LA GRADUACIÓN DE ANTONIO ZÚÑIGA ROMERO - UNA META CUMPLIDA CONTINUA EL CAMINO

Parecía ayer cuando recuerdo que ni a un mes de nacido, el bebé Toño, entraba por primera vez a a su casita alquilada del barrio de Palao, en aquella oportunidad el cuerpo se me estremeció, cuando sentí el frío del cuarto, sus paredes nos recibieron con una humedad desafiante y agresiva, me pregunté con dolor, cómo soportaría el niño este ambiente. Sin embargo no les dije nada, porque sus jóvenes padres tuvieron la decisión de iniciarse como familia solos, y tenían que enfrentar esta y otras realidades con valor, amor y unión. Así, sobrellevaron estos inicios, y muy pronto dejaron esa casa alquilada, a una cuadra de la panamericana norte, y se fueron hacia el barrio de Santa Rosa, una pujante urbanización cerca al aeropuerto, con casas hechas para vivir con comodidad, había un campo de fulbito al frente de su casa, donde junto a mis sobrinos: Yuse, Piero, Nei, Jose, Cesar y Miguel, llegábamos los sábados para jugar y conversar, con deleite y c...