LA INCLUSION SOCIAL Y LA CAPACIDAD DE ORGANIZACION

Cuando visitamos las chozas de estera en los arenales o en los empinados cerros alrededor de lima, percibimos la extrema pobreza, en toda su dimensión, es como si la ira de dios se condensara en ellos. Igual o peor ocurren en las zonas rurales, cuando el friaje llega, cada invierno, demostrando un abandono total del estado. Esta exclusión obliga a preguntamos, ¿Es que ellos no son peruanos, también?. ¿Porqué tanta diferencia con aquellos que viven en los hermosos barrios de surco, monterrico, o casuarinas?. Los primeros no alcanzan a tres soles diarios, mientras que los segundos, tienen tanto que sus mascotas tienen médicos, clínicas y restaurantes; disponen de tanta agua potable como para regar inmensos campos de golf, o piscinas en cada casa, mientras que los otros, “los miserables”, se contentan con beber las aguas de acequias o ríos contaminados de larvas y metales pesados. Este contraste en un país que dicen crece a tasas envidiables, adolece de una ruptura, hay dos países o talve...