LA RAZÓN Y EL LLANTO
Ante la pérdida de un hermano o un amigo, el llanto surge como la medida natural de nuestro afecto. Sin embargo, este poema nace de una revelación más profunda y sutil: si esa persona nos amaba en vida, ver nuestro sufrimiento quebrantaría su paz. Desde la perspectiva del autor, (La Pluma del Viento) contener las lágrimas no es un acto de frialdad, sino un pacto de respeto y amor recíproco. Una invitación a transformar el dolor en fortaleza, manteniéndonos incólumes como el soporte de los que quedan, y mirando al horizonte con una esperanza sin fin. LA RAZÓN Y EL LLANTO Cuánto dolor tiene la muerte de un amigo o de un hermano. Sin embargo, cuánto lloramos; si lo haces bastante, lo amabas. En mí, tu recuerdo duele mucho, mas mi razón me detiene de mostrar lágrimas indetenibles, porque no le gustaría verme llorar. Entonces, si lo amabas tanto y lo conocías bien como dices, no merece solo lágrimas, porque no querría verte sufrir. Más bien, en su memoria y honor, m...