A MIS MAESTROS
A MIS MAESTROS Allí estaba el patio florido mi aulita de mesitas celestes niños y niñas en bullicio y atentos en el recreo corríamos a los juegos. Así iniciamos nuestro trajín de estudiante, aquel jardín de infancia inolvidable; unos alegres, juguetones y ordenados, otros no soportaron y desistieron continuar. Luego una nueva etapa: transición, en una casa familiar convertida en escuela. Allí florecieron la disciplina y la puntualidad, aprendí a recibir notas en la libreta. Allí conocí a mis amigos de siempre; aprendimos a querernos para toda la vida. Los árboles, los talleres y los animalitos nos enseñaron a comprender y amar la naturaleza. También fue allí donde aprendimos, a la orilla del río, a compartir nuestras viandas; a recorrer los vestigios incas y preincas, y a descubrir que las evidencias se buscan con los ojos abiertos y la mente curiosa. Nuestros maestros nos formaron para la vida. El deporte es competencia sana y disciplinada; Tambien fuera del horario: ...