NO VALE LA PENA
Colaboración, no pidas, nunca intentaste darla En tus días y decisiones mostrabas solo arrogancia y desdén, al trabajador sincero. No aprendiste a ejercer el poder, menos a enaltecerlo. Los resultados fueron obvios, descontentos los trabajadores, descontentos los clientes. Los indicadores por los suelos, nada presentable al mundo. Pero si la vida te puso en el camino ese bocado, aun sin saber de qué se trataba lo aceptaste. Ahora cuando pides reconocimiento solo te dan desprecio. De qué valió el dinero que acumulaste, sin merecerlo, y ...