UN DOMINGO DE FRIO, HORROR Y ESPERANZA

JUNTO A LA ENFERMEDAD Ver el mundo desde una habitación donde la sensación de la enfermedad persiste y no quiere dejarnos, pasando de un malestar a otro, con seguridad tiene sus diferencias y hasta ciertas ventajas, frente al de la mayoría que lo ve desde de la luz de la salud física plena. Pero, cómo podría tener ventaja cuando sientes que te duele, algún órgano, y su envergadura y duración deja huellas en el ánimo, en la autoestima, y hasta cierto grado de depresión, se preguntaría usted amigo. Y tiene razón, pero parcialmente, porque aunque siendo cierto que el estado de ánimo (léase, salud) define y mucho el pensamiento, y consecuentemente el accionar, sin embargo, no es menos cierto y valioso, conocer cómo se ve el mundo desde ese lado, del postrado, del afectado, del hermano “olvidado”, que por lo general, llega a esta situación de manera repentina, reflejando la inexistente Cultura del Previsión de la Salud, que se transmite desde los hogares y no se toma en cuenta en las e...