DESDE EL MIRADOR DE OLAYA EN CHORRILLOS
Las brisas frías aliviaban el tímido calor que reinaba pese a que el sol no brillaba . A mi alrededor el mar inmenso pacífico se movía lentamente acompañado de un ruido de fondo, que parecía penetran en uno mismo. Al lado contrario al mar, sobre el barranco se levantaban edificios y casas modernas. Entonces mientras permanecía parado sobre el muelle antiguo miraba sobre el mar decenas de botes que dormían la siesta, sus dueños habían vuelto de la pesca diurna. El ambiente sabía a olor de mar y peses. Estaba aquí porque tenía que llevar productos para los almuerzos de fin de semana, era la primera vez que venía, de modo que todo me parecía, hermoso, entretenido, y motivante. Igual que yo, también , habían personas que tomaban fotos con cámaras poderosas. Otras pugnaban con sus cordeles tratando de pescar algo, algunos tenían en sus bolsos pequeños pececillos del tipo pejerrey y otros de forma de culebras de unos 30 cm. Mientras me deleit...