DEL SER TECNOLÓGICO AL SER HUMANO

Cuantas veces quiso hacer lo mismo, pero no tuvo la decisión, hoy como si todo se hubiera vuelto de cabeza, estaba alistando sus cosas, las últimas que le quedaban en su escritorio, mañana y los días sucesivos no volverá jamás a ”este nicho” donde su mejor vida la había despotricado. Eso es lo que sentía desde hace casi 20 años. Al diablo con la ciencia, con la investigación, y toda eso de la tecnología nuclear. Al fin me dedicaré a gozar mi interior, a explotar y explorar mi pensamiento, lo que hay ahí guardado años, lecturas, vivencias, conjeturas, pasiones, mujeres, envidias, conflictos, es decir todo lo que a un ser humano le sucede. Y, también, le interesa. Claro, cómo le iba (va) a interesar a la gente, los neutrones, desintegración beta, difracción, si eso no está en su día a día. Ellos sienten hambre, cólera, desesperación, repugnancia, todo eso copan sus neuronas. Los científicos, en cambio, viven en un mundo de robots, fierros, inteligencia artificial, mó...