HASTA SIEMPRE, MAMÁ MARTINA


Hoy llegó la hora de la despedida.

Tenerte junto a nosotros fue dicha infinita.

Desde mi primer suspiro te amé,

y jamás hallé refugio más seguro que tus brazos.

 

Mas el tiempo humano avanza inexorable;

así como nacemos, debemos partir al infinito.

Hoy, madre, te acompañamos en ese viaje,

desde donde vivirás con nosotros para siempre.

 

Cuando el frío se aproxime a nuestras chacras

y deba pisar nuestra tierra, te llamaré;

sé que vendrás a acompañarme, y reirás conmigo.

Recorreré cada rincón de nuestra casita del Ande,

Recordándote, cocinando y agradeciéndote.

 

Fuiste la mujer valiente que nos enseñó a luchar.

Nunca expresaste dolor ni cansancio al criarnos.

Entonces, ¿cómo íbamos a dejarnos vencer?

El mundo y nuestro destino los levantamos

con la voluntad indesmayable que nos regalaste.

 

Madre, mamá, hoy emprendes este viaje inmenso.

Llévate la certeza de que aquí tu sangre

sigue luchando con alegría y entrega.

Tus hijos, unidos, no se dejarán vencer.

 

Vamos a recordarte cantando, almorzando y riendo,

también trabajando, sin temor, en cualquier país.

Nos dejaste enseñanzas que solo el corazón guarda;

por ello, mamá, vivirás en cada uno de nosotros.

 

En este viaje que emprendes hacia los confines del universo,

seguro estarás preparando algún espacio para nosotros.

Y cuando nos toque partir, nos encontraremos

y seguiremos juntos, eternamente.

 

Hasta pronto, mamá.

Vives por siempre


La Pluma del Viento

Lima, 11 de enero de 2026


Nota: Para la familia de Gaby. Este poema hoy lo hice en la mañana porque sé que tu madre falleció y allí estaremos en su despedida final. Su madre es Martina Ocrospoma


Comentarios

Entradas populares de este blog

RICARDO ENTRE NEUTRONES

THE NO ASSHOLE RULE (LA REGLA DE NO IMBÉCILES)

Luis Pardo: Hombre Hecho Leyenda