RETORNO EN AMISTAD Y ESPERANZA
Apertura
Hoy, 15 de febrero de 2026, abrimos el espacio de El Zaguán de Oro
Puquio, en nuestra primera emisión del año. He titulado este reencuentro: "Retorno
en Amistad y Esperanza".
Permítanme iniciar con unos versos que nacieron de este regreso:
Todos vuelven …. sacude mis
nevados
me obliga a mirar el baúl
en momentos de inquietud y
alegría
pero también de cansancio y
tregua
Febrero mes donde todo amaina y
florece
Cuando las gotas del rocío o
lluvias dadivosas
Calman desesperanzas, dudas y
preocupaciones
Así hay motivos y deseos de
volver.
Efectivamente, hoy volvemos a mirar nuestro baúl, ese que está cargado
de vivencias. Febrero es el mes donde todo amaina; es el tiempo de las lluvias
generosas que limpian el camino y nos devuelven las ganas de estar aquí, con
ustedes.
El regreso
Haciendo memoria, podría ser el año 2005, el 2007 o el 2011 cuando
inicié —o reinicié— este espacio. Hoy reaparezco después de cien días de
silencio, pues mi última emisión fue en octubre. Vuelvo en febrero porque, para
mí, este es el mes de la amistad.
Han transcurrido ya 15, 19 o quizás 21 años de historia compartida. Me
fui, pero he vuelto. Y ante este regreso, surge una pregunta necesaria: ¿Qué
traigo de nuevo en mi mochila?
¿Sigo siendo la misma persona? Claramente, no. Hoy
vuelvo como un hombre jubilado. El tiempo no pasa en vano: la familia se ha
transformado y algunos seres queridos ya partieron. Encuentro una sociedad más
insegura, un mundo más digital y volátil, donde a veces falta calidez y sobra electromagnetismo.
El Baúl
Encaro este nuevo ciclo con ojos distintos, pero mi "baúl"
sigue repleto. Como siempre les he manifestado: el baúl de cada uno es una fuente
de sabiduría. Nadie mejor que nosotros mismos para saber qué vallas tuvimos que
saltar para llegar hasta aquí.
Antes de buscar respuestas en diversos libros, debemos acostumbrarnos a
abrir nuestro propio baúl; a encontrar ese espacio sagrado donde reflexionemos
sobre nuestra esencia. Desde esta emisora, compartiré mis huellas hablando de
lo local, porque estoy convencido de que lo que nace en nuestro distrito, anexo
o caserío, si se cuenta con verdad, se vuelve universal. No pensemos jamás que
no hay nada interesante que decir. Si surge de nuestra esencia, seguro será una
historia hermosa y necesaria.
Enseñanzas
Para cerrar, quiero dejarles tres reflexiones a modo de aprendizaje:
- La valentía
de compartir: Nuestro baúl
de sabiduría solo sirve si tenemos el valor de abrirlo y compartirlo con los
demás. Nuestro punto de apoyo: lugar y tiempo sagrados moverá el universo.
- Lo esencial
frente a lo artificial: En este mundo de Inteligencia Artificial, donde todo parece
resolverse con un "clic", corremos el riesgo de perder la
originalidad. Necesitamos que nuestros niños se reencuentren con lo
auténtico, con lo esencial, fortaleciendo su identidad y su autoestima por
encima de las apariencias. Sin valores no hay posibilidad de que lo
artificial facilite nuestro bienestar.
- El compromiso
con el Perú: Nuestra
patria nos recibe siempre con desafíos, como la inseguridad o los procesos
electorales que prevalecen hoy. Aunque este sea un espacio de cultura y
ciencia, no podemos ser ajenos a estos aspecto, más bien debemos aportar ideas y acciones desde
donde nos toque estar.
El cierre
Fruto de estos años de programas, he ido construyendo libros. A fines de
marzo presentaré: "Educación, Ilusión y Realidad", una
recopilación de mis textos de las últimas dos décadas sobre el esfuerzo de las
familias peruanas en el inicio del año escolar.
Me despido con el cierre de mi poema:
La vida busca el bienestar siempre,
comienza con el llanto desde la cuna;
luego el barrio de empedrados te acoge
y allí, los primeros amigos brotan
Carnavales, arbolito y globos multicolores
adornan el alma y endulzan el corazón;
abrazos, cantos, declaraciones, florecen
junto a los amigos que consolidan sus alianzas
Pasarán décadas, vendrán continentes,
y aunque el tiempo indetenible quisiera borrar todo,
regresarán nostalgias, reverdecerán historias
y el sentimiento… enderezará tus huellas
Volverás al camino olvidado
el canto de las aves te aguarda
leerás las cartas guardadas por años
y, en alegría, clamarás: ¡Volví familia!
Esto es todo por hoy, amigos radioyentes. Hasta la próxima semana.
La Pluma del Viento
Lima, 15 de febrero de 2026

Comentarios