MATERIAL O MENTAL: MANERAS DE FESTEJAR

 


El Zaguán de Oropuquio – Programa N.° 25


Agosto es el mes del reencuentro, de las fiestas, de los abrazos y de los recuerdos. Pero también es una oportunidad para detenernos y preguntarnos: ¿qué significa realmente disfrutar la vida después del trabajo?

En este nuevo programa de El Zaguán de Oropuquio, compartimos una reflexión sobre la jubilación entendida desde dos perspectivas: la material y la mental. Algunas personas encuentran su felicidad recorriendo caminos, viajando y celebrando con familiares y amigos; otras descubren una alegría profunda en la lectura, la escritura, la contemplación y la creación. Ninguna es superior a la otra. Son simplemente distintas maneras de vivir plenamente.

La segunda parte del programa presenta el poema "Mundos de Alegría", una invitación a respetar la diversidad de caminos que cada ser humano elige para construir su felicidad.

Los invitamos a escuchar este programa, que une reflexión y poesía para recordarnos que la verdadera riqueza no está en seguir un único modelo de vida, sino en encontrar aquel que nos permita vivir con sentido, serenidad y alegría.

Contenido del programa

Primera parte: Jubilación: Material o Mental
Una reflexión sobre los distintos modos de asumir la jubilación y descubrir nuevas razones para disfrutar la vida.

Segunda parte: Mundos de Alegría
Un poema que celebra la libertad de cada persona para encontrar su propia forma de festejar la existencia.

¡Bienvenidos a El Zaguán de Oropuquio, donde la ciencia, la cultura y la experiencia cotidiana se encuentran para dialogar sobre la vida!





JUBILACIÓN: MATERIAL O MENTAL

La imagen era clara: un amigo de mi promoción estaba de visita, vivía en modo turismo. No era la primera vez que se le veía recorriendo algún rincón del mundo; esta vez, lo hacía en nuestro propio país. La belleza del paisaje y la alegría reflejada en sus ojos me conmovieron. Me dije, casi en voz alta: “Seguro ya está planeando su próximo destino…”

Mientras él viajaba, yo pensaba en mi plan para este año y el siguiente: ¿Qué libros debo leer? ¿Cuáles escribir? ¿Qué cursos proponer?

El ser humano sabe que su vida no pasará de los 95 años, y que las estaciones de la vida dedicadas al trabajo concluyen entre los 65 o 70. Después de ese periodo, viene la jubilación, el descanso. Ese recorrido, que suele considerarse lo normal, lo practica mi amigo.

−      ¿Y, porqué, a mi siendo de la misma edad, no me nace, o no me motiva, esa forma de descanso? me pregunto.

La realidad no es lo que uno desea, sino lo que el universo te responde. Son tus circunstancias, como decía Ortega y Gasset. Lo que diste es el vuelto que recibes. Pero no hablo en términos económicos, sino en el balance de actividad vital.

Si tu vida —tu “negocio”— fue lo material, lo físico, entonces el retiro se inclina al paseo, al descanso corporal. Pero si tu actividad fue lo mental, lo intelectual, entonces el descanso se orienta a la escritura y lectura en calma; sin relojes, sin jefes, sin presiones.

Entonces, a modo de balance, alguien preguntará:

—¿Qué es mejor: turistear o escribir?

No hay una respuesta definitiva. A mí, me tocó, me nació lo segundo: escribir y leer, y eso exige buscar el silencio, la soledad, oír con los ojos cerrados, mirar con la pluma, y tener claridad del retablo de la memoria.

No cambiaría mis madrugadas serenas, donde —en la quietud del universo— las ideas brotan, como si las hojas en blanco necesitaran del hálito de mi pluma para no morir. Por eso para escribir, leer e imaginar, no preciso de bandas de músicos, gente bailando y bebiendo, y después durmiendo hasta tarde. Eso a esta edad me suena a pérdida de tiempo de jubilación valioso.

No veo nada de malo a quienes hacen de ese periodo de descanso, visitas interminables, festejos bulliciosos permanentes. Si eso les da tranquilidad y paz, ¡felicidades!

Pero hay quienes, preferimos el vacío fértil, el viaje interior, a los confines de la mente, y allí construir mundos, ilusiones, conjeturas, con el hilo del recuerdo y confrontar misterios con el baúl de lo vivido. Como no somos profesionales de la pluma, no tememos el error, por ello hay mucho por compartir. Porque ver la página repleta de letras es —para nosotros— tan emocionante como ver caer el agua en Husgor o brindar con chicha en Machu Picchu.

Al final, sea en lo material o en lo mental, lo importante es ser feliz.
Eso es lo que cuenta.


JUBILACIÓN: MATERIAL O MENTAL



MUNDOS DE ALEGRÍA


De un lugar a otro,

viajes de deleite:

conocer y disfrutar

Trabajé ayer, hoy turisteo.

 

Ora lugares históricos,

ora restaurantes lujosos,

ora brindis y bailes

ora truenos de alegría.

 

Maravilloso el mundo.

Mis ahorros me sostienen,

mi esfuerzo fue constante,

mis brazos hoy descansan

 

Otro, allá en su infinitud,

hurgaba sus recodos mentales

entendía y construía

conjeturas idílicas y textos.

 

Lo intangible no visita

ni quebradas, ni playas, ni calles:

su mundo está en el silencio,

su entretenimiento son ideas

 

Es su modo de disfrutar

sus años de trabajo mental:

su descanso es el rasguño,

su néctar: la lectura

 

Ambos mundos: material y mental

son expresiones humanas de felicidad.

Para unos, lo tangible vale mucho;

para otros la ilusión prevalece.

 

Promoción, te deseo lo mejor:

viaja, contacta y alégrate

Tu trabajo lo hiciste con ética

Aquí, en mi mente, también hay motivos de alegría.

 

 

MUNDOS DE ALEGRÍA


La Pluma del Viento

Lima, 2 de agosto de 2026

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