LA COCINITA DE ACUCHO
La blancura destacaba sobre la tierra Surcaban incesantes dardos de truenos y gamas Oculto a través del diminuto agujero observaba La noche inmensa interminable seguía pendiente Porqué naturaleza me muestras tu cobijo Jamás quietud efervescencia de fuegos y explosiones Ahí será tu morada me repetía Mi niñez visitó ese agujero repetidas veces Comprendí que el alfa y omega emergían de esa minúscula cocinita Agobiado subí al altar de los dioses por auxilio Prados, ríos, y abejas me compartieron su paz y alegría Empero gusanos grises me invadieron por saber de la cocinita Dejé atrás inquietudes humanas desde el dolor a la alegría Subí al alado apolo buscando el origen del fuego y la nieve Galileo con su lenguaje claro me recibió en el umbral Las habitaciones peta métricas tenían huéspedes huraños Con saltos doble ritmo y goles me hice sus amigos Bohr, Einstein, Bethe, Curie, Fermi en las tribunas aplaudían ...