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Mostrando entradas de 2025

DE LO EXTENUANTE A LO AGRADABLE

A veces, la vida nos regala un instante de quietud en medio del vértigo: una mañana sin pendientes, una plaza que por primera vez miramos sin prisa, un café cuyo valor no está en su sabor sino en la calma de beberlo sin reloj. En este texto, La Pluma del Viento te invita a contemplar la vida desde la esquina de los setenta años, donde la sabiduría se escribe con la tinta del descanso ganado. Porque hay lugares que no se miden en kilómetros ni en fama, sino en memoria y pertenencia. Una reflexión breve y luminosa sobre el arte de detenerse, de valorar lo propio, y de descubrir que las cosas más valiosas aparecen cuando dejamos de buscarlas Desde aquí contemplo la plaza mayor en toda su extensión física e histórica. El café vale, aunque su sabor no cuente; cada molécula de aire da sensación de valía. Pocas veces en mis setenta años visité esta hermosa plaza sin ninguna tarea pendiente. Qué distintas se ven las cosas. Desde las paredes brotan cánticos, villancicos que en el aire ...

POLITICO Y CON APELLIDO

Caminaba por el jirón Miroquesada cuando las columnas inmensas de un edificio me detuvieron en seco. En el rótulo, el nombre de quien fuera mi profesor de gobernabilidad en 2003. La arquitectura del poder tiene esa capacidad: te obliga a mirar hacia arriba, a reconocer jerarquías grabadas en piedra. Este poema nació de esa detención involuntaria, de preguntarme por qué ciertos nombres se convierten en monumentos mientras otros —los que trabajan con números implacables, con laboratorios sin aroma a palacios— permanecen en el olvido o en placas modestas que nadie lee. No es un cuestionamiento personal sino una interrogación más amplia: ¿qué clase de memoria construimos como sociedad? ¿A quiénes elevamos y a quiénes olvidamos? Las respuestas, como siempre, están escritas en la geografía de nuestras ciudades. Escrito mientras caminaba el damero de Lima, el 23 de diciembre de 2025  Admirado por las construcciones  a lo largo del jirón Carabaya invadía la imagen de una Lima bella...

POSTAL DE LA PLAZA MAYOR

Hay lugares que no visitamos: regresamos a ellos. La Plaza Mayor de Lima es uno de esos sitios donde la memoria personal y la memoria colectiva se entrelazan hasta volverse indistinguibles. Esa mañana del 23 de diciembre, sentado frente a la catedral a las 7:25 de la mañana, dejé de ser quien soy para convertirme en turista de mi propia historia. La plaza estaba casi vacía, vestida de Navidad, y algo en esa soledad luminosa me devolvió a la infancia, a los álbumes de familia, a todas las veces que estuve aquí sin saber que estaba construyendo memoria. Este poema no habla solo de una plaza: habla de los lugares que nos habitan tanto como los habitamos. De esos espacios que atraviesan generaciones y se vuelven, sin que nadie lo decrete, parte del álbum familiar de un país entero. Escrito en una banca frente a la catedral, mientras la ciudad apenas despertaba Frente a la catedral es una mañana fresca me siento en versión turista mis sentidos son registros plenos. Plaza Mayor, bella ...

EL DAMERO Y LA VIDA

Doce horas después de haber abandonado la casa en la mañana, regreso con el cuerpo ligero y la mente llena de calles. Hoy fue distinto: no había nada urgente esperándome al despertar, ningún plazo respirándome en la nuca. Por primera vez en meses, salí a las 06:40 sin destino fijo, solo con la certeza de que necesitaba un parque lo suficientemente grande como para perderme en él. El tiempo, ese bien escaso que siempre administro como un avaro, se derramó generoso frente a mí. El aplicativo me condujo a la Plaza Mayor como quien guía a un ciego hacia la luz. El estacionamiento de siempre exigía tarifa plana —veinte horas, como si alguien pudiera quedarse tanto tiempo en el centro—, pero el del costado me recibió con su rutina habitual. Dejé el auto y caminé hacia el corazón de Lima. Eran las 7:25 de la mañana y la plaza estaba desierta, habitada apenas por cuatro o cinco sombras humanas. La limpieza era tal que todo relucía como recién estrenado: el Palacio de Pizarro, la municipalidad...

ENCUENTRO NUCLEAR POLVORIENTO

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Habían pasado casi siete meses desde mi jubilación cuando volví a aproximarme al reactor. Fui solo, en mi movilidad;   RACSO queda a unos cuarenta y cinco kilómetros del centro de la ciudad, el trayecto, aunque conocido, ya no era mi rutina. Ahora era distinto: no iba a trabajar, sino a visitar . Allí me encontré con los amigos de siempre. Algunos llevan treinta, otros cuarenta años de servicio. Ellos siguen trabajando entre las colinas. Era la hora del almuerzo y, como tantas veces antes, alguien dijo con total naturalidad: “Vamos a almorzar”   -- señalando la ruta fuera del centro nuclear-  Y fuimos. Bajamos al pequeño restaurante al costado de la carretera, de esos que conviven el polvo, el tránsito y el sol inclemente. Nada especial a primera vista. Allí almorzamos comida sencilla, de sabor conocido, y bebimos la infusión heladita, sin apuro. No hubo discursos ni nostalgias declaradas, pero todo estaba allí: el tiempo compartido, el oficio común, la amistad qu...

OFICIALES DE NUESTRO CUIDADO

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  Desde hace siete meses, ya en condición de jubilado, he estado intensamente dedicado a una tarea que me reconcilia con el oficio: el diseño y desarrollo de cursos especializados para el Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN). Tres propuestas tomaron forma en ese tiempo: Análisis por Activación Neutrónica (AAN) , Formación de Operadores de Reactores Nucleares (OPER) y Oficiales de Protección Radiológica (OPR) . Este último curso acaba de cerrar su etapa teórica. Fueron siete semanas de trabajo virtual , con una participación inicial de 150 inscritos . Tras las evaluaciones correspondientes, 40 participantes han sido seleccionados para continuar con la fase práctica presencial, que se inicia el próximo lunes (15.12). Es el tránsito natural del conocimiento: de la pantalla al laboratorio, de la teoría al contacto con los hechos. En medio de la preparación de esta etapa experimental —y luego de recorrer los ambientes donde trabajan cotidianamente los Oficiales de Protecci...

LA FÍSICA EN UN SALUDO DE INDUCCIÓN

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    Queridas y queridos colegas, directivos, servidores y practicantes: Permítanme empezar agradeciendo esta invitación. Para mí es un honor estar aquí, no ya como trabajador activo, porque me jubilé en febrero de este año después de 45 años de servicio, sino como alguien que sigue unido, por lazos invisibles, a esta institución que ha sido mi hogar desde 1980. Hoy quiero hablarles no solo de lo que hice en el IPEN, sino de cómo la física —esa ciencia a la que he dedicado mi vida— puede ayudarnos a comprender también nuestro trabajo, nuestra convivencia y nuestro futuro. El centenario de la mecánica cuántica Este año 2025 celebramos el Centenario de la Mecánica Cuántica , la teoría que revolucionó la manera de ver la naturaleza. Fue en 1925 cuando Heisenberg formuló su mecánica matricial y luego vinieron Schrödinger, Dirac y tantos otros. Desde entonces, la cuántica nos enseñó que la realidad es más profunda, más sutil y sorprendente de lo que imaginábamos. Y yo qu...

MI LECTURAL FINAL

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Los símbolos de despedida —coronas y lágrimas— de flores, cubrían la entrada, las paredes y el piso. Acompañaban su último descanso. Llegué muy temprano; sabía que abrirían a las nueve de la mañana. Ayer no pude venir: los horarios esclavistas del trabajo, o quizá la costumbre de asumir responsabilidades incluso cuando el corazón pide otra cosa. Como suelo hacer en estas situaciones: portaba en mi cuaderno electrónico ( celular) el texto “impreso” en formato digital, publicado en mi blog Chiquián Cultura . Lo había escrito anoche, al terminar mis obligaciones. Esta rutina me ha convertido en cronista de ausencias : cada amigo que parte me deja tinta en las manos, que la pluma las publica. Esta es una ocurrencia de aquellas.  Con el breve tiempo que uno dispone en estas circunstancias, conversé con su esposa y sus hijos, y confirmé, lo valioso que es estar presente en estos momentos de despedida final. Aunque son cortos esos encuentros transmiten, con la mirada, el abrazo, las ...

RICARDO ENTRE NEUTRONES

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Hay amigos que no se van, solo vuelven al vacío cósmico y permanecen en el aire que respiramos. Así recuerdo hoy a Ricardo Espinosa García, mi colega y amigo. Pionero del primer grupo de Análisis por Activación Neutrónica en el Perú, cuando el pequeño reactor RP-0 apenas brillaba con su potencia de 1 watt en 1978. Luego consolidó esa técnica nuclear en el reactor RP-10 de Huarangal, de 10 megavatios, donde formó generaciones de científicos; algunos hoy trabajan en el extranjero, otros ya partieron, y también algunos siguen velando por el RP-10. Con Ricardo compartí fulbito en las losas de San Borja o del Centro Nuclear, charlas nocturnas en temporadas unas junto al mar, y otras viajes diversos como aquel a Chiquián, mi pueblo del Ande, al que llegó con su familia. Hace apenas medio año lo vi; parecía eterno. Pero la vida, con su misterio, lo llamó antes. Si no pude estar hoy en su despedida, estaré en su memoria. Este poema es mi abrazo a la distancia, mi gratitud y mi despedi...

SOY DEL ANDE Y CRIOLLO: HOMENAJE AL PERÚ QUE CANTA

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Hoy, luego de una reunión oficial,   volvía a casa. Pero los peruanos sabemos que un 31 de octubre todo, absolutamente todo, sabe a criollismo. Eran las diez y media de la mañana y, mientras avanzaba por la ciudad, pensé que todavía estaba a tiempo de llevar algo criollo a casa. Así que me detuve en El Bolivariano , ese restaurante limeño que guarda entre sus paredes el sabor de la tradición y la memoria. Pedí unos potajes para llevar a casa y compartir en el almuerzo, añadir sus respectivos brindis y, por supuesto, poner música criolla de fondo.  Mientras esperaba, abrí mi cuaderno —ese compañero de siempre— y comencé a escribir lo que sentía. No busqué referencias ni libros, solo dejé fluir las palabras al compás de la guitarra imaginaria y del cajón que resonaba a lo lejos en los confines de la mente. Más tarde, ya en casa, con un poco más de calma, pasé en limpio los dos textos. Así nació este pequeño homenaje al Día del Criollismo , escrito a mi modo, desde la emo...

CUADERNO DE OCTUBRE: ENTRE EL ESFUERZO Y EL DESCANSO

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PRESENTACIÓN Entre los días 22 y 25 de octubre de 2025, en medio de semanas exigentes de preparación académica y reflexión personal, escribí cuatro textos que nacieron de la necesidad de detenerme, observar y comprender. Son apuntes espontáneos, surgidos entre el escritorio, la cama y una cafetería, donde el cuerpo cansado y la mente despierta conversaron con sinceridad. En ellos se cruzan la rutina, la enseñanza, la escritura y la búsqueda de sentido. Al releerlos, descubrí que forman un mismo trayecto: del compromiso al sosiego , del esfuerzo a la decisión de descanso . Por eso los reúno aquí como una unidad, un pequeño cuaderno de octubre , donde la palabra me ayudó a respirar y a comprenderme Noche del presente NOCHE DEL PRESENTE Esta noche es una de esas últimas que separan el antes y el después. No se trata de vida o muerte, del todo o nada. Sino de dar cuenta del compromiso, de la responsabilidad frente al trabajo y la palabra empeñada. “No te queda otra —me digo—, lo...

DECISIÓN DE DESCANXO

¿Por qué hay lugares donde parece casi una obligación registrar nuestra huella? Y más aún, si es con un café más una torta. Seguro que hay algo de bioquímica en eso… y el cerebro lo sabe. Hago esto cuando llega ese día de la semana y esa hora. Así como en mi barrio, cuando era joven universitario y llegaba el sábado: la muchachada convergía, por ley no escrita, al campo de la comisaría —la loza deportiva— entre las diez y las doce del día. El descanso, la placidez, la tranquilidad brotan como un manjar: se unen todos los caminos para llegar a este momento y a este espacio. Esta vez, mi recuerdo quiere contar cómo se siente uno después de un trajinar intenso, marcado por conferencias y presentaciones. Los temas interesan, gustan, motivan… pero también ocupan. Pasar el tiempo puede ser un entretenimiento o un compromiso, según el propósito que lo impulse. Cuando se trabaja con horarios estrictos, se asume que es parte de las responsabilidades. Dar charlas, preparar cla...

MI APOYO Y A CONTINUAR

  Cuando sacó el rostro a la superficie, supimos que llegaría a la meta. Aquel atleta no se dejaría vencer fácilmente; sus pergaminos mostraban su gran resiliencia. La vida pasaba como un álbum: en ese corto viaje volvieron las batallas, enseñar a los nuevos, colaborar con amigos, cumplir contratos… y también escribir. El día tiene veinticuatro horas, pero hay que descansar. Las responsabilidades lo estructuran todo: qué comer, cuándo hacerlo, y cómo. Casi nada depende de uno, y en paz. Hay que superponer las actividades: dormir pensando en la enseñanza, hacer deporte mirando conferencias, leer información mientras se escribe a hurtadillas. Esa rutina cargaba la mochila, tan pesada como de veinte kilos; y así salía a la ciudad, debía exponer, diálogos de dependencia y de aceptación. En su oasis, en su punto de apoyo, comparte sus peripecias, desahogándose. El viento, el silencio y su soledad lo entienden: juntos reconstruyen su nave y descargan la mochila. ...

ESFUERZO PARA SEGUIR CAMINANDO

Luego de atravesar una semana cargada de tareas, llegamos a este día. ¿Más tranquilo? No tanto. Aún debo terminar una presentación para el mediodía, un compromiso que asumí por colaborar. Y la semana que viene será tiempo de preparación: la entrega del Informe 2 de la consultoría que he aceptado. Será, sin duda, la semana más densa del año: informe, seguimiento de cursos y la preparación de dos sesiones de la Unidad I para mis clases de doctorado de los martes y jueves. Cuando se observan estas actividades desde días previos, parecen imposibles de enfrentar con éxito. Sin embargo, el hecho mismo de tener que hacerlo trae cierta calma: “vamos a ver qué resulta.” Nos dedicaremos con responsabilidad, presentaremos lo que surja y nos apoyaremos en la experiencia. No hemos salido a recorrer la ciudad. Si antes no lo hacíamos por el trabajo y los horarios comprometidos, uno pensaría que en la jubilación —sin horarios, sin entregas— sería diferente. Pero ha ocurrido lo contrario: el ...