domingo, 24 de noviembre de 2013

REENCUENTRO DE LA CIENCIA, ARTE Y FAMILIA EN EUROPA



Europa presenta la historia en sus calles, lo que la hace extremadamente atractiva. El centro de las ciudades capitales, París, Madrid, Viena, Roma, Budapest o Praga son museos al aire libre y permanentes. Los libros guías de turistas describen con minuciosidad sus historias, entonces se nos estremece el cuerpo cuando la mente viaja a décadas cuando en el colegio secundario estudiábamos textos de historia universal, admirando la música y las artes.

La semana pasada estuve en Viena la capital de Austria y también en Madrid la capital de España. En la primera asistí a una conferencia internacional sobre  el Cierre de Centrales Nucleares, apropósito de los efectos del accidente de Fukushima que seguramente el público lo recuerda cuando ocurrió en marzo del 2011 y aún sigue haciendo noticia.  

En esta ciudad la temperatura promedio a las 7 de la mañana que era cuando me dirigía al local del Centro Internacional de Viena, bordeaba los 5°C, completamente aceptable para los que hemos nacido en zonas frías (como mi caso Chiquián a 3350 msm).  Por las tardes y noches salía a admirar la amplia calle que pasa frente a la catedral San Esteban donde se lucen escaparates bellamente decorados, caminábamos como si estuviéramos en una gran tienda; destaca la limpieza por ningún lado se ve algún resto de basura, algún perrito callejero. Para mis adentros y comparando a Lima, me decía: “quién dijo que no hay ciudades seguras, claro que la seguridad existe y esta ciudad es el ejemplo”. 

A Viena la recordamos por el rio Danubio que la atraviesa, de aquí es el famoso vals Danubio Azul, de Jhoann Strauss, sin embargo las verdaderas estrellas son Beethoven y Mozart. Luego de comprar algunos presentes en especial los afamados chocolates salí hacia Madrid.

Allí me hospedé en un hotel del centro de la ciudad, porque es recomendable a fin de poder desplazarse muy rápidamente por los lugares más representativos e históricos a pie. Sabía de la crisis europea pero eso no se notó en Viena, sin embargo a mi llegada a esta bella capital hispana, la encontré sumida en una huelga de trabajadores de limpieza pública de casi 8 días, de modo que sus calles hermosas lucían sucias. 

Entonces apliqué lo que yo llamo “el poder de la mente”, y claro que funciona. Sabiendo que esta suciedad era una cuestión coyuntural caminaba por las calles céntricas sin darle importancia a los desperdicios, admirando su monumentos sus iglesias, maravillándome de su apogeo de los siglos XII hasta inicios del siglo XIX. Quedé convencido de porqué España fue durante casi 6 siglos uno de los imperios dueños del mundo. Entonces mirando sus monumentos se puede entender hacia donde iban las riquezas de los pueblos conquistados como Perú o México, dueños del oro del mundo desde ayer a hoy. 

Ahora quiero dar un especial énfasis a mi visita al Museo del Prado de Madrid, sabía que España tiene 7 premios nobeles todos en Literatura (incluido M.V. Llosa), 1 medicina, no tiene otro en las áreas de ciencias básicas, lo que le da una imagen de postergación a la tecnología, mientras que Estados Unidos tiene 8 nobeles en Literatura, pero casi 200 en las categorías de ciencias y tecnología. Frente a estos datos uno encuentra ciertas explicaciones a la crisis española porque estuvo alejada de la ciencia y tecnología. Esa idea la tenía muy profundamente entendida. 

Sin embargo este punto de vista ha variado luego de presenciar las impresionantes obras de pintura del Museo del Prado. En este museo había un listado amplio de pintores cuyos cuadros son realmente admirables tanto que volvió a mi mente las preguntas siguientes: ¿Qué es más trascendente y valioso la tecnología o el arte?, ¿quién te devuelve más sosiego y paz?, ¿finalmente qué debemos priorizar: el progreso material o espiritual?,  ¿o es que en ambos se expresa la gran inteligencia humana?. 

Ciertamente mientras que en Italia estaba surgiendo la ciencia moderna con el genial Galileo, en esos mismos años en España el gran pintor Diego Velásquez hacía el cuadro de las MENINAS (1656), la que es considerada la obra más famosa del Museo del Prado, frente a ella la mente se obnubila y el corazón se extremese de admiración. Podría seguir hablando de las obras de los cuatro grandes de Murillo, Rubens y Goya, pero no podría posponer a El Greco o a VanDyck etc. 

Entonces convencido de la grandeza de España en este campo de la cultura humana, salí complacido de admirar el intelecto humano y convencido que las ciencias, las letras y las artes, son complementarias, todas ellas demuestran la capacidad de la especie humana. Compré un libro sobre este museo y me fui contento tanto como si hubiera visitado la casa de Newton o de Einstein.

Pero este viaje a Europa y al reencuentro de la ciencia y el arte, se coronó cuando subí al tren bala desde la estación central de Atocha en Madrid, el tren es  uno de los mayores aportes tecnológicos al ferrocarril, pues va de manera normal, rutinaria, a la velocidad de 300 km/hr, casi como si subiéramos al coche del campeón mundial de fórmula uno, así que recorrí 500 km, en solo dos horas, hacia Valencia al  oeste de Madrid y desde allí a la ciudad costera, de XABIA, que nuevamente nos muestra la característica de Europa, limpia, moderna y calma,  esta ciudad está en el mar mediterráneo, donde reside y trabaja  mi sobrino Piero Cáceres Zúñiga, como médico en el Centro de Salud de esta ciudad. 

Él y su familia constituida por su esposa Joyse, también médica, y su pequeña hijita, Gemita, de un año me recibieron como solía ser cuando vivían en el barrio de Monterrey en Huaraz, y yo iba a jugar fútbol o visitarlos. Esta vez la naturaleza se confabuló con el acontecimiento en lugar de cohetes artificiales cayó una lluvia real, acompañado de truenos y granizada. Y, en el restaurante festejamos el aniversario de Gemita, acompañados de un pollito y vino.

En medio de esa algarabía y alegría. Volvieron por mi mente, la enseñanza de sus padres, Antuco y Nili, o de sus abuelos de aprecio a la educación como la herencia más valiosa. 

Ellos son un ejemplo de que con la educación el ser humano se hace dueño del mundo, las culturas se hacen globales, el conocimiento es global, así que mi mensaje final es decirles a la juventud chiquiana y bolognesina, que confíen en la educación, no importa en el lugar donde estén, hoy, porque cuando crezcan serán dueños del mundo, dueños del conocimiento que abarca, la ciencia, las letras, y el arte, ninguno es mejor que el otro, más bien todas son las expresión más bella de la inteligencia y cultura humana.

Mis saludos desde Lima, a mis queridos sobrinos Pierito, Joyse y su hijita Gemita, que espero volver a visitarlos y compartir nuevamente la satisfacción de representar la sangre estudiosa chiquiana, en lugares tan lejanos pero cercanos para la humanidad.

El Zaguan de Oro Puquio
Lima, 24 de noviembre de 2013








domingo, 10 de noviembre de 2013

AGUAS DE HUSGOR Y DON RAUL ESPEJO


Aguas de Husgor, aguas hechizadas, 
son tus praderas testigos mudos 
de mis amores con una chiquiana. 
Fango y lodo solo ha quedado y 
agüitas turbias del recuerdo mío.

Así se inicia una de las canciones más representativas de Chiquián.

Así como llevamos encarnado en nuestros sentimientos al nevado Yerupajá, o al justiciero Luis Pardo, igual sentimos que en los cimientos de cultura y recuerdos, está el paraje de Husgor, la  catarata, la curva, el reservorio, y en la parte baja la casa, el fundo de don Alberto Espejo. Son sinónimos de esa raíz chiquiana que no se borrará jamás.

Cuando niño, veía como subían porongos de leche en burros que llegaban a Chiquián, venían de Husgor de las vacas de señor Raúl Espejo.  El a veces arriándolos a pie, otras veces montado a caballo, sombrero corto, poncho abano de rayas claras doblado al hombro, ingresaba por quiullán, subía por dos de mayo camino a las queserías.

Muy tiernos dejamos Chiquián para estudiar secundaria, luego universidad, pero en todas las veces que volvíamos por vacaciones o por fiestas, siempre visitamos Husgor, en primaria lo habíamos hecho para estudiar las plantas y a la hora del almuerzo sacábamos los fiambres que habíamos llevado, allí en la grama nuestros manteles multicolores, conjugaban en belleza, con las cataratas de Husgor, que de rato en rato, como alegrándose de nuestra visita, nos lanzaba manojos de gotas de agua fría para refrescar el calor y fijar las enseñanzas del profesor.

Producto de esas visitas, la fotos de Husgor adornan nuestra historia, son las credenciales de nuestro periplo por la vida, allí estamos de niños, de jóvenes y de adultos, igual nuestros ancestros dejaron en fotos blanco y negro las mismas evidencias. De modo que Husgor es para Chiquián el paraje de inspiración permanente.

Hoy noviembre de 2013, ese paraje, esa curva, esa catarata de Husgor, sus aguas y sus hijos, se sienten apenados, acongojados, y tristes, ávidos de consuelo, de abrazos, porque su dueño, su padre, su guardián, y sobreviviente de infinitas pruebas de dolor paternal, y desdén de la justicia, está postrado de salud, casi desfalleciente, pero cual roble de esa estirpe de valientes, que Chiquián se enorgullece de mostrar como Luis Pardo, está don Raúl, soportando su malestar con gallardía, y lucidez.

Quisiéramos que don Raúl, escuche y sepa en su lecho del hospital, que todo chiquiano, de ayer y hoy, niño, adulto, o anciano, le guardamos respeto y admiración. Ese mal que te tiene postrado, con seguridad no es por la vida que llevaste, sino por el dolor que te produjo la muerte de tu amado hijo, asesinado por las hordas asesinas malditas de los senderistas.

En este pequeño espacio quiero rendirle mi homenaje a don Raúl Espejo, no solo porque es un tarapaqueño fundacional, sino porque mantiene incólume ese hermoso Husgor, cuya imagen es fondo de nuestras salas, inspiración de nuestros cantos de nuestra vidas, y permanecerán por siempre.

Como saludo a usted don Raúl, y recordando a Husgor permítame tomar las palabras de mi promoción y amigo,  Efraín Vásquez.

Naturaleza viva
mezcla de piedra, agua, verdor y misterio,
madre de duendes y cantaros dorados
en la febril mente de mi alocada niñez,
olor de  pólvora y eucaliptos,
curva de tierra muerta como la envidia de un suspiro limpio,
motor rugiente por la pendiente que tu eco repite a su paso,
pircas repletas de hierba santa,
pencas, shuplac, y helechos milenarios
virtud infinta que inspira al poeta que solo recita tus encantos,
raíz del arco iris que pinta mi azul cielo chiquiano.

Don Raúl, usted es símbolo viviente de la valentía, fortaleza y justicia chiquiana. Fuerza y valor para enfrentar su enfermedad que aquí miles estamos con usted y por su restablecimiento.

Fuerza don Raúl, Viva Tarapacá y Viva Chiquián.

La Pluma del Viento

Lima, 10 de noviembre de 2013

domingo, 3 de noviembre de 2013

EN SU ANIVERSARIO : MI MEJOR REGALO ES ATENDERLO










El día comienza, se oyen los trastes de la cocina, son los preparativos para el desayuno, como todos los días de la semana, los hijos van a ir a trabajar, los timbres de los celulares, bajo diversos tonos suenan en cuartos distintos son las 6:00 am, en seguida, en sus camas los hijos cortan sus sueños, y también los incómodos sonidos que penetran paredes inoportunamente. En cinco minutos, hay un desfile hacia el baño, pronto están listos para salir, sus caminos son distintos el hijo menor hacia una fábrica, y el mayor hacia un colegio.

La puerta a la calle, se abre y cierra, ella va a comprar los panes calientes, porque no hay mejor sabor que cuando es del mismo día. En la mesa, del comedor, los espera el jugo, un platito que varia, atún, lomito, huevo pasado,  para finalizar café con leche o un preparado de quinua, quihuicha, manzana o maca, acompañado de un pan con queso traido desde Chiquián, o Cajacay o de Cajamarca, este último lo compra los martes desde un mercado, distante muchas cuadras. También ha preparado lo que llevarán a modo de lonchera, frutas, preferentemente manzana y cítricos.

Este mismo trajín, lo viene haciendo por más de 30 años, y sigue con el mismo esfuerzo y dedicación.  En su corazón siempre está la automotivación, “tenerlos a mis hijos, juntos es lo que más he querido, quien mejor para atenderlos que yo”.

Ella dejó de trabajar hace buen tiempo, se jubiló, como Profesora de secundaria. Allí también, en el mismo colegio, estuvieron sus hijos, los vigiló de cerca.

Esta vez su hijo mayor está a punto de cumplir un nuevo aniversario, se aproxima la fecha, qué lástima que esta vez cae miercoles, pero ella ya previó, y ha querido darle su agasajo este domingo, por eso invitó a sus hermanos, para el almuerzo.  “Acu, Uli, Marquito, Nili, los espero este domingo, al almuerzo a las 13 horas, festejaremos el aniversario de Joselín”.

Nosotros comprendiendo su esfuerzo semanal, preferiríamos pasarlo en un restaurante, considerando que el trabajo es menor. Pero ella, siempre ha repetido, como si fuera advertencia, “yo, quiero prepararle lo que a mi hijo le gusta, desde la mañana, en el desayuno, luego el almuerzo, y además eso no es trabajo, es mi regalo”. Comprendiendo sus sentimientos, aceptamos y agradecimos.

Pero nos queda en el corazón y el recuerdo, su permanente esfuerzo de agradar en su casa de Ingeniería, en todos los aniversarios que se realizaban, con más pompa años anteriores.

En cuanto aniversario de la casa ella junto a su madre no descansaban en atención, aprendió por el método de prueba y error, a hacer el mejor pisco souer, tanto que incluso, el dueño de Vivaldi, le dijo un día, “Chole qué buenazo está este pisquito, no tendrás más”, “claro que sí, sabiendo que les gustaría, he preparado bastante”, le contestó.

Todos salían satisfechos, sus platos preferidos y reclamado por sus amigos siempre fueron: el chicharrón, ceviche y la pachamanca a la olla, yo le añado siempre el seco con frijol y tamal.

Con esos recuerdos en mente, imagino lo sabroso que será este almuerzo en homenaje de su hijo mayor el Ingeniero Electrónico y educador, José Angulo Zúñiga.

Mientras transito con el automóvil, camino hacia el vendedor de periódico hoy domingo, no dejo de pensar en el amor de la madre por los hijos, busco ángulos en mi memoria para compararlos, no lo encuentro.

Entonces, largo conjeturas: “será ese amor tanto que prefiere dejar que sus males avancen sin demostrar a sus hijos que algo le duele?”, “será que oculta sus carencias económicas, por eso como ahorrando, prefiere cocinar con sus manos, luego de buscar los mejores insumos al menor precio, aunque cueste caminar muchas cuadras. Su dinero no es abundante, mas bien poco para dotar el almuerzo que ella quisiera brindarle”.

Pero, no es que el hijo no se percató de las resquebrajada salud de la madre, sino que ella habla que ya fue a su consulta médica, “así que no se preocupen todo está bajo control”, con eso asegura que no la molestarán mientras prepara el almuerzo con regocijo, su madre ya anciana ayuda, algo, pero su apoyo mayor es acompañarla, conversar y de rato en rato recordar anécdotas que obliga unas veces a reir y otras aprisiona el corazón con dolor y nostalgia.

Este aniversario de su hijo mayor, le trae muchos recuerdos, que comienzan con su esposo, Beto, que falleció muy temprano, dejándolo huérfanos a sus hijos, y ella asumiendo el papel de padre y madre a la vez. Pero como si eso fuera poco, también sufrió cual sablazo al pecho, la muerte de su hijo menor, Miguel.

Son golpes que pocos lo hubieran soportado, pero ella lo sobrellevó gracias al respaldo a la iglesia católica, las palabras del evangelio, y el apoyo de sus hermanos de El Camino, con ellos convirtió el dolor en fuerzas y en fe.

Tanto que hoy, está feliz de acompañar a sus hijos, en su atención, ella entrega todo el amor y agradecimiento a su dios. Atrás quedaron eso momentos tristes, ahora ella quiere acompañar a su hijos por muchos años, por eso está decidida a visitar al médico más seguido y curarse.

Pero hoy, quiere darle a su hijo mayor el mejor regalo por su aniversario, ella manifiesta, “quiero atenderle, prepararle desde el desayuno lo que a él le gusta, luego su almuerzo preferido, junto a sus tíos, quiero darle la alegría que él se merece, porque es un hijo trabajador, alegre y muy cariñoso”.

Eso nos alegra porque a Chole la queremos por muchos años alegrándonos, tanto por su carácter como por sus platos ricos, y a su hijo, en este aniversario, que siga formando jóvenes, con esa habilidad de profesor de ciencias que lo hace inigualable.

Feliz día sobrino José y Feliz día hermana Chole por tu hijo y por ti.



La Pluma del Viento

Lima, 3 de noviembre de 2013