domingo, 20 de junio de 2010

Ciudad de Chota





En cuanto a edificios, los visitantes por costumbre comenzamos por la plaza de armas, luego plazuelas y centros de relevancia. En la plaza de armas están la catedral grande y bien conservada, cabinas de internet, botica, hotel, casas antiguas, y una glorieta donde se dan retretas, poniéndole alegría a las noches, mientras los pobladores principalmente jóvenes andan en grupos de hombres y mujeres. Durante el mes abril las noches no son frías. A una cuadra está el mercado, donde venden de todo. Se venden muchos videos de fiestas taurinas, que aquí abundan, tanto que se consideran la segunda plaza taurina después de Lima. Estando a pocos meses de las elecciones municipales, las propagandas inundan las paredes de la plaza.






Tomando un moto taxi, por una hora , se puede visitar gran parte de la ciudad, que parece estar en una lomada de meseta muy pequeña, pues por donde te desplaces siempre estas en una pendiente. Impresiona mucho la plaza de toros y su coliseo.
Aquí la afición es tremenda, en la fiesta de Junio vienen toreros desde España, tanto que uno de los lugares mas apropiados para pasar la noche, conversando y bebiendo buen pisco, es el rincón taurino, ROCKES BAR, donde encuentras trofeos, fotos, banderillas de cuanto torero haya pasado por estos lugares. El futbol es pasión también aquí, se hablaba mucho de un encuentro este domingo, fui a visitar su estadio, y me pareció que requiere mucho cuidado.
Lo mas pintoresco de Chota en un día domingo, fue la feria dominical de venta de animales en una gran pampón, allí las personas de los alrededores llegan jalando, arriando, incluso subidos en moto taxis, los chanchos, ovejas, toros, caballos, y los compradores, principalmente de Chiclayo, aguardan en camiones. Esto denota la gran producción de estas zonas cajamarquinas, muy diferente a Ancash.
Para el almuerzo, no hay mejor lugar que salir de la ciudad y subir al mirador el restaurante INGENIO, una construcción de material noble, con jardines y mesas al aire libre. Los platos insignias son el cuy y pachamanca, que se tornan mas agradables si se acompaña de buen vino y del agradable ritmo del huayno cajamarquino en las voces de las hermanas Vargas, con la vista esplendida de Chota.
En la tarde vino la mayor de las delicias, el lonche chotano: café y mixto (sándwich de carne y el tamalito) pedí doble. Me despedí de Guido el anfitrión de dos días, asegurándole que volveré pero no a trabajar sino para disfrutar de sus campiñas y de la amistad de su gente.
Somos Líderes, 2010

El Taller




El local muy aparente, era nada menos que el Instituto Pedagógico de Chota, fundado hace casi 50 años; muy ordenado, limpio y confortable; muy bien dirigida por la directora hermana Norka. Por coincidencia , también, de Ancash, y con posgrado en Campinas, Brasil. Mi paisana doblemente. Algunos participantes habían egresado de este centro de formación magisterial, localizado muy próximo al hotel Amadeus y a la plaza de armas, caminando se llegaba o a 1 sol el mototaxi. Única movilidad, las calles eran empinadas y angostas. Los participantes provenían de diversos lugares desde cercanos como Lajas, hasta lejanos como Choropampa. Habían de diversas edades hasta un joven de 17 años.

Somos Lideres, 2010

Arribo a Chota








Luego de mi llegada a Cajamarca, a las 5 de la tarde, dejé mis cosas en el hostal HISPANO, cerca a la agencia de ómnibus Burga, donde pasé a recoger mi pasaje. Al ver la unidad que me llevaría, tuve nostalgia de los que se usan en Lima y Chiclayo. Por lo que advertí, que haría frío en el viaje de noche, así que debería tener a la mano algo abrigador. De la altura ni me preocuparía pues, soy de 3350 msnm.



Mientras la tarde iluminaba, todavía, caminé presuroso por los alrededores de la Plaza de armas, a vuelo de pájaro, admiré sus construcciones, pasé por el cuarto de rescate, la iglesia Belén, la catedral, por suerte este día había declarado día de los museos, los ingresos eran gratuitos. Como para asegurarme de mis regalos en Lima, compré unos moldecitos de queso, panes, rosquitas, y algunas artesanías, me gustaron los caminos y pisos para las mesas, y una chalina contra el frío.



Para mi lonche, mas bien cena, pues eran las 8 de la noche, fui al infaltable y clásico restaurante, Zarcos, estaba repleto, pero valió la pena esperar, me satisfice con dos panes con queso, y una taza de leche con café.



Salí volando al hotel, en cosa de minutos estaba subido al ómnibus camino a Chota, en el número 10, durmiendo a veces, sintiendo algo de frío, noté que cruzábamos algunas ciudades, y a las 3.45 de la mañana, estábamos en Chota. Con la ayuda de un mototaxi, arribé al hotel, Amadeus, donde dormí, hasta las 8 de la mañana y desperté solo por el aviso del coordinador del taller, mi gran amigo Guido Mestanza.
Somos Líderes, 2010

Rumbo A Chota





Cuando subí al avión destino a Cajamarca, mis recuerdos volaron hacia mi tierra natal, Chiquián, allí, por primera vez, conocí a personas venidas desde Celendín, los Idrugo, Aranda y Ortiz. Todos relacionados con el negocio, y sus productos característicos, los sombreros, pero también vendían, telas, hilos, carretes, agujas, … eran tiendas pequeñas que luego supe se llamarían basares, nombre que lo aprendí en Huaraz algunos años después cuando estudié secundaria.


Uno de ellos vendía en una tienda de mi casa, la había tomado de alquiler, quedaba en la calle Comercio, la principal. Mi madre solía pasar allí algunas horas de la tarde, cuando el sol acariciaba la ciudad, cociendo junto a la Sra. Hortensia, esposa del muy amable Sr. don Lorenzo Idrugo.


Recuerdo una escena jocosa que generé, casi eran las 5:30 pm, habíamos acabado de dejar la escuela, antes se estudiaba mañana y tarde. En aquel año estaba cursando Transición, nombre que le dábamos al estudio anterior al primero de primaria, pero después del jardín. Ese día el profesor, mi recordado y finado don Josué Alvarado, había entregado las libretas de notas, era mi primera libreta, nunca antes había visto algo así, conforme salíamos del aula, seguro comparábamos las notas, y la mía destacaba, era diferente, por lo que corrí, presuroso hacia mi casa.


A esa misma hora subían por el Comercio muchos otros estudiantes, de las otras escuelas, y hasta colegios. A casi una cuadra de mi casa, vi a mi madre en la tienda de doña Hortensia, así que gritando desde unos 20 metros, decía: “mamá, me he sacado diez, rojo, rojo, nadie lo tiene!. Mi madre sonrojada, me hacía señas con la mano para callarme, y yo no entendía y seguía, anunciando ¡me he sacado diez y rojo y rojo, nadie más lo tiene!. Ya me imagino el bochorno que le habría hecho pasar, cuando luego comprendí que esa nota era de haber sido desaprobado, y además el único en el aula. Como explicación, a este inicio tan poco alentador, era que no había hecho antes el jardín, cosa que mis demás colegas sí.



Mientras mi imaginación se remontaba a casi 50 años, el avión comenzó a sacudir, los vacíos desesperaron a algunas damas que gritaban, los utensilios de la cocina, que se encontraban casi a mi espalda, sonaban en desorden desesperante, recuperé un poco de tranquilidad cuando vi a las aeromozas que orondas empujaban el carrito recogiendo envases. A pocos minutos el Capitán anunció pronto aterrizaje, el hecho de atravesar unas nubes cargadas de tempestad, habrían provocado el sacudón.


Ahora teníamos bajo nuestro avión el paisaje de Cajamarca, colinas completamente verdes, árboles, chacras bien marcadas y ganado vacuno abundante, nos anunciaban que el producto principal es la agricultura y la ganadería. Pronto los panes y los quesos serán nuestros. Allá vamos Zarcos.



Los cielos entre Lima y Cajamarca, 21 de mayo de 2010
La Pluma del Viento




Somos Lideres, 2010

CHOTA UNA NUEVA SEDE



En este año 2010, la 5ta versión del programa LIDERES PARA LA TRANSFORMACIÓN, se ha considerado a Chota, en el departamento de Cajamarca, como una de las sedes. Llegar allá no será tan fácil, aun cuando tengamos experiencia en viajar muchas horas en ómnibus, el asunto cambia cuando se tiene que ir a lugares con pocas noticias en Lima.

Además, viajar de noche, se ha convertido en un peligro permanente. Menos mal que la lluvia ha cesado en la sierra. Los pocos recuerdos sobre Chota, me remitieron al lugar donde se originaron las RONDAS CAMPESINAS, y que allí las personas serían de un carácter decidido y valiente, por lo que las huestes senderistas no pusieron un pie. Así mi imaginación me figuró habitantes de comunidades, con sombreros amplios de paja, poncho abano, fusil hechizo al hombro y machetes. ¿Será eso lo que vería?. Claro que no, pero eso es lo que me quedó.

El programa del viaje, sería salir desde el aeropuerto Jorge Chávez de Lima, como a las 3 de la tarde, luego de solo una hora, llegaríamos a Cajamarca, de ahí, vía ómnibus saldríamos a las 9 de la noche y llegaríamos a Chota a las 4 de la mañana, el hotel estaba separado. El atractivo, no era el pago que nos daría la consultoría, sino fundamentalmente el conocer el Perú, tener la oportunidad de compartir con nuestros hermanos chotanos, conocimiento, experiencias, ideas, anécdotas, cantos, problemas y soluciones. Por eso aceptamos tomar horas de nuestro trabajo, no pagadas, en la tarde del viernes, y para el regreso la mañana del lunes. El curso taller se dio el sábado 10 y el domingo 11 de abril.

Somos Líderes, Chota, 2010