domingo, 27 de octubre de 2013

LA VALÍA DEL ESCEPTICISMO






La joven tesista, Joselyn Bell, de la Universidad de Cambridge, tuvo una noche especial en 1967, ella  insistía en revisar los datos, las comprobaba, una y otra vez. Y, el resultado de la señal se mantenía: 1.3373 s de duración, que se repetía cada 0.04 s, y las mismas coordenadas celestes de 19:19.21 grados de declinación. Su director de tesis el profesor Anthony Hewish, la miró con asombro, no había dudas era una señal de radio que provenía del espacio con una regularidad imposible. 



Pero, siguiendo la cultura del medio, se les pasó por la mente la pregunta: ¿será una señal extraterrestre?. Porqué no, se respodieron, entonces, que tal el nombre LGM-1 (Little Green Man: Pequeño hombre verde), de acuerdo se dijeron, es entretenido, y las iniciales suenan a grandeza. Sonrieron y el trabajo continuó. 


A diferencia de otros resultados parecidos,  en Rusia, en 1961, los funcionarios salieron a hacerlo público, y decir que habían obtenido una señal, periódica, que sería la primera señal clara de una civilización extraterrestre, empero esa pompa del anuncio se les vino abajo meses después y tuvieron que desdecirse considerando que se descubrió que la señal, mencionada era proveniente de un QUASAR. 

Por eso, Anthony y Joselyn, conocedores de esa experiencia, casi mordiéndose las ganas de salir a la prensa, prefirieron mantenerse en la investigación y buscar explicación, en medio de sus dudas. Permanecieron en el trabajo gracias a su ESCEPTICISMO, tenían que persistir. Finalmente encontraron la explicación del fenómeno, se trataba de ondas de radio procedentes de una ESTRELLA DE NEUTRONES.


Una estrella de neutrones es la muerte de estrellas inmensas que luego de explotar como una supernova, terminan contendiendo solo neutrones, pues perdieron casi el 90% de los electrones y protones. Estas estrellas de neutrones son del tamaño del monte Everest (10 mil metros), pero tienen una masa de casi 10 soles.


Este descubrimiento y explicación, le valió el año 1974 el premio nobel de Física a Hewish, pero no a Joselyn.


Esta historia la traigo como el ejemplo de la ACTIVIDAD DEL CIENTÍFICO, del método que ellos practican, donde se DESTACA la duda, el escepticismo como fuente de búsqueda del conocimiento de la verdad, es el recorrido de la ciencia. Esta ciencia que se ha convertido en la mejor herramienta del intelecto humano, en tratar de comprender el universo que nos rodea.


Gracias a este escepticismo, y a actuaciones como la historia expuesta, permiten que la humanidad, sepa algo más. 


Este escepticismo está en el interior de cada uno, no aceptamos a ciegas, cuando alguien nos quiere vender un producto, o el diagnóstico de un médico, tratamos de compararla con otras opiniones de profesionales de la misma rama.


Este escepticismo no debemos cortarla, por palabras de alguna autoridad, o revelaciones, que también es una forma de la autoridad. Pues de hacerlo estaríamos renunciando a lo que los millones de años la evolución nos dotó: la de pensar por nosotros mismos. 


Esta capacidad de duda, combate la cultura de “los palpitos”, para preferir las evidencias. El mundo sin escépticos no sería sostenible. Pertenecemos a la especie más inteligente del planeta, la única que ha convertido la duda en EL MÉTODO. Los científicos han elevado el escepticismo a la calidad de OBRA DE ARTE. Todo lo que producen, en la forma de conjeturas, teorías, es sometido al escepticismo de sus colegas. Estas seguirán válidas mientras no haya nadie que demuestre lo contrario.


La educación crítica practicada desde la niñez, fortalece este método, y lo hace más fuerte para identificar ideas racionales de las irracionales, con eso favoreciendo el incremento de la sabiduría. El método científico es la base intelectual del mundo en el que vivimos. El método científico se ha consolidado cabalgando sobre el lomo del escepticismo, lo que nos ha traído un mundo mejor. 


Finalizo estimulando a los profesores de ciencias que cada vez son menos a implementar diversos ejercicios para hacer que los niños y jóvenes no pierdan su capacidad de dudar, de no creer, de interrogar, y a nosotros los que trabajamos en ciencias a compartir el conocimiento con ellos. 


En esta dirección, en el país todos los años la primera semana de noviembre se realiza la SEMANA DE LA CIENCIA, donde CONCYTEC presenta actividades de difusión muy entretenidas, así que los invito a participar. 



La Pluma del Viento
Lima, 27 de octubre de 2013


El audio:
http://www.4shared.com/mp3/77BHGBIGce/Valia_del_Escepticismo.html



domingo, 20 de octubre de 2013

EN RECUERDO Y HOMENAJE A DON JORGE DIAZ GAMARRA



“Ahí está entrando don Jorge, así que tenemos asegurado el brindis”, era la voz de Comunito, integrante del Club Atlético Tarapacá de Chiquián, cuando hacía notar la presencia del gran empresario de confecciones establecido en el Jr. Ayacucho, en los campeonatos de futbol provincial sea en los campos del Rímac, Guadalupe, Jircán u otros.  Los jóvenes tarapaqueños aún no trabajaban, así que un refresco después de un buen partido, siempre era bienvenido, y don Jorge sabía que el buen juego debía premiarse.

Su amistad siempre fue superior a cualquier resultado de confrontación deportiva con nuestros hermanos de Cajacay. Pero su grandeza de persona estaba unida a la institucionalidad, que lo convirtió en promotor del desarrollo de su querido Cajacay, y por su puesto de nuestra Provincia (Bolognesi), esa preocupación lo llevó también a dedicarse permanentemente a la difusión en sus escuchados programas de Radio.

Cuando repasamos la partida de muchos ciudadanos chiquianos y bolognesinos  de extirpe como la de don Jorge, nos lamentamos que mientras vivos no les hubiéramos hecho reconocimientos bien merecidos, por eso cuando nos encontramos en este velorio, con Uli, Abel y Vlady, nos propusimos reunirnos y homenajearlos a los dirigentes de esas épocas, de las que nos tocó vivir es decir de los 80, y aún viven.

Cuando llegué a Lima, por 1969, en el Jr. Ayacucho del Cercado en Lima, estaban las tiendas de mis primos Alarcón, y casi a una cuadra, estaba la tienda de confecciones y venta de telas de don Jorge, y con él trabajaba su hermano inseparable Lucho, múltiples veces entré a su tienda por algún encargo de  las tiendas mis primos. Lo veía como un gran empresario, trabajando hasta tarde, allí estaba,  cuando los jueves pasábamos camino a la plazuela del Congreso , donde con mis primos Nando, Edgar y Luchito, a casi las 8:30 de la noche,  nos poníamos a jugar en el gras de la plaza Bolivar, por esos tiempos casi abandonado porque el gobierno militar lo tenía cerrado.

Luego de algunos años, ya estudiando en la Universidad de Ingeniería, y siendo integrante del Club Chiquián, y luego del Cahuide, en octubre de 1978, con motivo de las Bodas de Diamante de la Provincia de Bolognesi, el Centro Unión Hijos de la Provincia de Bolognesi, del cual era dirigente, junto al Dr. Alejos (QEP), convocaron a un equipo de futbol que los represente, entonces en calidad de capitán del mismo fuimos jugadores seleccionados de diversos distritos que jugábamos en Lima, alquilaron un ómnibus particular hasta Chiquián, iba extremadamente lento, llegamos casi en 18 horas, allí jugamos un partido extenso que no acababa nunca, seguíamos empate, con suplementario inacabable, querían ganarnos a como diera lugar, a pesar de todo terminamos 2 a 2 en el difícil campo de Jircán. La copa de los 75 años de la provincia nos pertenecía, porque con el empate, el visitante debería ganar, hubieron discusiones, finalmente nos dieron el primer lugar, pero con la copa cambiada, era una más chica que la que se mostraba antes del partido, nunca supe cómo se hizo el remplazo. En el equipo selección de Chiquián, al cual enfrentamos estaba entre otros, el recordado gran jugador Choclo (César Ortiz).

Anécdotas como esta, seguro que están en cada corazón y  mente de los chiquianos y bolognesinos que jugábamos pelota en algún distrito de nuestra provincia, y lo veíamos cada domingo entrando al estadio, su imagen, imponente, altiva, siempre encabezando un grupo de paisanos, que lo esperaban para entrar  juntos, y ganarse prestancia, los saludos no faltaban desde los diversos grupos y distritos, él levantaba el brazo para agradecer la amabilidad. Pero el lugar que lo esperaba con especial orgullo era el equipo de su amado Cajacay.  Que para nosotros del Cahuide o Tarapacá, siempre fue el equipo rival más difícil.

Pero no solo los campos de futbol, fueron los espacios donde él frecuentaba su amistad y dedicación, sino por el contrario, los espacios de su mayor entrega estaban en las oficinas del Estado, de la alcaldía, de la comunidad, donde él buscaba desinteresadamente soluciones para su Cajacay, para promover esas actividades y decir su verdad, abrió programas de radio en muchas emisoras.

Hoy, casi 11 de la noche, cuando escribo esta nota, luego de haber visitado su velorio a medio día, en su casa de Chacra Rios, junto a Vladimiro Reyes, Ulises Zúñiga y Abel Alvarado, y haber saludado a su esposa, hijos, hermanos y familiares, recorro los recuerdos de este gran dirigente, típico de aquellos que ya no se ven ahora. “Se van acabando esos dirigentes que eran para sacarse el sombrero. Y cúanta falta nos hacen”, decíamos. Entonces concluimos, no es justo que los pocos que todavía quedan, se vayan sin homenajes. Por eso nos comprometimos de hacer una reunión para brindarles ese reconocimiento y que en el futuro, las instituciones que hoy existen no deberían olvidarse de los dirigentes vivos que fueron estandartes esforzados en la creación de las mismas.

Aunque este homenaje,  tardío, es muy pequeño, para lo que se merece don Jorge, sé sin  embargo que, mis cortas palabras que también las brindé en el velorio, están plenas de sinceridad que muchos que lo conocimos en el campo se lo hubiéramos hecho saber con el mayor de los gustos.  Pero nuestra sociedad actual estresante por el trabajo y el individualismo siego, nos hace perder de vista por los mayores, y los olvidamos, sin miramientos, desconociendo su aporte al presente, de nuestra cultura e instituciones. Esta no es una disculpa, es mas bien un examen de conciencia colectivo que quisiera no se repita con otros que aún están vivos.

En recuerdo a tu presencia Jorge, alegre, militante, esforzada por tu pueblo, en miles de momentos de futbol, conversaciones, y audios.

Te saludamos en tu partida física. Pero a la vez te abrimos los brazos para recibirte eternamente con tus ideas que acompañará a nuestras instituciones.

Hasta siempre Jorge, amigo y dirigente.

La Pluma del Viento
Lima, 20 de agosto de 2013

domingo, 13 de octubre de 2013

LA MINERÍA ES UTIL PERO LA VIDA ES PRIMERO: POCPA, LLAMAC Y PACLLÓN




Ayer  (12-10-2013) tuve la visita de amigos de POCPA, en base a ello el tema de hoy tiene que ver con la minería y la vida.

Está demostrado científicamente que existe el incremento de la temperatura promedio en la tierra, debido al exceso de emisión de gases como el CO2, y que ha llevado al efecto invernadero, o al sobrecalentamiento de la Tierra, cuyas consecuencias van desde la modificación del clima, hasta la desglacialización, de los hermosos nevados, como la cordillera del Huayhuash.  Esto ha obligado que a nivel mundial se tomen medidas que conduzcan a disminuir esta emisión de CO2, como lo señala el reciente informe del Comité Internacional sobre el Clima.

La preocupación de la humanidad,  tiene como principal objetivo el preservar la vida, de las generaciones actuales y futuras. Pero la vida de la especie humana, depende de la vida de la TIERRA, la cual debe ser considerada como un SER VIVO, tal como lo propone JAMES LOBLOCK.

Pero cuando hablamos de los pueblos pobres, surge la paradoja. De un lado debido a su escaso nivel tecnológico, su economía depende principalmente de la venta de materias primas. Pero esa explotación a su vez destruye la naturaleza fuente de vida, principalmente la carencia de agua, y la contaminación de la misma y del suelo.

Esta paradoja, se ha exacerbado cuando algunos gobiernos, abiertamente han maltratado a las comunidades que habitan en dichas zonas afectadas, denominándolos de “cuarta categoría”. A pesar que las normas internacionales obligan a que la explotación sea previa aprobación de los habitantes. El ejemplo más notorio y reciente en el Perú, ha sido CONGA en Cajamarca.

En el caso de Chiquián, Compañía Minera Santa Luisa SA, y las comunidades de Pocpa, Llámac y Pacllón, qué están sufriendo los efectos de disminución del agua usado en el consumo humano y labrantía, debido a la succión que aguas arriba está haciendo dicha empresa, y también se está teniendo la contaminación por relaves mineros del agua que baja por el río Llamac.

Luchar contra el poder económico y el Estado que suele darles la razón, a las empresas, es muy difícil. De un lado los pobladores de las comunidades son de poca formación, y con casi nulo apoyo profesional. Lo que ha llevado al engaño, muchas veces, y la firma de documentos que posteriormente son negativos para la sobrevivencia. Por lo que posteriores generaciones se ven obligados a cuestionar los documentos,  revisarlos y modificarlos. Pero el esfuerzo sigue siendo de pocos sin apoyo de especialistas.

Este es el caso de las comunidades mencionadas con la empresa Santa Luisa. Que por el esfuerzo de tales comuneros lograron que se revisara el documento de Estudio del Impacto Ambiental, que se aprobara el 2001. Para esto hubo una reunión de trabajo el próximo pasado viernes 11 de octubre de 2013, en las oficinas del Ministerio de Energía y Minas los presentes firmaron el ACTA:

“ Los representantes  de la comunidad pidieron la incorporación de 2 profesionales más, un hidrogeólogo y  glaciólogo. Por su parte los representantes de la compañía minera Santa Luisa, aceptaron al incorporación de dichos profesiones con los que el equipo de parte del a comunidad sería de 4 profesionales y en igual número serán los profesionales de dicha empresa. De parte  de los representantes de la DGAAM del Ministerio de Energía y Minas, solicita a los representantes de las Comunidades antes citadas y Compañía Minera Santa Luisa SA, que ser sirvan alcanzarnos a la brevedad posible los currículos de los profesionales propuestos”.

El ACTA lo firman Lucio Rosales DGAAM, Mateo Portilla DGAAM, Velisario Gamboa (Llamac), Doroteo Esteban (Pacllón), Cristobal Marquez (Pocpa), Arturo Valderrama (Huasta), Oscar Morales (Sta. Luisa).

Ellos estuvieron en casa donde les recomendé algunos profesionales, especialistas en el uso de técnicas nucleares que estudian la gestión hidrogeológica.

Mis saludos a estos luchadores anónimos, como el Sr. Callu Callupe y Abundio Vicuña, que con su peculio y esfuerzo trajinan buscando justicia para la vida que ellos han construido en estas comunidades y que sin su autorización no puede ninguna empresa hacer tabla raza de ellos, porque es ilegal.

De otro lado y reconociendo que nosotros los residentes, ocupados por múltiples obligaciones, poco o nada sabemos de lo que acontece en esos lugares. Hablamos de la belleza de los nevados y lagunas, pero no hacemos nada por su conservación. Nuestras actividades de reencuentro con nuestros pueblos suelen ser solo de tipo festivo, bailes, y festejos, que terminan en borracheras desenfrenadas.  No está mal recordar y participar de la tradición, pero esto no debe hacernos olvidar de las cosas trascendentes, y mas importantes, como es la vida de las comunidades, de los dueños de estas tierras.

Reconociendo que poco sabemos de la realidad que he pergeñado levemente, les comenté a los comuneros que pudieran mostrarnos la realidad documentada de estos hechos, ellos gustosamente lo harán el próximo mes de noviembre como el 15, para ello se buscaría un local como el Club Ancash o Club Chiquián, allí muchos seguramente sensibilizados por esta situación actuaríamos más decididamente, apoyándolos porque estamos seguros que en el corazón de los chiquianos aún vive la esencia Luis Pardo: LA JUSTICIA.


Cierro el Zaguán de Oro Puquio, congratulando a estos esforzados comuneros y convocando a los residentes en la capital de la república a participar de esta reunión.

La Pluma del Viento
Lima, 13 de octubre de 2013

Estimados amigos


El día de hoy  (13-10-2013) no pude salir al aire en  el programa, que dirige Victor Tadeo, en el horario de las 9:30 horas. Debido a que muchos seguidores del programa nos han llamado estrañandose del hecho, les comuniqué que no fue de mi responsabilidad, en tanto estuve como suelo hacerlo todas las semanas, frente al hilo telefónico, para la hora establecida. Por respeto a esa audiencia, quiero disculparme a todos y decirles que, si no se va a respetar la hora de ingreso y el tiempo de 5 a 7 minutos, del progrma del ZAGUAN DE ORO PUQUIO, el suscrito suspenderá la emisión de la misma, esperando que otro programa, tenga a bien consederme un espacio.


Lima, 13 de octubre de 2013


domingo, 6 de octubre de 2013

DE GUADALUPE A SAN FERNANDO: EN EL DIA DE LA MEDICINA


…”Aún no he muerto, amigos míos, ahora les toca a ustedes terminar la obra ya comenzada, siguiendo el camino que les he trazado", 

Fueron las últimas palabras que, Daniel Alcides Carrión García, dio a sus colegas, desde la cama N°5, de la Sala Nuestra Señora de las Mercedes del Hospital Dos de Mayo,  el 5 de octubre de 1885 para después morir, luego de 39 días desde que se inoculara sangre recién extraída de un tumor verrucoso rojo,  de la paciente de 16 años Carmen Paredes, el 27 de agosto de 1885, con la ayuda del Dr. Evaristo Chávez .
En homenaje a ese sacrificio que representaba el paradigma de la investigación, unido a la preocupación de las enfermedades nacionales, es que se ha designado el día de la Medicina Peruana los 5 de octubre.
Cuando murió, Carrión, el pequeño “carrioncito”, como lo llamaban, tenía tan solo 28 años. Nació en Cerro de Pasco, el 13 de agosto de 1857, sus padres fueron don Baltazar Carrión, abogado y medico ecuatoriano graduado en la Universidad de Guayaquil, y su madre la huancaína señora Dolores García. A los ocho años queda huérfano por la muerte accidental de su padre al disparársele una escopeta, en Huariaca. Estudió primaria en la escuela municipal de Cerro de Pasco, y tres años en la Escuela Fiscal de Tarma, donde concluye sus estudios primarios, y es allí también donde realiza sus primeros dos años de Educación Secundaria. Luego a los 16 años, en 1873, producto de su habilidad al estudio fue becado para estudiar en el primer colegio nacional Nuestra Señora de Guadalupe, donde terminó la secundaria, entre 1873 y 1877. La primera casa donde se alojó fue la de su madrina en la calle Ayacucho.
Concluidos sus estudios secundarios en 1877, ingresa en la facultad de Ciencias de la Universidad de San Marcos, en una etapa de reorganización y ordenamiento de la Educación Superior. Era Decano de la facultad Vladislao Folkierski, erudito hombre de ciencia polaco, y Vice Decano, Martín Dulanto. Fueron sus maestros Pedro Le Blanc (francés) de Química; J.H.B Martinet (francés) y Sebastián Barranca, de Botánica y Zoología; Antonio Raimondi (italiano) de Historia Natural, Química Analítica y Mineralogía, entre otros destacados científicos
El 12 de abril de 1880, en plena guerra del pacífico, ingresa en la Facultad de Medicina de la Universidad Mayor de San Marcos donde fue un excelente alumno. Hizo sus prácticas clínicas en los mejores hospitales de Lima. Fue externo en el Hospital de Santa Ana, de la Mesón de Santé y de Lázaro de Guía, e interno de los Hospitales San Bartolomé y Dos de Mayo inaugurado en 1875 y considerado como uno de los más completos y mejor dotados de América del Sur.
Posteriormente, en 1884 empezaron sus prácticas en clínicas, y su interés científico lo llevó a adentrarse en el estudio de los pacientes verrucosos. En agosto de ese año fue designado por concurso para realizar las prácticas de internado en el Hospital de San Bartolomé.
La Fiebre de La Oroya continuaba matando a los obreros que construían el tren en la región central del Perú, por lo que Carrión decidió tomar el toro por las astas, profundizando sus pesquisas sobre la enfermedad.
Entre junio y julio de 1885, la Academia Libre de Medicina convocó un concurso sobre la etiología y la anatomía patológica de la verruga peruana. Fue una oportunidad que el acucioso estudiante no dejaría pasar. Armado con sus conocimientos, y bastante coraje, Carrión decidió indagar en la intimidad del enemigo, estudiándolo desde sus síntomas.
Esto significaba que debía entrar en contacto directo con el agente infeccioso que producía la enfermedad: había que inocularse. Este método le permitiría resolver más rápidamente las dudas que se tenían sobre la verruga peruana y establecer qué relación tenía con las altas fiebres que consumían a los obreros. Decidido a hacerlo. El 27 de agosto de 1885, llegó hasta la sala de Nuestra Señora de las Mercedes del hospital Dos de Mayo. Sus compañeros y el doctor Leonardo Villar trataron de disuadirle, pero fue inútil
Dos días después, en su edición del 29 de agosto de 1885, El Comercio informaba que, “el estudiante de medicina señor Daniel Carrión, el cual tiene trabajos adelantados sobre la enfermedad llamada verruga, se ha hecho inocular la sangre de un verrucoso para observar por sí mismo los efectos de la inoculación y resultados ulteriores de esta enfermedad indígena del Perú, que tanto preocupa la atención de los hombres de ciencia en Europa”.
Bitácora en mano Carrión fue un paciente y meticuloso escribidor de su propia agonía. No cedió fácilmente a los síntomas y pudo, durante muchos días, llevar un correcto y acucioso relato de los efectos que la infección producía en su cuerpo.
Tres semanas más tarde, el 17 de setiembre, el joven estudiante percibió los primeros malestares y dolores. En los 5 días siguientes presentó fiebre, escalofríos, malestar general y dolores osteomusculares. Para el 26 se encontraba pálido y débil, por lo que dejó de tomar apuntes sobre los síntomas, encargando la tarea a sus compañeros más cercanos. “Carrioncito” había empezado a ceder ante la violencia de la enfermedad.
El 2 de octubre su cuaderno de apuntes señala que “hasta hoy había creído que me encontraba tan solo en la invasión de la verruga, como consecuencia de mi inoculación, es decir en aquel período anemizante que precede a la erupción; pero ahora me encuentro firmemente persuadido de que estoy atacado de la fiebre de que murió nuestro amigo Orihuela: he aquí la prueba palpable de que la Fiebre de la Oroya y la verruga reconocen el mismo origen”.
El 5 de octubre el decano dice “el estudiante de medicina señor Carrión, que según anunciamos en días pasados se hizo inocular el virus de la verruga, después de haber pasado el primer período, en el segundo ha sido acometido por la Fiebre de la Oroya y se encuentra bastante grave. Deseamos se restablezca”. Ese mismo día Carrión caía en estado de coma.
Finalmente, batido por la fiereza de la infección, falleció a las 11:30 de la noche. El 6 de octubre El Comercio publica una nota titulada “Daniel Carrión”, donde informa que “a causa de haberle acometido la terrible fiebre llamada de La Oroya, hoy tenemos que pasar por el dolor de comunicar que ha muerto”.
Asimismo, explica que “en efecto, del experimento realizado por Carrión en su propia persona, parece deducirse que la causa que produce las verrugas es la misma que la que origina las fiebres de La Oroya...”.
Mientras eso ocurría, es importante recordar el contexto en el que vivía el Perú, estábamos atravesando la ocupación chilena, y estos invasores, se ensañaron con destruir la inteligencia nacional. Estudiosos como Murillo y Avendaño, recuerdan que en esos años Carrión estudiaba Medicina en San Fernando:
“En esa mansión del saber donde los nombres queridos de Unanue y Heredia eran reputados como ángeles tutelares, allí en esa casa sagrada como un tabernáculo, se extremó la perfidia del invasor, y la piqueta demoledora destruyó en un momento la paciente labor de largos  años, que habían acumulado muchos y muy valiosos elementos de estudio, cual no los tenía en ese entonces, escuela médica de la América Latina. Los magníficos laboratorios de química y farmacia, el espléndido gabinete de física, el riquísimo Museo de Anatomía Patológica, la valiosísima colección de piezas de cera, el bien montado Museo de Historia Natural (que contenía ejemplares que aún no han podido reemplazarse) y la gran biblioteca, la primera en su género en Sud América, que encerraba inestimables joyas y rarísimos ejemplares, todo, todo desapareció por completo. Los instrumentos y los útiles fueron destrozados, los frascos y las piezas de cera arrojados por las barandas del patio, los pergaminos seculares reducidos a cenizas, los libros ruinmente negociados en las tiendas de comestibles y el local convertido en escombros en un espantable cuadro de desolación y de ruina”.
Este contexto es importante para destacar, el esfuerzo de Carrión, por devolverle moral al pueblo, y esa moral, debía nacer desde peruanos nacidos en las alturas, o en lugares postergados por la capital.  Carrión sabía que entre los que decían que la verruga y la fiebre eran cosas distintas, estaba un médico chileno, por ello con su sacrificio, recuperó valentía y sabiduría, y demostró el triunfo de la ciencia positivista peruana, “el juez supremo de la verdad es el experimento”. Esa gesta de amor a la ciencia y a la patria agredida estaba en el interior de este joven provinciano.
Salvando las distancias pero con el recorrido similar, el niño Marco Zúñiga Gamarra  vino becado desde Chiquián, por ser el mejor alumno de la  Escuela primaria  378, hacia el mismo gran Colegio Nacional Nuestra Señora de Guadalupe. Fue traído a Lima a los 11 años, por su padre don Antonio Zuñiga, quién como maestro, sabía de la valía de la inteligencia, de la primacía nacional de este gran colegio, y el legado mas preciado que se puede dejar a un hijo, la educación. Allí en esa mansión del saber peruano, se forjó el médico provinciano disciplinado, estudioso y responsable. Terminó secundaria en 1968.
Poco después, y cumpliendo los  vaticinios de sus tíos Fernando y Juan,  y el de  su Director don Fabián Cano, quien subiéndolo en sus brazos cuando visitaba su casa, y  felicitándola le decía a su madre, “este tuquito será un gran médico”, ingresó en 1969 a la Universidad de San Marcos a medicina, al histórico San Fernando, símbolo de la escuela médica peruana: basada en la búsqueda científica de las dolencias, en las causas, explicables, repetibles y modelables. Pero también escuela del desprendimiento, del amor al más necesitado, del servicio antes que la exhibición.
Pero en la formación de un niño y joven no solo está el amor y ejemplo de sus padres, sino también, el contexto en el que construyó su niñez,  no solo sus maestros, sino también la vida que le imprimió su querido Chiquián, el frió de las noches, el rocío en las mañanas de los alfalfares, los alimentos logrados con el esfuerzo de sus padres, la leche dulce de las vaquitas y las abundantes frutas de Huayllacayán, junto a ello están las alegrías de las fiestas de agosto, los  encuentros y cariño de los amigos de infancia, sinceros en la amistad invalorable.
Hoy cuando veo a los médicos trajinar por las calles, con banderolas y gritos reclamando mejor trato, mejor salario, siento que son humillados por gobernantes, insensibles al conocimiento y sometidos al capital, destructores de la moral alta que Carrión dejó a los médicos, a pesar de todo siguen sacrificándose diariamente, por mejorar la salud pública. La salud de aquellos que no pueden pagar el alto costo de las clínicas privadas.
Para finalizar querido hermano recibe  en representación de todos los médicos de Chiquián y de la provincia de Bolognesi nuestros saludos de reconocimiento a vuestros esfuerzos y preocupación permanente de servicio para todos los residentes en la capital, cuando requerimos alguna atención, o consulta siempre oportuna y desinteresada.
Feliz día médicos.
Viva Daniel Alcides Carrión
Viva Chiquián
Viva el Perú.
La Pluma del Viento

Lima, 6 de octubre de 2013