jueves, 24 de noviembre de 2016

ESTUDIANDO EN VACACIONES : ¡QUÉ HORROR!


Estoy mirando el computador aún cuando estoy en el primer día de vacaciones, ¡esto no es motivante, qué horror!, me digo, porque uno toma las  vacaciones para irse de viaje o relajarse leyendo novelas, todo para recuperar energías y volver con mejores estímulos al trabajo. Y, esto es lo que se nota con el 90% de colegas, que lo muestran en las fotos de sus facebook, sonrientes desde Cuzco, o México, o Orlando, o Europa. Me sale envidia sana hacia ellos, me deja inquieto, hasta ni me detengo a mirar sus fotos, pero recupero aliento cuando reconozco que el próximo año en abril, estaremos con un diploma más de magister, esta vez en: Gestión y Política de la Innovación y Tecnología, un tema de mucho futuro y expectativas. Entonces, retomo aire alentándome a decir que vendrán tiempos para viajar y descansar.  

Alegra y estimula mucho el incrementar nuestro conocimiento actualizado, en gestión de la INNOVACIÓN, en tiempos de globalización, con creciente preeminencia del uso del conocimiento y el requerimiento mundial de cuidar la tierra. Y, todo esto por un beneficio no solo para nuestro país, que suena a demagógico cuando se dice este objetivo, lo cierto y real es que el principal beneficiario es uno mismo, y desde ahí el paso siguiente es nuestra familia, y después el trabajo, pero siempre con la visión de ciclo de vida.  Y, pongo el trabajo a último lugar, porque lamentablemente cuando se trabaja para instituciones dependientes del estado (o servidores públicos), lo último que se piensa en estas instituciones es gestionar la innovación, porque esta actividad en esencia conspira contra su principio, "mantener el status quo", que es el objetivo de los que dirigen las organizaciones del estado, y por tanto lo último que piensan es en "hacer algo nuevo", porque este podría comenzar quitándoles ese "poder". 

De ahí, lo que queda hacia adelante es orientarse hacia el emprendimiento independiente, y mirar un futuro distinto y con mucha expectativa, porque la literatura contemporánea dice que un factor muy importante para las innovaciones radicales es el conocimiento de la tecnología y la experiencia, y esto uno lo tiene, con el grado de doctor en ciencias y los años de trabajo en un instituto público de investigaciones, pero también reconociendo que no tenemos el otro factor la experiencia en el mercado. Pero para eso están los colegas que nos hemos conocido, unos tienen un valor y los otros lo complementan. 

Así, con esta perspectiva pasarse las vacaciones de este año estudiando es un inversión con un retorno de potencial impredecible, portando esto nos estimula y nos motiva a continuar, entonces dejo en teclado y .. ¡Vamos a continuar estudiando!.


Segundo round ................

La Pluma del Viento
Lima, 24 de noviembre de 2016

domingo, 13 de noviembre de 2016

NECESITAMOS PROFESIONALES DE GESTIÓN DE LA CTI


Con deleite estoy escribiendo esta nota, porque hace varios días, casi 3 semanas, que no he "respirado", simplemente porque se juntaron muchas cosas, con entregables impostergables. Y, entonces los días laborables de 8 horas en el trabajo se extendían a muchas más, renovar visa, examen médico, y a eso que ya es un tormento, añádanle preparar las exigentes tareas en la universidad, donde estoy terminado la maestría en Gestión y Políticas de la Innovación y la Tecnología, nombre extenso, pero que en esencia es conocer los fundamentos teóricos y prácticos de cómo gestionar la innovación tecnología con impacto en el desarrollo nacional. 

Y, tomé este curso porque siempre he estado preocupado por el impacto de la ciencia y tecnología nacional que realizamos en el país particularmente en los institutos públicos de investigación (IPIs). Trabajo en el IPEN (Instituto Peruano de Energía Nuclear), y fui director general del la Dirección de Instalaciones (2001-2005). 

Para muchos de mi edad se tiene la opinión que para adquirir conocimiento sobre ese tema basta actualizarse, por tanto son suficiente cursos cortisimos y/o conferencias, y la maestría es más para afianzar la metodología de la investigación, y tú ya tienes un doctorado en física nuclear, por tanto no necesitas. Sí parece indiscutible ese razonamiento, y tal vez eso ha sido lo que he hecho durante casi 15 años, asistiendo a esporádicos  eventos sobre gestión de la ciencia (C), tecnología (T) e innovación (I) que organizaba el Concytec. 

Sin embargo, también he notado con mucho pesar que parte importante de la pobreza de resultados de la CYT nacional frente a los problemas que aquejan al país, se debe a la pobre formación profesional en gestión de la CTI que tienen los principales responsables en la conducción de los IPIS incluido los cargos directivos importantes (tanto a nivel administrativo como técnico). 

El error principal es que la totalidad de ellos son designados a dedo, sin concursos, y sobre todo sin formación suficiente en temas  fundamentales como: gestión de la innovación, gestión del conocimiento, transferencia tecnológica, emprendimientos de base tecnológica, políticas de CYT.

En conclusión, cuando se carece de esa competencia, por más buena voluntad que se disponga, los resultados no van a ser los esperados ni lo que el país necesita. Entonces como en toda empresa de carácter global y competitiva en el siglo 21, los IPIS necesitan ser conducidos por PROFESIONALES DE LA GESTIÓN DE LA CTI.

Es en esa dirección que me inscribí a esta maestría, y aún cuando he notado que la malla curricular podría ser con menos cursos para dar más tiempo a la investigación, si me ha permitido incrementar mi esperanza por mejores tiempos para la gestión de la CTI en todas las instituciones del país (IPIS, universidades). Porque he visto día a día las calidades de los jóvenes que está estudiando esta maestría, su habilidad en manejar soportes digitales, creatividad, identificación de oportunidades de emprendimientos, proyectos I+D+i,  y compromiso por que la CTI se desarrolle en el país y sea un motor de desarrollo para el Perú, en el escenario de la sociedad del conocimiento, globalizado y sostenible. Ellos serán los futuros conductores de estas entidades y por tanto se avisoran mejores tiempos para la CTI nacional.

Felicitaciones colegas sigan por ese camino que el Perú los necesita. 

¡¡Con la CTI si hay esperanza, sin ella solo postergación!!


 La Pluma del Viento
Lima, 13 de noviembre de 2016

domingo, 6 de noviembre de 2016

EUROPA Y PERU: EMPLEO TECNOLÓGICO




Ahora, a minutos de volver de una ciudad europea (Praga), pisar suelo peruano y recorrer el trecho entre el Aeropuerto a  Ingeniería, observé el contraste que tienen estos dos “mundos”, que están en nuestra misma tierra, y habitados por los mismos seres humanos. Aquí en el lado sudamericano nos enfrascamos en luchas por más derechos (seguro con razón), pero cuánto nos olvidamos de que tenemos también los mismos DEBERES, hacia otros seres humanos y hacia la tierra. A esto sí los pasamos por alto y no hacemos las grandes movilizaciones.

Habría mucho que contar, pero lo primero que se me ocurrió fue, el contraste en el transporte, y esto porque desde el aeropuerto tomé un taxi, y lo tomamos doble con un colega, desde el "Jorge Chávez" hacia Ingeniería parando primero en Palao, todo por 65 soles. El precio parecía caro pero entre dos personas, resulta razonable.  Salimos por la vía de Tomas Valle, dimos vuelta por la auxiliar de la panamericana, y allí vino el espectáculo del choque de mundos, aquí columnas de mototaxis, copando casi la vía completa, y como había algún espacio, también estaba una motocicleta vendiendo frutas con su propio foquito. Casi sumergido en ruido y aire contaminado, pasamos hacia la primera dirección. Luego volvimos hacia la auxiliar de la panamericana y llegue al segundo punto.  

Había transcurrido solo horas para ver cómo el mismo ser humano, enfrenta sus responsabilidades de diferente manera, en el europeo con orden incluso se ven pocos semáforos porque la preferencia la tiene la persona y todo vehículo grande o pequeño se detiene para este fin, ¡Qué maravilla!, nos decimos, eso es un imposible en Perú, y no porque la ciudad sea muy grande, sino que ese comportamiento no lo suelen realizar los conductores en cualquier barrio donde no hay tal tránsito. No estamos acostumbrados a ponernos en la situación del otro, que puede ser un anciano, una persona preocupada, o un niño descuidado. Simplemente preferimos nuestra persona, nos sentimos dueños de todo, o abusadores de todo, queremos confrontación, estamos a punto de blandirnos a puño con cualquiera, y qué mejor en la calle. Nos frenamos porque por suerte hay una luz roja, porque si no  la hubiera los vehículos pasarían raudos casi rozando nuestras narices. Aquí es una lucha por la sobrevivencia y como tal provoca en el hombre el retorno a los métodos donde prevalecía la fuerza bruta ante la razón. Nos sale nuestros instintos prehistóricos (no animales porque ellos guardan mayor respeto).

Entonces es lógico que en estos ambientes del “vale todo y sin asco” se refuercen métodos, se perfeccionen técnicas donde la fuerza se imponga, y surjan organizaciones delictivas cada vez mejor dotadas y disminuya en esa misma proporción el interés por tener mejor racionalidad, simplemente desprecian el estudio y la educación.

Entonces cuando vemos futuro, y proyectamos estos escenarios, la situación se torna muy peligrosa en Lima, estamos cobijando soluciones basadas en la fuerza con desprecio a la vida en sociedad, y desprecio por la educación como alternativa de cambio y desarrollo humano.

Por tanto, frente a esta alternativa de sobrevivencia, “del vale todo”. La responsabilidad está en las autoridades locales (consejo distrital) y nacional (el gobierno), quienes tienen que proponer soluciones creativas hacia un mejor futuro, donde se forme y emplee la razón, el conocimiento. El camino más directo que surge es la promoción de la educación práctica, aquella que paralelamente a darte más conocimiento te provea de ingresos económicos para vivir (luego ahorrar y crecer). Necesitamos,  que las municipalidades y gobierno central implementen, TALLERES DE ENSEÑANZA PRODUCTIVA, donde los jóvenes desde los 13 o 16 años, puedan en cosa de 3 o 6 meses, aprender alguna técnica: telares, gastronomía, metal mecánica, diseño gráfico, móviles, etc. El asunto está en llevar la tecnología al alcance de ellos.

Para cerrar les comento una historia corta de un lugar donde había un árbol que proveía de frutas a un grupo humano, y ellos solo con las manos comían muy contentos, sin embargo pronto se agotaron los frutos que sus manos podían alcanzar, hasta que alguien creativo construyó una escalare y con ella pudieron coger todos los frutos que el árbol aún tenía y sobrevivieron.

Con esto hacemos notar que mucho de nuestras necesidades no se cubren no porque falten recursos, sino el problema es que no tienen accesibilidad a las tecnologías y conocimiento ya existentes que les puedan ayudar a resolver sus necesidades (o mejorar su situación). Estas tecnologías usualmente están en manos de los que dominan la economía. Por ello es responsabilidad de los gobiernos locales, regionales y nacional, poner en las manos de los jóvenes la tecnología, el mundo digital, este es el camino más corto y real para promover más democracia y posibilidades de desarrollo humano.

La Pluma del Viento

Lima, 6 de noviembre de 2016

viernes, 4 de noviembre de 2016

MI ULTIMA NOCHE EN PRAHA






Estoy a punto de dejar la ciudad de Praga, y de lo poco que he conocido, puedo decir que es hermosa, poca gente, transporte admirable, y como ocurre con las ciudades donde los reyes de épocas idas vivían, hay castillos impresionantes, en belleza y en tamaño. Pero, si esos lugares solo los visitas cuando dejas de trabajar (en mi caso el horario exigía estar a las 8 de la mañana y terminaba el día a las 17 horas, en ambos extremos salía casi a oscuras). 

Entonces, es poco lo que se aprecia, particularmente aquellos que tienen historia. Uno lamenta, y envidia, cómo grupos de turistas caminan alrededor de monumentos y puentes, cámara en mano, dejándose llevar por el gozo de ver, sin ningún compromiso. Y a los que nos gusta escribir, de las circunstancias, el lamento y envidia es peor, porque ya quisiéramos detenernos a mirar cada esquina, cada muro, y el rostro de cada gente, porque el escritor es un escultor, un radiografo, un desenfadado. 

Y, eso solo se puede hacer, cuando no tienes al tiempo como prioridad, cuando la primera exigencia no es la puntualidad. Por eso mucho deseo, caminar sin reloj, sin entregables y que lo único exigente sea registrar todo, no solo en el papel de mi cuadernito inseparable, sino también, en la retina, en el corazón, en la memoria y en el inconsciente. Y luego, leer lo escrito, porque no importa que otros lo lean, nos gustaría claro, pero eso es el segundo plano, el primer cliente es uno mismo, uno mismo puede ser el juez más exigente, y también el cómplice más fiel. 

Por ello es entretenido escribir sobre lo que te surge en el camino de la vida, no importa que los lectores sean muchos o pocos, porque nuestro producto es no vendible, el pago se lo damos a nosotros mismos, nosotros nos hemos consesionado un crédito infinito, una deuda que solo se paga cuando vas en tu ataúd y sientes que te acompaña la lamentosa partitura de Juan Jaimez el músico más antiguo de Chiquián.


La Pluma del Viento
Praga, 4 de noviembre de 2016

Hotel Opera, 23:49 h

Nota: En la foto se presenta la estatua al gran escritor nacido en Praga, Franz Kafka: seguro hecho en homenaje a su libro METAMORFOSIS