sábado, 4 de marzo de 2017

ESQUINITA DEL RECUERDO Y AMISTAD









Rayos que se abren paso en tardes plomizas,

Nubes negras que vienen desde el cielo de Huasta,

Sol imponente que deslumbra Huayalpampa,

Aromas a trébol, alfalfa y leche que bajan de Pariantana,

Calle Venecia de barquitos, zancos, garrocha y arenilla,

Infancia añorada de recuerdos inolvidables.



Desde tus puertas y zaguanes encantados,

Brotan flores y jazmines iluminando las tardes,

Allá va la pelota entrando al pórtico de piedritas,

Alianza versus U o Tarapacá versus Cahuide,

El gol se grita y termina el juego,

Hermanados coreamos ¡chicha en Macshi!,

Abrazados volvemos: Comuno, Uli, Eca y Acucho,

Nos citamos para más tarde en el lugar de siempre,




Ahora, vienen los cuentos, las historias, las anécdotas

La esquina de la casa de doña Tiucha es el punto de encuentro,

Los mismos amigos, 50 años después nos encontramos,

Coincidencias ¿?: puerta antigua, esquina, tenue luz y pesada banca.

Es la Taberna de Queirolo atajo Eisteniano,

Lugar irremplazable cuando las páginas de la vida vuelven,




Estamos en los sesentas, Comuno aguarda en la puerta,

Pelota en mano y sonrisa pristina nos recibe alborozado,

Llegamos los hermanos de siempre, Uli, Eca y Acucho

Esta vez, los cuentos, no son de guegue almas, ni de ánimas levitando,

Son los pasajes de nuestra vida,

Alegrías, tristezas, alucinantes retos y logros heroicos




Comenzamos admirando a nuestras escuelitas 378 y 351

Loas para mi maestro Walo, ra!, ra!, ra!.

Loas para mi maestra Albina, ra!, ra!, ra!.

Loas para mi maestro Anacho, ra!, ra!, ra!

Naturaleza, disciplina y deporte pilares de la vida.



Seguimos con el futbol que vive en nuestras venas

Cada corner, cada carretilla, cada tiro libre,

Los recordamos en las copas ganadas en Jircán,

Huaylishando por el comercio cantando tarapaqueño soy,

Salud!, Salud!, Uli, Eca, Comuno y Acucho.




Jugábamos bien, claro que sí, allí están las campañas,

Rosas Pampa de Huaraz, AIB del Rímac, San Isidro en Lima,

Reímos cual romanos, recordando a Maradona Zúñiga,

Beckenbauer Carrillo, Juvenal Núñez.

Los interminables inca-pies en San Marcos.

El super carro de Roberto Barrenechea, Sopón.

Los triunfos heroicos contra Cajacay de los hermanos Zorrilla,

En monumentales finales, de cohetes y correazos,



Abrazados, añorando nuestra esquinita, nos despedimos.

¡Viva la amistad, viva el barrio de Venecia!

¡Amigos por siempre!

La Pluma del Viento
Lima, 4 de marzo de 2017

jueves, 2 de marzo de 2017

DÍA DE LA MUJER: PARA LAS MUJERES LUCHADORAS


Mientras en el mundo se conmemora el Día Internacional de la Mujer (8 de marzo), instaurada por la ONU en  1977 en homenaje al esfuerzo de las mujeres por igualdad, justicia, paz y desarrollo, y la fecha en recuerdo a las obreras que en una fábrica de Nueva York en 1857 se levantaron en lucha por paridad de salarios y un máximo de 10 horas de trabajo, ellas fueron muertas en un número de 148. Aquí en el Perú, algunos programas de TV también lo hacen a su modo. Es decir olvidan la esencia de ese día, un día de conquistas, de discusiones, de manifestaciones, de debate y por qué no de alegría. Pero no de la forma como ellas lo llevan superficialmente, risas por aquí o allá, modas, prótesis etc. Se hacen diálogos como el siguiente:

- Hija, cuando uno tiene la mente positiva nuestro semblante también lo muestra. Hay que mantenerse en línea. Toma la vida con tranquilidad. Si te estresas deja todo, vete al gimnasio y luego haz  shopping.

Estos programas están conducidos por el estereotipo de mujer que los escaparates de Ripley o Saga nos quieren vender, rubias, delgadas y altas. Ellas – las conductoras y sus invitadas- lo tuvieron siempre todo: estudiaron en los colegios más caros, sus veranos la pasaron en las playas del sur o norte del país, jamás tuvieron que dormir a 3400 msnm.

No habrían soportado vivir sin ver TV, diariamente. Ellas nunca tuvieron que caminar todas las mañanas antes que la luz iniciara el día, para traer leche para sus hermanos menores o acompañar a sus madres al sembrío y la cosecha. Ellas, jamás tuvieron que escarbar con sus manos, para sembrar y cuspar las chacras. Qué va!!. Sus bellas y cuidadas uñas no estaban para eso, se lastimarían, ellas las tienen para mostrarlas en las fotos de los sociales de Caretas o El Comercio.

Contrastando con este día histórico de mujeres luchadoras, estas señoritas de novelas de Bryce, ¿de qué día de la mujer nos hablan?. Ellas nunca tuvieron alguna situación en desventaja, como para salir a hacer una marcha o entender, qué es luchar por un derecho conculcado. Además, en su universidad hacer marchas no estaba permitido, "eso es propio de los cholos de las universidades públicas", concluirían.

Pero como las que sufren, en un sistema de exclusión, no saben expresarse, ni escribir, y viven en las chacras, asentamientos humanos, punas, botaderos de basura o minas informales. Entonces, ellas las de “pura pinta y plata”, quieren defenderlas, buscando proyectos costosísimos, de los cuales el 50% o más quedará en sus sueldos, de consultoría. Así, con anillos de oro en cada dedo, de pronto se convierten en luchadoras por la mujer, pero, desde oficinas doradas de sus ONG, en San Isidro o Miraflores.

El día de la mujer no es para ese paradigma de mujer, que fácilmente se hicieron de espacio en la sociedad, sea porque sus familiares, tenían abundante dinero o porque sus padres haciendo mal uso del cargo público, dispusieron de dinero mal habido. Tampoco este día es para aquellas, que haciendo uso de la TV, y por el hecho de ser mujeres, creen que pueden destruir hogares, difundiendo chismes, “ampays”, escándalos, solo por más rating.

No!!, y No!!. Hoy 08 de marzo, no puede ser el día de las mujeres que deshonran el valor de nuestras madres, luchadoras por siempre, o que creen que ser mujer es ponerse kilos de pintura en la cara o toneladas de glicerina, en los senos y traseros, como único medio para ganar dinero y movilización social.

En este día, quisiera que no se premie, a las que desde los gobiernos compartieron el robo del país. El día de la mujer, no es para ellas, porque no basta tener el género, sino habérsela ganado con lucha, dignidad y esfuerzo.

Por ello, nuestro día de la mujer es para las madres de los barrios populares, aquellas que pagan el agua más cara, que los ricos lo usan en piscinas y para bañar a sus canes. Lo es para las madres campesinas, que tienen que cultivar sus chacras rogando que las plagas se desparezcan solas porque el ministerio de agricultura no llega a los 4000 msnm. Es el día, también, para las madres de los asentamientos humanos, que llegan a las 12 de la noche o 1 de la mañana a sus “chozas”, y deben de salir en la madrugada para vender en los mercados, lavar ropa, ser padre y madre, y a veces volver para reconocer los restos de sus hijos muertos bajo el fuego de una vela.

Este día es para las maestras que con el escaso sueldo, tienen que prepararse, enseñar en aulas carcomidas por el desprecio del Estado, y a pesar de todo, hacer de sus hijos profesionales. También, este día es para las mujeres profesionales y emprendedoras, que solo con sus brazos y mente, seguros de su capacidad, superaron todas las dificultades y hoy son mujeres de respeto, valía y aprecio.

Para finalizar,  un saludo especial a las mujeres que superando dolencias inenarrables, enfrentan  la vida con estoicidad, frente a desplantes de incomprensión humana.  Pero también, quiero rendirles homenaje a las mujeres enamoradas  distantes pero presentes, como lo dice César Vallejo en su poema:



IDILIO MUERTO


Qué estará haciendo esta hora mi andina

y dulce Rita de junco y capulí;

ahora que me asfixia Bizancio, y que dormita

la sangre, como flojo coñac, dentro de mí.



Donde estarán sus manos que en actitud contrita

planchaban en las tardes blancuras por venir,

ahora, en esta lluvia que me quita

las ganas de vivir.



Qué será de su falda de franela;

de sus afanes; de su andar;

de su sabor a cañas de Mayo del lugar.



Ha de estarse a la puerta mirando algún celaje,

y al fin dirá temblando: “Qué frío hay… Jesús!”.

Y llorará en las tejas un pájaro salvaje.


 La Pluma del Viento

Lima, marzo de 2017