viernes, 29 de enero de 2016

LOS AÑOS VUELVEN Y NOS PONEMOS JÓVENES





Nuevamente la verde grama pareja y bien cuidada del campo. El sol fuerte de verano infundía alegría. Los equipos uniformados con chompas cedidas por el Comité de Deportes (CODE) lucían motivados. Uno de ellos estaba conformado  solo por jóvenes practicantes que habían ingresado al inicio de este año, del otro lado el equipo de la Planta de Radioisótopos (PPR), un clásico de los eventos deportivos del IPEN. Mientras veía desde el palco de tablones gastados tal cual hace 30 años, nos entreteníamos con los comentarios que se hacían, sea porque lucía un polo tan largo que parecía una zotana, o porque era tan de una talla menor que la barriga prominente resaltaba por donde se lo mirara, o por los apodos que se decían, frente a cada jugada, exagerando algún defecto o estilo. 

El ambiente era de jolgorio desinhibición y confraternidad. El organizador como hace muchos años tanto como 20 o 25 años, es mi amigo Agustin Urcia (AU), el es miembro “vitalicio” del CODE del IPEN, pueden cambiar presidentes, pero él no, es insustituible, y se da tiempo para eso, claro sus jefes se lo permiten, porque saben de su nobleza. Él trabaja como Operador del Reactor Nuclear RP10, es un símbolo del CODE, y para la inauguración de este evento, como si fuera algo usual, no se requirió que alguna autoridad, Presidente o Director Ejecutivo, dieran el "play de honor", ni que dirigieran algunas palabras, él sabe que los que siente al IPEN, en sus corazones,  son los trabajadores y muchos de ellos están hoy en el campo, y que mejor, ahora por la Copa Ipen 41 Aniversario, que es el 4 de febrero. Allí en el centro del campo, él puntualmente inició la ceremonia, posando para las fotos como testimonio de los hechos históricos. AU, tiene mucha correa, y eso es indispensable, tal ves la clave por lo que ha sobrevivido en ese cargo todo el tiempo, él sonríe cuando desde la tribuna le lanzan gritos, “Burga, Figureti, ….Burga figureti”, él sabe que todos lo estimamos y sabemos que sin él el deporte hace rato habría desaparecido. 

En esta tarde me tocó jugar en el tercer partido entre mayores de 50, ahora estoy con 60 a punto de cumplir 61 el próximo 7 de febrero. Los anhelos de hacer buen juego, tocar la bola, sudar la camiseta sea en la defensa o como volante mi ubicación de siempre, volvieron por mi mente, y casi de ahí no salieron con la fluidez de antes, la mente dice que la bola vaya de aquí a allá , pero los pies no responden con la rapidez ni fuerza deseada, sin duda el tiempo pasa, reconocemos con tono melancólico, como el poeta. Empero, en alguna de mis jugadas el árbitro sin temor se dejaba escuchar diciéndome, “usted es de otro nivel”, eso me contentaba, pero también me demostraba que ya no se puede jugar poniendo la bola adelantada para que el puntero corra, si no va a llegar el compañero, ahora el pase tiene que ser al pie, siempre muy cerca, a lo sumo a medio metro de distancia. 

Perdimos 2 a 1, habíamos adelantado el gol, con bola parada, que levanté al área y mi colega, el gran Harry, con salto superó a la defensa y la puso al ángulo. El segundo tiempo casi al inicio, nos hicieron un gol de media distancia, pues nuestro golero, mi tocayo, AU, no se quedó en su línea y prefirió presionar al delantero y lo colgaron, bueno, no le podemos echar la culpa, porque nuestro equipo se vio disminuido, porque jugamos sin cambio, y 4 jugadores inscritos no se presentaron. Sin embargo, como dentro de nuestro equipo está “Burga”, el nos ha permitido arreglar el fixture, tanto que, el próximo viernes 5 de febrero día del IPEN, y con horario deportivo especial, porque comenzaremos a las 10 de la mañana, la final de mayores de 50, estaremos ahí, y jugaremos contra el equipo que nos ganó hoy, la PPR, para esa oportunidad, seguro que estaremos completos y será otro el cantar. Ya les narraré si levantamos la copa, del 41 Aniversario, una vez más. 

Luego de esta faena deportiva, siendo casi las 3:45 horas, bajé a Lima con mi auto azul, muy caluroso, por la radio desde un SD que me acompaña, se dejaba escuchar algunos boleritos antiguos, de esos que solo hay en el Perú, lamentosos, cantineros,  por lo que la nostalgia y recuerdos me comenzaron a invadir. Así que de inmediato paré en la plaza de Carabayllo, en la tiendita de siempre donde solía hacerlo hace unos 20 años, en uno de las calles de la plaza, que esta bien arreglada hoy, pero las calles que la rodean siguen de tierra. Estacioné mi carrito y bajé a comprar tres latitas de la rubia, 2 heladas y 1 sin helar, mezclé en un vasito y subí al auto estacionado, me tomé dos mientras escuchaba los ecos de mis recuerdos, cuando en situaciones similares, y siendo el horario de verano hasta las 13 horas, bajaba en mi volswagen amarillo, y me paraba con los muchachos de siempre, en las tres ruedas,  entonces único centro de esparcimiento, no había todavía el Anden, allí en alguna mesa bajo la sombra de un árbol, charlábamos y también nos zambullíamos en la piscina de agua dulce y de la espumante rubia. 

De esas épocas, una anécdota volvió a mi memoria como si fuera hoy, ocurre, que en una de esas tardes, vino con nosotros el colega RG que no era frecuentador, no pongo su nombre exacto, pero con las iniciales seguro mis colegas del IPEN deducirán. En la piscina habían jóvenes hombres y mujeres como era usual, algunos esperábamos un poco más,  pero, RG, quiso ingresar entonces nos paramos para acompañarlo, en eso sube al borde la piscina, que quedaba a casi 60 cms, del nivel del piso, como lucía una ropa de baño muy diminuta, más de lo usual, y era que él había hecho su posgrado en Brasil como 3 años, y allí era costumbre usar la sunga, el equivalente masculino de la tanga. Por ello todos, en especial las mujeres, miraban impresionados, el cuerpo atlético mientras batía los brazos como para lanzarse, había atención e inquietud por el estilo que usaría, era un brasilero, sin embargo, notamos que dudaba y se demoraba, como resistiéndose, nadie pudo entender finalmente cómo con ese cuerpo y ropita, saltó a la piscina y avanzó cogido de la canaleta, lo que ocurría era que no sabía nadar, la desilusión fue grande y por supuesto, fue el punto de batida toda la tarde y blanco de risas. 

Ya que me he recordado de RG, también debo contar, que a este mi colega le pasaban cosas muy de reírse, años después de ese evento, hubo un paseo de trabajadores del IPEN a un complejo deportivo de playa, y la gente usaba un inmenso tobogán, pero él no solía ser de los que usan estas instalaciones medio amedrentadoras y peor si de por medio terminaba en una piscina, aunque esta fuera de un metro de profundidad, así que entre duda y duda subió hacia la cima del inmenso tobogán,  casi  5 metros de alto, desde abajo solo se le veía  su figura lleno de dudas, mucho creían que desistiría, finalmente decidió echarse de espalda muy temerosamente para deslizarse con el agua, y empezó a bajar, pero parece que su decisión fue muy tardía,  porque cuando había dado la primera curva el agua se secó, el dueño al dar las 18 horas, suspendía todo casi automáticamente, de modo que sin agua no pude continuar deslizándose y quedó paralizado a una altura de casi 4 metros,  la gente que lo seguía, comenzó a reírse, otros a decirle que baje caminado, otros que suba, él muy temeroso miraba a todas las direcciones, así que con mucho esfuerzo y gateando como un niño, llegó a la cima, desde abajo todos se reían de esa mala suerte de nuestro amigo.

La música terminó, sigo mi camino a casa, y termino recordando que no siempre el tiempo pasa, sino todo lo contrario, el tiempo vuelve, porque el recuerdo nos remonta a esos años, que son agradables y entretenidos, ahora que se aproxima el día del IPEN. Cómo no volverían, las muchas historias de nuestra vida, sea en lo deportivo, como en los laboral y profesional, pero en todas, el eje del recuerdo son nuestros amigos y amigas, de ayer y hoy, de los que están en Huarangal o lejos de él,  seguro que también en ellos, en sus memorias y sentimientos, dirán que en los días de febrero el tiempo no pasa sino vuelve y nos ponemos jóvenes.  

Viva nuestros recuerdos!!
Viva el IPEN en su 41 Aniversario!!
Viva la amistad queridos amigos!!

La Pluma del Viento
Carabayllo, 29 de enero de 2016.


domingo, 17 de enero de 2016

EL PROGRAMA JUBILADOS CONOCIMIENTO

Muchas personas se jubilan muy tempranamente aun cuando hay mucho de conocimiento y energía todavía para continuar dando su contribución al desarrollo del país. Sobre este tema la ciencia está destruyendo prejuicios sobre los mayores. Un ejemplo es el común dicho por el mercado, "viejos e inadaptables", a personas que podrían tener mejor rendimiento si no padecieran precisamente de esa discriminación. En la revista “The Economist de febrero, 2006 (http://www.economist.com/printedition/2006-02-18 )” se puso en su tapa el título curioso: "Cómo manejar una fuerza de trabajo envejecida". Donde hace notar este preocupante tema en los países centrales: la jubilación de los baby boomers (la generación nacida después de la Segunda Guerra, en la década de los 50 y 60, y que es más numerosa que cualquiera que la haya precedido).

¿Cuál es el motivo de tal preocupación?. Se calcula que en los próximos 25 años quedará un vacío importante en la fuerza laboral calificada, al punto que en Japón se retirarán casi 10 millones de personas y la Unión Europea perderá casi un cuarto de sus trabajadores (25%). Esta pérdida de recursos humanos se considera como una pérdida de habilidades difícilmente reemplazables, esto ha llevado a Suiza y Suecia, por ejemplo, a ofrecer a las personas a posponer su jubilación o a que trabajen medio tiempo.

Esta pérdida de recursos claves a nivel laboral parece contradecir una serie de criterios acerca de la incapacidad laboral de las personas de mayor edad, tema que deberíamos encarar con más seriedad en nuestro país, en nuestra provincia y en nuestra familia o grupo más cercano.

En nuestro país es notorio observar que los jubilados tienen dificultades para hallar trabajo. El mercado los considera como "viejos".

Sobre este tema en la literatura internacional se disponen de resultados de investigaciones que permiten contrastar los prejuicios con los conocimientos científicos. Nada parece indicar claramente qué significa haber envejecido en cada rol laboral. Indudablemente, no significa lo mismo ser futbolista o bailarín de ballet que investigador, maestro de primaria, secundaria o docente universitario, a la hora de considerar la edad y sus implicancias en el desarrollo y aporte en cada tema.

Los ejemplos de discriminación por edad en el trabajo se presentan tanto en los chistes o burlas hacia la presunta incapacidad de los mayores, como en las actitudes cotidianas que se efectúa, ellos se dirigen a acciones o programas que miran solo su jubilación, en lugar de su desarrollo laboral y productividad. En la práctica no hay preocupación por el reentrenamiento, o enseñanza en nuevas tareas o aprovechamiento de su experiencia. Así los estereotipos negativos acerca de las personas mayores, influyen en el retiro temprano de sus trabajos a pesar de estar en buen estado físico y mental, y, para quienes continúan trabajando se ejerce una influencia negativa en las expectativas de su desempeño laboral.

Aun cuando existe evidencia de ciertos declives en el funcionamiento físico y cognitivo, no se ha podido demostrar que esto incida en el desempeño laboral. Esta evidencia sin embargo, no ha conseguido demoler este prejuicio tanto en los empleadores como en los mismos trabajadores. A pesar que está probado que la esperanza de vida se ha extendido, con el aporte de la ciencia y tecnología, y que el conocimiento se puede acceder de manera libre mediante internet y acceso en línea.

Los cambios cognitivos a nivel de la memoria o del lenguaje suelen ser sobredimensionados. Hay muy poca diferencia en las funciones intelectuales a lo largo de la adultez, excepto en temas de velocidad y tiempo de reacción. Sin embargo, ninguno de estos cambios no tienen una influencia tan gravitatoria como las producidas por los significados prejuiciosos que se le otorga al comportamiento de las personas de mayor edad dentro de los ámbitos laborales.

Algunas investigaciones señalan que, cuando una persona mayor tenía un problema de memoria, éste era concebido como una falta de capacidad, mientras que cuando se producía en una persona más joven, era tomado como una falta de esfuerzo.

Con respecto a los cambios físicos, se suele considerar que las personas de edad enferman más y por ello tienen mayores niveles de ausentismo. Llamativamente las investigaciones más serias realizadas desde los años 70 hasta la fecha dicen que no hay evidencia que así sea y que los promedios son semejantes a los de otras edades. También se menciona que las personas mayores suelen ser más puntuales, más estables y conscientes de sus obligaciones. Otra investigación señala que mientras que los mayores tardan más tiempo en recuperarse de un accidente, las personas más jóvenes se lastiman más seguidas.

Otro de los prejuicios existentes es el relativo a los cambios con la edad. Se supone así a los de mayor edad inadaptables, incapaces de aprender o cerrados. Se ha demostrado en diversas investigaciones que la inadaptabilidad es fruto de las bajas expectativas que tienen los empleadores con respecto a los trabajadores más viejos, razón por la cual no les brindan programas de entrenamiento. Los trabajadores de más de 55 años tienen menos posibilidades de recibir capacitación para mejorar sus destrezas que los de otras edades. Esta falta de oportunidades los priva de oportunidades de éxito y de sentir que dominan su campo, lo cual provoca una desvinculación progresiva de sus trabajos que legitima, desde un lado y el otro, los estereotipos culturales con respecto a las personas de edad.

Es válido rescatar que desde hace más de una década una serie de empresas multinacionales de primer nivel comenzaron a experimentar el reentrenamiento a personas mayores con gran éxito.
Finalmente queremos concluir diciendo que:

- Busquemos oportunidades para que los jubilados puedan reencontrar trabajo. Somos conscientes que si pueden ejercer con calidad nuevos retos. Para esto la “unión hace la fuerza” es indispensable. El nuevo gobierno, cualquiera que salga, puede tener un gran apoyo de los jubilados si se les promueve espacios para su participación. Seguramente no se sentirá defraudada.

- Para el caso de nuestra provincia, en particular, Chiquián, tenemos una gran cantidad de jubilados en educación, ingeniería, administración, fuerzas armadas, salud. Con seguridad su conocimiento puede ser aprovechado en diversas áreas. Hoy con las facilidades que presta la sociedad de la información, muchos de ellos podrían trabajar, desde su casa o en ambientes adaptados, que les facilite seguridad y menos trajín. El ejemplo claro es el espacio de radio del doctor Huerta, en RPP, cuando diariamente sale a las 11 de la mañana hablando desde Washington. Lo mismo podría hacerse desde Lima a Chiquián o a otros distritos.

- Este programa que lo podríamos llamar “Jubilados Conocimiento”, donde ellos compartirían su conocimiento según su especialidad desde su casa, de acuerdo a programa debidamente estructurado. Esta actividad se podría coordinar con la Casa de la Cultura de Chiquián que está en surgimiento, bajo la conducción del Profesor Aynor. Y seguro contaría con el apoyo del Alcalde el Ing. Anibal Bazán. Sería una novedad a nivel nacional, porque este tipo de programas no existen y seguro tendríamos apoyo masivo, pues a todos nos gusta compartir los que sabemos a lo que le hemos dedicado nuestra vida.

Espero mantener contacto con los amigos jubilados o por jubilarse, a fin de implementar este proyecto con apoyo de la cooperación técnica nacional o internacional.

La Pluma del Viento

Lima, 17 de Enero de 2016

(Expuesto en el programa de radio El Zaguan de Oro Puquio)

domingo, 10 de enero de 2016

ANIVERSARIO DE LIMA: NOSTALGIA Y OPORTUNIDADES


Ahora que estamos cerca al aniversario de la fundación de la ciudad de Lima, la capital de la república, viene a mi memoria entre brumas la imagen de la partida de mi ciudad natal, Chiquián, camino a la capital, pues lo hicimos desde muy niño a fin de estudiar. Nuestro padre maestro de profesión, tenía la plena convicción que la educación era el camino del desarrollo humano y material, se había propuesto llevarnos a los mejores colegios de Lima. En este recuerdo, vuelve a mi mente la escena del ómnibus de Landauro, azul claro y blanco, con Elías en el timón, mis hermanos y otros estudiantes desde las ventanas levantándonos la mano despidiéndose, mientras las madres con lágrimas en los ojos quedaban desconsoladas pero también resignadas, pues de un lado no los verían 4 a 5 meses, y de otro sabían que ese era el camino del progreso de sus vástagos, y era su prioridad.


Otra forma de llegar a Lima, recuerdo, era mediante el servicio militar obligatorio en el camión de don Benjamín, con una bandera que flameaba en lo alto de la canastilla. Jóvenes con 18 años eran llevados como conscriptos, algunos eran “capturados” escondidos en los altillos, o bajo la cama; otros jóvenes más decididos llamados “voluntarios”, se presentaban a la comisaría para este fin. Todos salían con pesar y también con alegría, “ahora vas a aprender a comportarte bien cholo ocioso”, se escuchaban fuertes comentarios de la población.

También, se venía a la capital, distinta a las anteriores, para buscar trabajo. Jóvenes arriesgados, con algunas monedas en el bolsillo y poca ropa, se presentaban a las fábricas, de la Av Argentina, o haciendas, como Gallinazo o Maranga. Esos eran los años entre los 50 al 70. Se iba transformado el Perú, el paso de una sociedad rural y agrícola, hacia una naciente urbana y más industrializada. Ocurría el DESBORDE POPULAR, como respuesta a la CRISIS DEL ESTADO, como los señala José Matos Mar. Los blanquitos de Miraflores y San Isidro, se iban confundiendo y hasta desapareciendo frente a la multiplicación del trigueño, del andino o del charapo.

Si no había lugar para los inmigrantes en los barrios conocidos, entonces empezaron a surgir las urbanizaciones a los alrededores de la Capital, sea por el norte o por el centro. Y cuando estas también fueron escazas y no habiendo dinero para comprar los terrenos, se produjeron las invasiones, en lugares casi inhabitables, empero en base a esfuerzo y a sus sueños conquistaron los arenales y cerros como, San Cristóbal, Comas, San Juan de Dios, el Agustino, San Juan de Lurigancho y particularmente Villa el Salvador, que se convirtió en el emblema del Cholo, del provinciano, del emprendedor, del solidario. Finalmente la migración reciente ya no fue por trabajo y estudio sino por temor a los conflictos internos del terrorismo.


Hoy, cuando pienso en Lima y vuelvo las páginas al ayer, recuerdo con nostalgia a nuestros abuelos, y padres, que ya no están con nosotros, murieron en ese trayecto entre nuestra ciudad natal y Lima. Sus sueños se cumplieron, ahora sus hijos vivimos aquí, logramos mejoras materiales y profesionales. En la práctica conquistamos a Lima, la hemos transformado, hasta se ha perdido las costumbres de cuando era la ciudad de los reyes, de los valses y apellidos pomposos y dueños del Perú.

Hoy, el huayno y la cumbia se imponen, el dinero está en el provinciano que ha afincado y construido progreso en base a su esfuerzo en los pujantes barrios comerciales de Gamarra, Caquetá, Polvos Azules, Malvinas y los conos norte, centro y sur. La crisis y falta de trabajo, lo superaron mediante su ingenio, muchas veces en desmedro de la limpieza, el orden y la formalidad. Pero, de qué modo querían que sobrevivan si el Estado centralista, había olvidado al Perú, a los habitantes de la sierra y la selva. Aquí en Lima, ese peruano del interior, encontró las oportunidades aunque lloraba por dentro el recuerdo de su tierra natal.

Ahora que se avecina el 18 de enero, y Lima cumplirá sus 481 aniversario, nos encuentra con varios retos, pero con la experiencia y enseñanzas, del sacrificio y trabajo de nuestros padres y abuelos para decirnos convencidos que sí podemos y debemos superarlos.

Entre los retos merece destacar tres: 1) La Educación: tenemos que continuar con ese estandarte. Ninguno de nuestros familiares debe estar lejos de ella, tenemos que alcanzar el máximo nivel en el mejor lugar y en el tiempo más corto. Esta debe ser nuestra primera motivación, priorizar una educación que aproxime el saber al hacer, siguiendo sus huellas transformadoras.

2) El Orden: reconocer que hemos aprendido malas costumbres, como la suciedad, y que se le “enrostra” al provinciano, entonces tenemos que promover la limpieza (no arrojar basura en cualquier lugar, ordenar la casa, no amontonar desperdicios en las azoteas y habitaciones, menos ahora que el cambio climático es una realidad, debemos cuidar nuestra apariencia en todo momento), también tenemos que corregir la errada costumbre de contaminar con ruido cualquier lugar, metemos bandas de música en zonas residenciales. Tenemos que reconocer que hay personas que requieren paz y tranquilidad en sus hogares.

3) El compromiso por nuestra tierra: fustigo a los profesionales e industriales, que olvidan por completo, a su ciudad natal, como si ella les avergonzara, no le dan un minuto a su recuerdo y participación. Ese olvido debe pesarles mucho, porque pierden identidad, credibilidad y respeto. Ese compromiso, debe plasmarse en acciones de compartimiento en actividades, culturales, deportivas, fiestas patronales, foros etc. Y si no las hay deberían contribuir a organizarlas. Pues esa es la manera real de demostrar cariño a su tierra y promover su mejora. Pero nunca es tarde para corregir acciones y aproximarnos al camino de la amistad y la solidaridad.

Para finalizar quiero destacar que el aniversario de Lima, nos trae nostalgia, pero también agradecimiento y alegría, pues nos dio oportunidades para construir nuestra vida, se agrandó la familia, nacieron los hijos, sobrinos, nietos, bisnietos. Por ello estamos comprometidos por su mejora, pues ahora es nuestro hogar y como tal también la queremos y la respetamos.

La Pluma del Viento

Lima, 10 de enero de 2016

domingo, 3 de enero de 2016

RETOS DEL JOVEN UNIVERSITARIO


Ayer tuve la oportunidad de conversar con un joven estudiante universitario y su padre, a quién lo conocía desde niño en Chiquián. El joven cursaba su séptimo ciclo en una disciplina de Ingeniería en una universidad pública.  Nuestro tema de conversación se centró en el futuro, en las expectativas de estudiar en la universidad y de mi parte qué le podría aconsejar. Sin duda su padre se preocupaba de que su hijo tuviera un mejor futuro, que equivale a empleo, luego de culminar sus estudios. Y, ciertamente no desearía que su hijo termine manejando taxi, luego de haber culminado 5 años de estudio.

El ingreso a una universidad es la ilusión de los padres, porque ellos consideran que es la puerta del éxito futuro de sus hijos, porque siempre fue su sueño ellos siempre se han dicho: “nuestros hijos tienen que ser universitarios, lo que no pudimos ser nosotros, para eso trabajamos con mi esposa sin descanso, sin vestirnos mejor, todo es para ellos, para su comida y estudios”. Todos reconocemos que ingresar es un gran esfuerzo del joven, y que en el caso peruano tienen que pasar por alguna academia de preparación, y sobre todo, es sacrificio del estudiante, quien tiene que organizarse bien, posponer playas, fiestas, fútbol y cine. Su vida tiene que ser estudio y más estudio, tanto los domingos y feriados. Un año dándole duro. Organización, disciplina y responsabilidad esa es la única fórmula. Luego cuando ingrese, junto a sus padres, echarán hurras por el triunfo de todos.

Dentro de la universidad la vida es diferente, y hasta chocante. Porque, en adelante no tendrás lo bien organizado que eran las clases de la academia, donde te ofrecían, problemas de estudio y separatas por cada tema, unido a la gran habilidad de enseñanza de los profesores. Todo eso, en la universidad no existe, corre por tu cuenta organizarlo todo. Tienes que aprender a planificar tus estudios y tu tiempo.

Ciertamente la universidad es el espacio de mayor libertad, es el lugar donde eres dueño del mundo, puedes hacer lo que quieras con tu tiempo, tienes al alcance, diversas actividades extracurriculares: clubes de, teatro, karate, ping pong, ajedrez, música, deporte etc., pero si asistes a todos o a muchos, ¿cuándo estudias?, ¿cuándo buscas información?, es una contradicción, una confrontación entre la libertad y la responsabilidad. Tienes que decidirte, no utilizar todo lo de bello que es la universidad, tienes que saber identificar el objetivo, posponer cosas agradables frente a la importancia de otras. Así, aprendes a TOMAR DECISIONES.

Del mismo modo que ahora depende completamente de ti, de tu organización y tus decisiones la culminación de la universidad. Igualmente no debes esperar que la universidad te asegure la realización de la tesis para tu titulación, o el ingreso a posgrado en la mejor universidad Perú o del mundo, y menos que tengas empleo apenas concluyas tus estudios. Eso, tienes que hacerlo tú, y nadie más que tú. En la universidad está la infraestructura, pero tienes que usarlo tú con tu planificación y visión. Entonces te enfrentas a la gran contradicción, pero si había ingresado a la universidad para tener mejor futuro, entonces ¿cómo alcanzo empleo?, ¿cómo logro hacer mi tesis?, ¿cómo continuo mis estudios de posgrado?. Te preguntarás con preocupación y desesperación, porque sabes y reconoces del esfuerzo de tus viejitos y quieres darle tranquilidad, devolverle con creces su dedicación, deseas que ellos no sigan trabajando más.

Por ello mirando el futuro y la realidad estos son los retos que el joven estudiante universitario, tiene que plantearse desde el inicio. Y seguro que lo logrará si lo planifica. Para facilitarle el camino estamos los mayores, los que les antecedemos en la vida, tenemos que ayudarlos, advertirles cómo lo harían más fácil, no a hacerlos  por ellos, porque no lo podríamos aunque quisiéramos, nos queda  sugerirles caminos, atajos. A continuación les expongo tres sugerencias para atacar estos problemas: empleo, tesis y posgrado.

1.   Lo efectivo es atacar los tres retos a la vez. Para esto lo ideal es encontrar con mucha anticipación, digamos en el 6º o 7º ciclo, un tema de impacto. Esto es que tenga muchos posibles beneficiarios, digamos que el problema resuelto alcanzaría a más de 10 mil personas (estas orientándote por la demanda, las necesidades, el mercado). Si así fuera, escribe en un cuadernito de notas que lo debes llevar siempre contigo, ese problema, esa idea no la dejes pasar. La buena idea con el mayor impacto está precisamente cerca de ti, en el día a día, en tu casa, en el mercado, en los parques, en los microbuses, y no en los libros, ni en las grandes revistas super- especializadas. Aquí les cuento una anécdota:

“Estando en Huancavelica debía pasar el sábado y domingo por el puente sobre el río, camino a la sala de conferencias. Eran las 8 de la mañana vi sobre él, gran cantidad de basura arrojada por la población, volví el día siguiente, domingo, seguía igual. Así, notando que este problema tendría más de 10 mil beneficiarios, si sumáramos, los habitantes de todos los departamentos y ciudades, anoté en mi cuadernito la idea: “Obtener una técnica nuclear que permita procesar basural urbano”.

2.   Con esa idea ahora comienza a resolverla con la ayuda de los cursos y los profesores que irán apareciendo en tu carrera. Pero para hacerlo ordenadamente debes planificar la solución al problema. Ahí, comienza la INVESTIGACIÓN, que en el fondo es PLANIFICACIÓN. El primer paso será obtener más información sobre el problema, mejorar la idea y focalizarla. Para eso puedes utilizar entrevistas a profesores de tu universidad, luego a nivel nacional e internacional. Cuando contactes con gente de otros países, estarás echando simiente para tus estudios de posgrado. La focalización en el tema, hará con que cada curso lo orientes a resolver el problema que te has planteado. Irías más allá del saber, te orientarías hacia el hacer. Las universidades se satisfacen con el saber, no les interesa si lo que enseñan sirva para el trabajo, para el hacer, para emprender o para la transformación.

3.   Finalmente cuando ya tengas avanzado tu trabajo de investigación, y estés culminando tu trabajo de tesis durante casi 2 años, también habrás avanzado tus contactos con profesionales y diversos grupos de trabajo en el mundo, facilitando tu posibilidad de estudiar posgrado, y también habrás asegurado que el producto será rentable en tanto los beneficiarios son muchísimos, consecuentemente, se podría convertir en un emprendimiento empresarial o  a vender la patente, en ambos casos tendrás recompensa económica.
Con estas recomendaciones el joven y su padre quedaron complacidos y yo dije mañana hablaré de esto en la radio, pues seguro muchos jóvenes podrían estar atentos, o sus padres podrían interesarse en contactarse conmigo para compartir personalmente en alguna reunión estas ideas, de manera extensa y explicativa.

Los estimulo, saludo y felicito a todos los jóvenes que han concluido el colegio y van a iniciar su preparación preuniversitaria, en especial a los dos alumnos primeros puestos a Andrea Gamarra Chávez del colegio Coronel Bolognesi y a José Menacho Rivera del Guillermo Bracale Ramos, los dos colegios de Chiquián.

La Pluma del Viento

Lima, 03 de enero de 2016

sábado, 2 de enero de 2016

LA VISIÓN ANDINA, EL CANON DEL AGUA, URGENTE NECESIDAD



Los habitantes de la costa peruana, como los limeños, muy pocas veces nos ponemos a pensar de la procedencia del agua que bebemos. Si tuviéramos una visión más amplia, sistémica, reconoceríamos que el agua viene de la parte alta de nuestra geografía, de los andes. Sin embargo, no damos nada para aquellos que cuidan el agua que nos llega.

Se imaginan ustedes si los del ande, la ensuciaran, la desviaran para otras rutas o si la desaparecieran. Entonces nos daríamos cuenta que debiéramos estar bien con los “del ande”, ayudarles a asegurar el agua que bebemos. Pero eso no lo hacemos, (¿porque?), se imaginan el lío que se generaría si Sedapal decide incrementar en los recibos de agua 50 centavos, destinados a los habitantes del ande por concepto del agua (un tipo de canon del agua)?. Para que reforesten los cerros,  hagan trabajos en las cuencas, reforzamiento de andenes, compra de maquinarias e instrumentos para mejorar su productividad. La inmensa oposición que surgiría en contra de esta medida, reflejaría el desconocimiento del sistema del agua, de cómo llega al acuífero, y luego a los pozos, o a los puquiales que surgen gracias a la captación de la humedad por las plantas, árboles y pastos. Si desaparecemos estas venas acuíferas es lógico que no tengamos agua en la parte baja. Nuestra subsistencia en la costa pasa por cuidar el hábitat andino.

Por los años 1940, Lima era una ciudad autosuficiente, sus amplios valles del Rímac, Surco, La Molina, Chillón, Cieneguilla, Maranga le proveían de todo tipo de productos. Hoy estos lugares han sido cubiertos por cemento, y han hecho de Lima una ciudad dependiente del interior del país. El único pulmón verde que sobrevive  es Cieneguilla que aunque ya está todo vendido. Ojalá no desaparezcan las áreas verdes. ¿Porque no ocupan las áreas eriazas para construir casas y dejan intactos los prados?. Todo lo anterior nos muestra que no tenemos una visión andina del Perú que es la verdadera realidad. Revisemos la propuesta de Pulgar Vidal para entender y conocer a nuestro Perú.

Ayer durante mis clases sabatinas les pregunté a los jóvenes estudiantes de física, por el color de la flor de la retama. El 80 % no sabía. Este indicador me dio la razón, al planteamiento que luego les hice, sobre la formación en general de los universitarios de la costa (donde están la mayoría de las universidades del país). La mañana de ese sábado había llegado de Trujillo, donde el viernes di una conferencia en la universidad UPAO ante profesores de esa hermosa y limpia casa de estudios, reflexionábamos sobre los hombres y mujeres que trabajamos en investigación en ciencias naturales.

Es casi un patrón internacional para ser considerados investigadores activos,  por lo general anualmente se debe contar con una publicación hecha en alguna revista internacional (indexada), otra publicación que está en vías de aprobación (compulsa con los árbitros) y una tercera que se está trabajando en el grupo usualmente con algún tesista. Este investigador que generalmente tiene el grado de doctor adquirido en universidades del extranjero, mantiene su ritmo de publicaciones con temas mayoritariamente planteados por los grupos extranjeros donde él realizó sus estudios y aún mantiene lazos de trabajo.

Ellos continúan con ese nexo, porque les brinda oportunidades de visitas científicas, equipamiento, asistencia a conferencias, y oportunidades para que los jóvenes integrantes de sus grupos puedan realizar sus doctorados. Esta dinámica de investigación es explicable por cuestiones de sobrevivencia en el exigente mundo científico, empero no justificable puesto que el gasto nacional en CTI (ciencia, tecnología e innovación) es exiguo e insuficiente. Lo que quiero destacar es que los temas de investigación por lo general son propuestos por los grandes centros de poder científico tecnológico donde nuestros problemas nacionales no están presentes lamentablemente.

De la misma forma que los jóvenes universitarios hoy no saben el color de la flor de retama, sus antecesores que se fueron del país a hacer sus postgrados, tampoco sabían y tal vez no sepan hasta ahora. Este pequeño ejemplo nos demuestra palmariamente que nuestros alumnos no conocen los problemas que aquejan a nuestro Perú. Pero lo que es peor, tampoco lo conocen sus profesores ni los investigadores activos. Tenemos la cultura científica de endiosar los temas foráneos. Hemos olvidado de manera sistemática, las riquezas de nuestra sabiduría prehispánica y andina, hemos modificado nuestra dieta alimentaría en perjuicio incluso de la calidad vitamínica,  postergando las bondades de lo nuestro. Hemos impuesto una fórmula de desarrollo plana (eurocentrista) que va en contradicción con una geografía vertical como la peruana (visión andina). El ejemplo, que suelo hacer al respecto es la presencia del kikuyo en Chiquián, que destruye la tierra, pero hasta ahora no se le ha investigado para erradicarlo, y volver a los tiempo de los alfalfares de casi 1 metro de alto.

Luego de 500 años todavía nos preguntamos, asombrados, cómo los Incas habrían manejado el imperio, con unos 15 millones de habitantes sin pobreza, en esta misma geografía. Esto nos lleva a decir que los costeños  “no sabemos a dónde estamos parados”, porque si lo supiéramos tendríamos un visión andina de desarrollo.

Teniendo en mente esta realidad y considerando que se avecina las vacaciones de fin de año, les proponía a los alumnos de la universidad, a que con su vitalidad y aventurismo, se agrupen y visiten algún lugar del interior del Perú, a fin de realizar dos actividades útiles tanto para la mente, el cuerpo y el país.

De un lado hagan turismo y de otra conozcan los problemas nacionales reales que nos aquejan en educación, salud, medio ambiente y también identifiquen nuestras potencialidades. De esa visita seguramente surgirán ideas y temas de investigación de interés local y nacional. 

Por ejemplo, si ustedes llegan a un poblado donde sus habitantes usan una determinada planta, digamos el cedrón o la muña, para tomar el lonche. Si luego de probarlas ustedes consideran que es una planta aromática, agradable y deliciosa, entonces traerán unas cuantas con el fin de caracterizarlas y estudiarlas. Con las muestras en mano y con el ánimo al máximo nivel, visitarán diversos laboratorios de la universidad, aprenderán nuevas técnicas de análisis hasta que logren obtener su esencia, luego de manera natural les vendrá a la mente la posibilidad de elaborar algunos productos, la curiosidad de investigadores y futuros empresarios  los llevará a conocer la preparación de jabones, colonias, cremas o secado de hojas para el té etc. Es decir en un mes no solo habrán visitado el Perú y admirado su belleza sino también que habrán aprendido nuevas técnicas de análisis, que los hará más competentes en el ámbito científico. Y como subproducto valioso e importante, también, el alumno se habrá iniciado en la posibilidad de emprender alguna empresa productiva, generar fuentes de trabajo utilizando la ciencia que se enseña en las aulas.

Esto es lo que llamamos EL SABER SE APROXIMA AL HACER. Después de esa visita los jóvenes se preocuparán por mejorar las condiciones de vida de los habitantes de ese lejano lugar, que también es su país. Respecto a la planta en mención ellos habrán notado que las mismas crecen de manera azarosa, y que para tener una pequeña porción salen a su huertita o se van a las chacras a cogerlas. Pero si fueran mejor orientados ellos podrían sembrarlas en mayor cantidad y en lugares escogidos, con ello el pueblo podría generar una pequeña industria que les provea de trabajo y mejores oportunidades para sus hijos. 

El involucrarse por los excluidos desde joven incrementará las posibilidades de encontrar soluciones propias a nuestros problemas. Con este viaje que lo iniciamos como cualquier otro, mochila al hombro y ansias de ver el Perú profundo. Hemos aprendido, también, a hacer investigación científica del más alto nivel, donde nos hemos propuesto el tema de estudio, temas peruanos y hemos seguido todos los pasos de la cadena del conocimiento. A falta de equipos en el laboratorio de nuestra universidad, hicimos los contactos necesarios con otras instituciones, conocimos a los especialistas de cada una de ellas. En la práctica los alumnos habrán aprendido a construir proyectos de investigación científica mirando el Perú como objetivo. Esta es una fórmula orientado a ser el mejor científico no solo del Perú sino del mundo.

Permítanme finalizar esta nota citando a dos preclaros sabios, a Jorge Basadre quien nos enseñó la frase que hoy es vigente: El Perú es problema pero también posibilidades. Y a Antonio Raymondi que en su obra monumental EL PERU nos aconsejaba, “Jóvenes peruanos, dad tregua a la política y dedicaos a conocer vuestro país y los inmensos recursos que contiene”. 

La Pluma del Viento
Lima, 2 de enero de 2016