lunes, 5 de junio de 2017

CORONEL BOLOGNESI VIGENTE: HONOR, CIUDADANÍA, JUVENTUD Y ESPERANZAS



En el mes de junio el sol en Chiquián es esplendoroso, en ese cielo azul, el brillo del Yerupajá trasluce autoridad y amistad. Con la imaginación nos ubicamos cerca al monumento de la plazuela de Bolognesi en el barrio de Quiullán en Chiquián, y mientras tomamos algunas fotos, nuestra memoria abre las páginas de nuestra vida, y recordamos con nitidez y nostalgia, los desfiles y ceremonias que en su memoria y honor el 7 de junio se ofrecía al gran héroe de la Guerra del Pacífico el Coronel don Francisco Bolognesi Cervantes, quien en Chiquián tiene una especial recordación porque a la vez de ser el nombre de nuestra Provincia, también lleva el nombre del primer colegio secundario de la provincia, Colegio Coronel Francisco Bolognesi, fundado hace 60 años.  


Una de las páginas que vienen a mi recuerdo es cuando desde la esquina de mi casa y la puerta de la tienda de don Pancho Aranda (calles Comercio y Sáenz Peña), junto a mis amigos de barrio, veíamos con pasmosa concentración, como las luces cual estrellas en la oscuridad avanzaban por la elevada pendiente del cerro Capillapunta, en la carrera de quién llega primero a la cima, era una de las actividades que más me impresionaron, durante la semana de aniversario del Colegio Coronel Bolognesi. Quise cuando joven hacer lo mismo, me preguntaba de cómo harían para desplazarse a través de la oscuridad por esos senderos delgados y difíciles de acceso. Por ello junio para Chiquián es un mes de recuerdos y de esperanzas, pues nos devuelve a las épocas de nuestra infancia y juventud, y también, nos devuelve esperanzas por tener una patria mejor y pueblo mejor si utilizamos la decisión y valentía por alcanzar nuestros objetivos.

Han pasado muchos años de mi paso por la primaria y secundaria, ahora que nuestro  querido departamento de Ancash pasa por crisis de  valores, debido a los malos funcionarios del más alto nivel político, quisiera destacar contrariamente a ellos los valores del gran héroe nacional,  que hoy debiéramos recordar e imitar con mayo decisión.

En primer lugar comienzo con la edad del Patrono del Ejército, él nació en 1816, y la Toma del Morro ocurrió en 1880, entonces él tenía 64 años, cuando junto a casi un millar de hombres se inmolaron por su patria. Este hecho nos deja la primera enseñanza, que no es óbice la edad entre los 65 a 75 años  para no  ponernos al frente de las batallas que hoy tiene nuestra patria, la patria chica (Chiquián, Bolognesi, Ancash) y también la patria grande (el Perú). Así, si seguimos las enseñanzas de Bolognesi, si rendimos homenajes a nuestro héroe, si somos egresados del Colegio Coronel Bolognesi, si hemos nacido en la Provincia de Bolognesi, entonces nuestra natural manifestación debe ser ponernos al frente y a pesar del número reducido que pudiéramos ser, igual no deberíamos dejar que nuestra patria (chica o grande) sea tomada, por el enemigo, que hoy día son, la corrupción, la mafia, los actos ilícitos, el crimen, la enfermedad, la ignorancia, el desempleo, el alcoholismo, el analfabetismo, entre otros.

Así como el emisario chileno, Salvo, quiso que se rindiera Bolognesi, igual habrán Salvos, que vendrán a pedirnos rendición mostrándonos el oro y el moro, a ellos deberíamos decirle, igual que Bolognesi: “Tenemos deberes sagrados que cumplir, y los cumpliremos hasta quemar el último cartucho”.

Los bolognesinos, en recuerdo a nuestro héroe, deberíamos mantener el estandarte del HONOR, principal valor de Bolognesi, que significa, “Cualidad moral que lleva al cumplimiento de los propios deberes respecto del prójimo y de uno mismo”, entonces nuestra obligación en primer lugar es saber cuáles son nuestros deberes, y luego debemos tener el valor de cumplirlos independientemente de las circunstancias. 

En la práctica nuestro principal esfuerzo debe estar ligado con el lugar donde trabajamos, o con la profesión que ejercemos, y paralelo a ello tenemos otros deberes que están más ligados con nuestra colectividad, con nuestro país, y se trata de la CIUDADANÍA, que como personas se nos reconocen una serie de derechos políticos y sociales, que nos permiten intervenir en la  política de nuestro país, por tanto debemos participar en ella premunidos de valores como los que nos ha legado el Coronel Bolognesi.  
En este corto espacio hemos querido destacar los valores de Bolognesi, héroe nacional, cuyo nombre lleva nuestra provincia y el colegio insignia de Chiquián, por lo que nuestros estandartes debe ser el honor y la ciudadanía, que en los tiempos actuales significa estar al frente de las batallas contra la corrupción y los actos ilícitos que inundan nuestro departamento.

Para finalizar y con hilos de oro quiero expresar mis saludos a los egresados del Colegio Coronel Bolognesi, y por su intermedio extenderlos a los alumnos de hoy que representan el bien más valioso de la sociedad,  la JUVENTUD, y ratificarnos frente a ellos y a los docentes en favor de la EDUCACIÓN como único camino a la libertad y a disponer de ciudadanos distintos a los que hoy son portadas de periódicos, de ex presidentes condenados, o en procesos de investigación.

Necesitamos jóvenes que sepan conocer, o aprender a aprender, que mantengan la llama permanente de descubrir aquello que parece oculto o inexplicable, a no aceptar sin cuestionamiento y crítica. Que, sepan vivir juntos, comprendiendo que somos diversos, que podemos tener apreciaciones diferentes, pero que en la exposición podremos encontrar mejores ideas. Que, sepan hacer, y no solo quedarse en el saber, convertir las ideas en hechos, prepararse para el trabajo, adquirir conocimiento que ayude a transformar la naturaleza en bienes y servicios útiles para la sociedad. Y, necesitamos jóvenes que sepan ser, no ocultarse, no desfigurarse, ni ponerse caretas, sino quererse y respetarse como son, con sus fortalezas y debilidades, comprender su cultura, y ser responsables de sus actos.

También, debemos expresar nuestro agradecimiento hacia los familiares de los fundadores del mismo, hace 60 años, pero de manera especial a los familiares del ex diputado de la República peruana, Sr. Guillermo Bracale Ramos. Y, desde el punto de vista propio, mis recuerdos y alegrías vuelan hacia los años 60 y aplaudo con emoción sincera a los docentes de entones, a los alumnos que brillaban en el estudio, el deporte, el teatro y los desfiles, y también a dos personas que me querían y engreían, cuando niño y trabajaron ahí, mis tíos don Fanor Alva y don Juan Gamarra.






La Pluma del Viento
Junio de 2017

viernes, 26 de mayo de 2017

EL CÓDIGO DE ÉTICA Y LA CIENCIA



Hoy, directamente después de llegar los omnibuses al trabajo, nos trasladamos hacia la cafetería, donde habría una conferencia sobre el Código de Ética del  servidor público.  Luego de escuchar la conferencia llegué a la conclusión de que estas exposiciones son puro juego de palabras, o mas directamente, no me convenció nada. 


Me dio la impresión que repiten un montón de palabras bonitas, y de eso no queda nada en la práctica rutinaria.  Siguen tomando decisiones abusivas, hacen concursos dirigidos, ocupan cargos sin tener las competencias, desde el lado de las autoridades y jefaturas, y desde el lado del trabajador, se aprovechan de esas decisiones, no denuncian estos comportamientos, no se preparan para hacer mejor las cosas.


Las múltiples reuniones sobre este tema, se ha incrementado en los últimos 2 años, y esto tiene que ver con la obligación que tiene la institución por ser pública , en implementar SERVIR. Aunque esto, para muchos, es forzar a que un investigador y/o ingeniero de los institutos públicos de investigación (IPIS), se equipare a la de un trabajador típico de un ministerio.  Y, son cosas distintas, porque el primero tiene un trabajo de creación de conocimiento, y luego de transferencia del mismo, mientras que los segundos atienden al ciudadano en las ventanillas y oficinas.


La esencia de SERVIR está en que se debe mejorar el servicio al ciudadano. En un IPIS, al día o a la semana o al mes o al año, no tienen un solo contacto con los ciudadanos, no atienden en ventanillas, como lo hacen los ministerios.


Entonces, lo que debía haber ocurrido es que a todas las IPIS (que son 12 en el Perú) debían tener otro tipo de  Plan de Carrera. Y, este debería haber sido impulsado por el ente rector de ciencia, CONCYTEC, pero no lo hizo. Entonces en la situación actual  los IPIS con SERVIR,  van a retroceder.


Pero el tema en esta oportunidad, es tratar el código de ética. Y, sobre eso, luego de la conferencia, conversamos en el comedor, allí mi posición era la siguiente. El expositor había expresado y reconocido que la unidad donde se forma el hombre ético, es en la educación y en la familia. Y, luego, dio una lista de unos10 valores que se debía implantar en el trabajo.


Según mi parecer todos lo leyeron, escucharon y aplaudieron. Pero también, sabía que  ni dos horas después de la conferencia, ninguno lo recordaría y por tanto volverían a su comportamiento, tanto los jefes cuanto los trabajadores.  El porqué se sigue en lo mismo, esa es la pregunta, que voy a explicar.


El asunto es que quienes constituyen la familia, y finalmente se hacen trabajadores es el humano (especie), la persona, y es él, el que genera una decisión. Ahora, siguiendo esta línea, en la persona donde genera esa decisión, no es en el codo, riñón, incluso antiguamente se creía que las decisiones estaban en el corazón otros en el hígado. Hoy, con el avance de la ciencia, se sabe que las decisiones surgen desde el cerebro. Allí, lo que se ve es solo materia, órganos, finalmente células. La interacción entre ellas son producto de aspectos bioquímicos, que estos a su vez se explican por las leyes de la física. De esa interacción surge el pensamiento, la idea, la decisión. 


La biología y la evolución permitieron que estos componentes sean capaces de memorizar, recordar, analizar y decidir, y para realizar esa decisión utiliza lo que en ella guarda, lo que ocurrió en los miles de años producto de nuestra evolución, pero no basta esa estructura biológica, para tomar una decisión altruista o egoísta, si no todos tendríamos las mismas decisiones, por tanto la diferencia radica en lo que ha acumulado en su familia, en su hogar, en la sociedad que lo contorna. 


Entonces sumando estos hechos diríamos que no basta la carga biológica, sino también, la carga social.  Es eso lo que va a hacer que algunas personas, tengan una mayor probabilidad que tomen decisiones proclives a lo egoísta (antivalores), igualmente habrán otros que tendrán una mayor probabilidad que den decisiones próximas al altruista (pro valores).


De otro lado los estudios dicen que el 85% de nuestra acciones diarias son hechas de manera casi subconsciente, y que solo el 15% la realizamos razonando y siendo consientes 100%. El asunto entonces es construir adecuadamente esos 85%, para que podamos actuar “correctamente” de manera natural.

Es decir que mucho tiene que ver el contexto, nuestra, entorno, esa es la manera de potenciar nuestros dioses interior y exterior.


Por ello en estas charlas cuando escuchamos una retahíla de términos totalmente superficiales, olvidándose de cómo surgen la calidad de personas que deseamos disponer, nos incomoda, sentimos que falta solvencia. Consecuentemente,  en estas charlas deberían invitar a especialistas en el funcionamiento del cerebro y de cómo se construyen la personalidad, el carácter, es decir valores (responsabilidad, compromiso etc.). De esta manera nos conoceríamos mejor, como individuos, y desde ese conocimiento, mejoraríamos nuestras competencias., tanto como trabajadores cuanto como potenciales jefes o autoridades de la institución.


Esta visión no existe en las unidades de recursos humanos de los IPIS,  se desconoce de un lado los criterios neuro-científicos, y de otro no se sabe a cabalidad gestionar a personal distinto como son los que harán del conocimiento  científico y tecnológico su máxima capital.


Dentro de los ambientes de los IPIS, debemos reconocer que  la ciencia del país, no precisa de nombrar solo “jefes”, en el sentido que cumplan a ciegas lo que se le encomienda, sino se requieren de LIDERES, porque ellos sí pueden producir cambios, porque CAMBIOS es lo que se necesita en los IPIS del Perú.


Pero, mientras esto sucede todos los ciudadanos por nuestra cuenta, tanto los científicos-ingenieros de los IPIS, cuando los trabajadores típicos del sector público, debemos fortalecer nuestro dios interior hacia el altruismo, a fin de evitar,  nos salga sin control el gen egoísta y la lógica del “hombre es lobo del hombre”, mediante el estudio permanente de ciencias blandas, y la práctica de la razón en contraposición a la fuerza de la bestia domada que guardamos dentro.


La Pluma del Viento

Lima, 25 de mayo de 2017.










domingo, 21 de mayo de 2017

DESDE EL MIRADOR DE OLAYA EN CHORRILLOS




Las brisas frías aliviaban el tímido calor que reinaba pese a que el sol no brillaba . A mi alrededor el mar inmenso pacífico  se movía lentamente acompañado de un ruido de fondo,  que parecía penetran en uno mismo. Al lado contrario al mar, sobre el barranco se levantaban edificios y casas modernas.

Entonces mientras permanecía parado sobre el muelle antiguo miraba sobre el mar decenas de botes que dormían la siesta, sus dueños habían vuelto de la pesca diurna. El ambiente sabía a olor de mar y peses. Estaba aquí porque tenía que llevar productos para los almuerzos de fin de semana, era la primera vez que venía, de modo que todo me parecía, hermoso, entretenido, y motivante. 

Igual que yo, también , habían personas que tomaban fotos con cámaras poderosas. Otras pugnaban con sus cordeles tratando de pescar algo, algunos tenían en sus bolsos pequeños pececillos del tipo pejerrey y otros de forma de culebras de unos 30 cm. 

Mientras me deleitaba mirando la paz del mar y el horizonte infinito quería estar sobre uno de los botes, alejarme bastante de la playa y ponerme a escribir lo que viniera a la mente, allá distante del ruido callejero y cambiarlo por las notas de la naturaleza, talvez en esa sinfonía natural se podría ver el mundo de manera distinta.  ¿Cómo sería ?. ¿Qué nos devolvería?.  Luego de que un pelicano gigante se paró cerca desperté.

Volví a lo que había venido, a comprar productos. Luego de preguntar qué peses eran los adecuados para determinados platos, me llevé algunos: corvina (para el ceviche), chita (para el sudado), luego choritos, cangrejos (caldo ) y   langostinos (segundo).  Les pedí que lo filetearan y me dieran las cabezas correspondientes para el caldo.

Volví al auto, preocupado porque ya eran las 10:45 h, y no tenía “cooler”, que mal preparado estaba me decía, era explicable por ser la primera vez que venía a comprar, la siguiente seguro que  lo llevaré. 

El retorno no fue nada fácil, porque a poco de pasar la bajada de Armendáriz, la via de agua dulce se llenó de vehículos, aproveché una curva y volví hacia la subida de Armendáris y alcancé la via expresa, aunque no estuvo muy rápida llegué a la plaza mayor de Lima, luego por  la  vía de la avenida  Tacna, volví a evitamiento por el cual llegué a Ingeniería, a las 11: 30h.

El sábado y  domingo, comimos lo planificado pescadito, delicioso ceviche, el sin igual caldo de choritos, el delicioso segundo de langostinos y el inmejorable sudado de chita.  Valió la pena el esfuerzo, la próxima vez lo haré mas temprano y mejor preparado. Seguro que esta vez iré acompañado, porque estos recuerdos merecen compartirse en vivo.


Chorrillos , 20 de mayo de 2017





DESAYUNO INESPERADO EN SAN ANTONIO




Esta vez salí camino a comprar pescado desde el terminal de Chorrillos, era una tarea ansiada y postergada, pues quería disponer de una variedad de productos del mar para preparar un delicioso menú marino, bajo las manos milagrosas de la casa.

Eran las 7.45 h, cuando llegué al ovalo de Habich, los vehículos de todo tamaño estaban parados, entonces como no me place ir atrás de mucho tráfico, y peor si era un día que no iba al trabajo decidí salirme del ovalo y me desvié hacia la  avenida Perú. Allí, desde la primera cuadra que da cerca a la municipalidad de San Martin de Porres y luego de cruzar calles de manera zigzagueante volví a la panamericana por la auxiliar, estaba despejada, lo que demostraba que el nudo de Habich, era en realidad producto de la congestión en el  primer paradero de Zarumilla debido que ahí se detenían los buses para dejar y tomar pasajeros, copando por lo menos dos de los tres carriles. 

Mi ruta establecida inicialmente era salir hacia a la vía expresa  (VE) desde la plaza unión, pero los hechos me impidieron seguir eso, dada la cantidad de autos, y buses que  se detuvieron frente a la puerta del estadio Alberto Gallardo de Caquetá, de modo que continúe por debajo de esa plaza y salí por la avenida Alfonso  Ugarte, hacia la plaza Bolognesi, desde ahí subí por Colón, a la plaza Grau, y de ahí tomé la VE, estaba muy ligera pocos autos, pero aumentaba la densidad mientras nos aproximábamos a la Av J. Prado, pasado el puente de Aramburu, el trafico se tornó completamente limpio.

Conforme avanzaba identifiqué el puente don de decía “Diez Canseco y Benavides”, entonces recordé que ahí me desviaba para llegar al Instituto de Gobierno de la USMP, y junto a eso me vino a la memoria la panadería San Antonio, donde solíamos a veces tomar lonche entre las 17 a 18 horas antes de ingresar al Instituto, y conforme avanzaba en mi mente estos recuerdos, el auto casi conducido por mi memoria se desvió hacia la salida correspondiente, y como si la sincronización fuera por internet de las cosas, el acomodador de carros me señaló un lugar donde aparcar, descendí me saludó e ingresé al restaurante de antaño, pedí casi de memoria sin leer la carta, “café con leche y el sándwich flauta francesa”.

Qué delicias, me dije, mientras miraba a las mesas donde los asistentes mostraban rostros alegres, conversaban plácidamente, talvez como yo, siendo sábado preferían desayunar fuera de casa, sentí como un bálsamo, que lo necesitaba desde hace días, para cortar el estrés que uno no se da cuenta que lo tiene, sino hasta que vez como la vida puede darte estos momentos, agradecí al auto por la decisión tomada.


 San Antonio, 20 de mayo de 2017