domingo, 26 de enero de 2014

A 24 HORAS DEL VEREDICTO DE LA HAYA

En esta fecha histórica, a pocas horas de conocer el veredicto de la Corte de La Haya, sobre el Diferendo Marítimo entre Chile y Perú, y a 4 años de la presentación de la memoria por parte del Perú, 20-03-2014, permítanme compartir lo que escribí en ese entonces y que tiene validez hoy.

CARTA A LOS HERMANOS CHILENOS: POR LA RAZÓN Y NO POR LA FUERZA


Durante la semana pasada la noticia principal fue la entrega de la memoria del gobierno peruano a la Corte de la Haya, respecto al conflicto de límites entre Perú y Chile. Escuchamos y vimos las opiniones de los representantes políticos de ambos países. Incluidos la de los respectivos presidentes de ambas repúblicas.

Pero, ¿qué decimos los de a pié, tu o yo, mi querido amigo o amiga?. Nadie nos entrevista, ni nos pregunta. ¿Vale nuestra opinión?. Yo creo que sí. Y mucho.
A mí personalmente me interesaría, conversar con más peruanos y también con chilenos. Porque tengo la convicción que la mayoría de nosotros, no considera de importancia hacer una guerra por unos kilómetros cuadrados.

Sin embargo, mi estimado amigo o amiga, con fines de paz, deberíamos ponernos de acuerdo definitivamente y evitar que año tras año, sigamos con las permanentes discusiones de límites.

Cuando viajé a Arica y visité la ciudad, noté que había mucho más limpieza y orden que en la vecina Tacna, por lo que a mi acompañante le comentaba, me gustaría que los chilenos estuvieran en mi pequeño pueblo de Chiquián, para ordenarlo como Arica.

Igualmente subí al morro, aquel histórico lugar donde Chile inició su triunfo en la Guerra del pacífico. Nos explicaban como ocurrió la batalla. Todos esos hechos consideré importantes recordarlos.

Pero mientras más los recordáramos, de esa manera, nuestros pueblos jamás se sentirían amables los unos a otros. Una historia vencedora escrita a su modo por los chilenos, y otra historia perdedora escrita, también a su modo, por los peruanos.

Es decir, mirando nuestras historias de confrontaciones, las vallas se agrandan cada vez tornándose imposible superarlas. Por ello en mi opinión, la única salida para poder vivir en paz en el futuro, es borrar para las generaciones nuevas, esas formas de presentar la historia. Pero como parece imposible borrarla, nos queda solo un camino, propio de la gente racional y pensante.

Recurrir a un organismo internacional que zanje de una vez y para siempre esta situación. Entonces, ya que hemos entrado (desde el 20/03/2009) a esa vía definitiva de solución pacífica, no miremos más allá de eso, no escarbemos nuevamente en las opiniones guerreristas sea de Chile o Perú, cerrémosle espacio a todos esos que redoblan tambores de guerra, déjennos vivir como queramos dentro de nuestros territorios y que los abogados y gente especializada, se confronten en ese organismo, en ese espacio y solo ahí.

Para que luego del resultado final que dé este organismo, se estirpe por siempre esta piedra hiriente que impide la convivencia de peruanos y chilenos como gentes civilizadas y racionales que aman la vida.


Por eso el camino que debemos buscar es el de la razón y no el de la fuerza. De otro modo,
¿para qué existirían los organismos judiciales si desconocemos sus resultados? O, ¿de qué serviría tener ciudades limpias, bien ordenadas si empleamos la fuerza para desconocer la razón o la decisión de un juez? Volveríamos al desorden, a las épocas del más fuerte, del “hombre es el lobo del hombre”, o del caos y la desestructuración de la sociedad.

Es momento estimado hermano o hermana chilena, que traslademos nuestras desavenencias y desencuentros momentáneos al cuadrilátero de la Corte de la Haya, y no oigamos las voces de promotores de conflictos, traficantes de guerras, representantes de los grandes negociados de armas, que incentivan confrontaciones cuando ellas deben superarse por la razón y no por la fuerza.

Nosotros, somos pueblos con grandes cantidades de ciudadanos en extrema pobreza, de ahí que necesitamos de esos dineros, para llevar, comida, medicina a nuestros hermanos del ande, en lugar que se gasten en tanques, aviones, barcos y balas, símbolos de muerte y destrucción, como se ha visto recientemente en Irak y Palestina. ¿Se imaginan hermanos, chilenos, cuántos años han transcurrido de la guerra del pacífico y aun no podemos olvidarnos?. Entonces, ¿cuántos años más tendrían que pasar para cerrar las nuevas heridas que se abrirían si ocurriese una nueva guerra?

Esto nos debe hacer reflexionar y cerrar el paso a los uniformados o no que en poses desafiantes, aventureras, en ambos lados, hablan de sus poderíos, de fuerza y destrucción y no de la razón y paz. Siento y les digo, que muchos como yo, en ambos países, desean que termine esto de una vez, por el único camino que el ser humano debe transitar que es el de la razón, la decencia, el respeto a las leyes y amor a la vida. Solo así, con seguridad, futuramente no hablaremos más sobre límites, y sepultaremos estas discordias para siempre y dejaremos que nuestros hijos y las nuevas generaciones vivan construyendo nuevas historias. Historias de hermandad, de progreso entre dos países vecinos y jamás recordando historias de guerras.

Mañana a las 10 de la mañana, del 27 – 1- 2014, habrá concluido la lectura del veredicto de la Haya, sobre el litigio del LIMITE MARÍTIMO entre Chile y Perú.
Entonces terminarán las dudas, los vaticinios inauditos, para dar paso a la realidad. También pondrá fin a las poses de políticos desesperados por ganar prensa, y votos adelantados. No importando para ello la inestabilidad que generan.

Por eso creemos contrariamente a esas poses, que los momentos previos a saber estos resultados deben ser de tranquilidad, de mesura, de seriedad, de modo que cuando, se sepa que ganamos algo y perdimos otra, frente a la propuesta ideal, no conlleve a actos repudiables frente a nuestros vecinos, sea por demostraciones exageradas de algarabía o ira.

Debemos expresar comprensión, y tolerancia, pues, en cualquier caso habremos ganado todos no solo uno de los países sino los dos. Porque en adelante no viviremos con la espada pendiente sobre nuestra cien, debido a límites no definidos. Tenemos que reconocer que los verdaderos ganadores netos serán las nuevas generaciones, que transitarán por las fronteras como lo solemos hacer con Brasil o Bolivia.

Ciertamente existirá una etapa de transición, y es la que estamos viviendo, en las proximidades preveredicto y postveredicto. Y, es ahí cuando necesitamos de mayor cautela, a fin de que lo que nos toca ganar y/o perder, la sepamos asimilar con cordura y tranquilidad. Sin alardes de triunfalismos ni derrotismos. Menos mal que este periodo de transición será muy corto comparado con la cantidad de años que viviremos futuramente en paz, seguridad, comprensión y progreso conjunto.

Viva el Perù
Viva la Paz


Las Pluma del Viento
Lima, 26 de enero de 2014

Audio

domingo, 12 de enero de 2014

LIMA ANIVERSARIO: NOSTALGIA Y OPORTUNIDADES

En nuestra memoria está casi borrada la imagen de la partida de nuestra ciudad natal, Chiquián, camino a la capital de la república, Lima, pues lo hicimos desde muy niño, a fin de estudiar. Nuestro padre maestro de profesión, tenía la plena convicción que la educación era el camino del desarrollo humano y material, y él se había propuesto llevarnos a los mejores colegios de  Lima. Así, vuelve a la mente la escena del ómnibus de Landauro, azul claro y blanco, con Elías en el timón, y mis hermanos, y otros estudiantes, desde las ventanas levantándonos la mano que se despedían, mientras las madres, con lágrimas en los ojos quedaban, desconsoladas, pero también resignadas, pues de un lado no los verían 4 a 5 meses, y de otro sabían que ese era el camino del progreso de sus vástagos, cosa que era su prioridad.

Otra forma de llegar a Lima, recuerdo, era mediante el servicio militar obligatorio, en el camión de don Benjamín, con una bandera, que flameaba en lo alto de la canastilla, jóvenes con 18 años, eran llevados como conscriptos, algunos eran “capturados” escondidos en los altillos, o bajo la cama, otros los más jóvenes y decididos, “los voluntarios”, se presentaban a la comisaría para este fin,  todos salían con pesar y también con alegría, “ahora vas a aprender a comportarte bien, cholo ocioso”, se escuchaba entre los comentarios de la población.  

Otra manera de venir a la capital, distinta a las anteriores, era la búsqueda de trabajo, jóvenes arriesgados, con algunas monedas en el bolsillo, y poca ropa, venían a las fábricas, de la Av Argentina, o haciendas, como Gallinazo o Maranga. Esos eran los años antes de los 50 al 70. Se iba transformado el Perú, el paso de una sociedad más rural y agrícola, hacia una más urbana e industrializada. Ocurría el DESBORDE POPULAR, como respuesta a la CRISIS DEL ESTADO. Los blanquitos de Miraflores y San Isidro, se iban confundiendo y hasta desapareciendo frente a la multiplicación del trigueño, del andino, del charapo.

Si no había lugar para los inmigrantes, en los barrios conocidos, entonces empezaron a surgir las urbanizaciones a los alrededores de la Capital, sea por el norte o por el centro. Y cuando estas también fueron escazas y no habiendo dinero para comprar los terrenos, se produjeron las invasiones, en lugares casi inhabitables, que en base a esfuerzo y a sus sueños conquistaron los arenales y cerros como San Cristóbal, Comas, San Juan de Dios, el Agustino, San Juan de Lurigancho y Villa el Salvador, emblema del Cholo, del provinciano, del emprendedor, del solidario. Finalmente la migración reciente ya no fue por trabajo y estudio sino por temor a los conflictos internos del terrorismo.

Hoy, cuando pienso en Lima, y vuelvo las páginas al ayer, recuerdo con nostalgia, a nuestros abuelos, y padres, que ya no están con nosotros, murieron en ese trayecto entre nuestra ciudad natal, y Lima. Sus sueños se cumplieron, ahora sus hijos vivimos aquí, logramos mejoras materiales y profesionales. En la práctica conquistamos a Lima, ella nos brindó oportunidades. La hemos transformado, hasta se ha perdido las costumbres de cuando era la ciudad de los reyes, de los valses y apellidos pomposos, dueños del Perú.

Hoy, el huayno y la cumbia, se imponen, el dinero está en el provinciano que ha afincado y construido progreso en base a su esfuerzo en los pujantes Gamarra, Caquetá y conos norte, centro y sur. La crisis y falta de trabajo, lo superaron mediante su ingenio, muchas veces en desmedro de la limpieza, el orden y la formalidad. Pero, de qué modo querían que sobrevivan, si el estado centralista, lo había olvidado al Perú, serrano y selvático?. Aquí en Lima, ese peruano del interior, encontró las oportunidades aunque lloraba por dentro el recuerdo de su tierra natal.

Hoy, Lima el 18 de enero cumple 479 aniversario, nos encuentra con varios retos, pero con la experiencia y enseñanzas, del sacrificio y trabajo de nuestros padres y abuelos podemos y debemos superarlos. 

Entre los retos merece destacar tres: 1) La Educación: tenemos que continuar con ese estandarte, ninguno de nuestros familiares debe estar lejos de ella, alcanzar el máximo nivel, en el mejor lugar, en el tiempo más corto debe ser nuestra primera motivación; priorizando una educación que aproxime el saber al hacer. 

2) El Orden: reconocer que adolecemos de costumbres, inadecuadas: la suciedad, que suelen “enrostrarle” al provinciano, ese parecer tenemos que cambiarla por la limpieza (no arrojar basura en cualquier lugar, ordenar la casa, no amontonar desperdicios en las azoteas y cuartos, menos ahora que el cambio climático es una realidad, cuidar nuestra apariencia todo momento), también tenemos que corregir la errada costumbre de contaminar con ruido cualquier lugar, reconocer que hay personas que requieren paz y tranquilidad en sus hogares. 

Y, 3) El compromiso por nuestra tierra: fustigo a los profesionales e industriales, que olvidan por completo, a su ciudad natal, como si ella les avergonzara, no le dan un minuto a su recuerdo y participación. Ese olvido debe pesarles mucho, porque pierden identidad, credibilidad y respeto. Ese compromiso, debe plasmarse en acciones de compartimiento, sea en el deporte, fechas alusivas, como fiestas patronales, reuniones de desarrollo etc. Pues, si no participan qué orgullo puede sentirse como paisano. Por el contrario, significaría un mal ejemplo. Pero nunca es tarde para corregir acciones y aproximarnos al camino de la amistad y la solidaridad.

Para finalizar quiero destacar que el aniversario de Lima, nos trae nostalgia, pero también agradecimiento y alegría, pues nos dio,  oportunidades para hacer nuestra vida por lo que mirando futuro tenemos que luchar por hacer de ella, nuestro mejor hogar.

Un saludo especial, para mi sobrino Nei Cáceres Zúñiga, que el próximo martes 14 está celebrando un aniversario mas y este año se inaugurará como padre de familia, por lo que hago extensivo mis saludos a su esposa Carol, y su pequeñita, Lucianita, que está creciendo en la barrigita y seguro que ya es mi oyente.

La Pluma del Viento

Lima, 12 de enero de 2014 

El audio del programa de hoy 12-1-2014 en la radio es el siguiente:


http://www.4shared.com/mp3/_5dhF1QDba/Aniversario_de_Lima_18enero.html#

domingo, 5 de enero de 2014

MALY DE BLANCO Y VERDE. VIVE ETERNAMENTE



MALY DE BLANCO Y VERDE
VIVE ETERNAMENTE

A dónde se van los amigos
Cuando mueren.
A dónde quedan los amigos
Que dejan
A dónde se cobijan sus hijos
A dónde se consuela su esposo
A dónde se apoya su madre

No hay comprensión
No hay explicación
No hay sosiego

Dime si Jircán no se va a poner triste!
Dime si el Tarapacá no se va poner a llorar!
Dime si Chiquián no va a quebrarse de pena!

El Club Chiquián, La Asociación Chiquián,
Las fiestas de Santa Rosa y, San Francisco,
Añorarán su alegría y solidaridad.

Su amado Tarapacá,
En los noviembres, cantará su nombre,
Y junto a Faustino,  sus hermanos e hijos,
huayllisharemos, en febrero,
bajo los árboles multicolores de carnavales,
O bajos los castillos de fuegos artificiales de Agosto.
Porque la vida no se corta con la muerte
Sino es el inicio de la vida eterna.

Todos los amigos de Maly
Estamos tristes, la lloramos,
la necesitamos.

El blanquecino Yerupajá  y
El verde Mishay,
Estrujan su corazón
Y sufriendo su valentía
Claman con dolor y orgullo

Maly, representa nuestros colores
Maly es Chiquián,
Maly es Tarapacá,
Maly es de nosotros.
Maly,  vive  eternamente

La Pluma del Viento

Lima, 4 de enero de 2014