domingo, 31 de mayo de 2015

31 DE MAYO TRISTEZA Y ESPERANZA

Hoy 31 de mayo, en nuestra mente se juntan diversas escenas, que van desde la tristeza, decepción hasta la alegría y esperanza. Pero, así es la vida, nos dirán,  ellas están siempre presentes. Sí claro, sin embargo hay hechos que no siendo usuales, son las que marcan la vida en uno u otro sentido. Por ejemplo, el 31 de mayo en 1970, a las 15:30 horas se produjo el sismo y en el caso de Yungay, adicionalmente, vino el aluvión, dejando en la totalidad casi 70  mil muertos. Y, quiero comenzar con un corto homenaje a nuestros paisanos que perdieron la vida en esa oportunidad, en mi caso quiero recordar a mi amigo de infancia, Javi Barrenechea, hijo de don Arturo y doña Ñipi, con quien compartía mi carpeta,  toda la primaria en la Prevocacional 351, y luego también continuamos secundaria en Huaraz, en el Seminario San Francisco de Sales, luego yo vine a Lima, porque quería estudiar ciencias, y él continuó en Huaraz porque seguiría letras.  Tras este sismo, el Seminario se cerró, porque murieron casi 11 sacerdotes americanos que lo dirigían. Desde aquella vez, todos los años siempre recuerdo a Javi,  mis profesores y compañeros del Seminario.


Junto a este recuerdo triste. También hay esperanzas. Y, cómo no va a ser así. Cuando veo a jóvenes estudiantes universitarios, estudiando maestrías, con la mira de transformar el país, utilizando todos los conocimientos posibles, mirarlos de cerca es nutrirse de valor, de alegría y de compromiso, pues ellos saben que el crecimiento económico, basado exclusivamente en el estractivismo, de materias primas no habrá sostenibilidad, sino usamos el conocimiento, la ciencia, tecnología para INNOVAR, y encaminarnos hacia el desarrollo SOSTENIBLE Y SUSTENTABLE, es decir sin comprometer a la tierra para las futuras generaciones en especial el medio ambiente. 

Esto exige proveerles a los jóvenes,  cuanto antes, oportunidades de acceso al conocimiento y a las tecnologías más globales, tenemos que pasar del mundo analógico al DIGITAL, ahí están muchas de las soluciones, que hoy no se ven,  cuando nuestros ojos solo están puestas en la explotación minera a toda costa. Así, la pregunta es, ¿qué estamos haciendo en nuestro entorno (distrito y provincia) para usar el conocimiento?, ¿cómo está nuestro sistema de innovación local o regional?, ¿ hay interacción entre los sectores de creación del conocimiento, sectores productivos - empresas, sectores de gobierno y las organizaciones de la  sociedad civil?.

Si, estos sectores caminan separados, no nos encaminamos hacia el DESARROLLO SOSTENIBLE, y por tanto, seguiremos hipotecando el futuro de las nuevas generaciones. Para encontrar las mejores soluciones, tenemos diseminar el conocimiento, y convocar a todos los saberes, y estas no solo están en las universidades sino en todos los niveles. El economista venezolano Haussman, nos dice que, el desarrollo es como “el juego de armar palabras con letras”, si tenemos más letras, y diversas,  será más fácil armar palabras, esas letras son el conocimiento, la capacidad, que debería tener nuestra sociedad, nuestro entorno, y la palabra son las soluciones. A más conocimiento más y mejores soluciones. No hay mucho que buscar, hoy en el siglo XXI, tenemos que generar, comprender, y usar el conocimiento, de lo contrario, nos quedaremos, pobres, destruyendo la tierra, bajo la utopía de que eso nos llevará al desarrollo de nuestro pueblo.

En esa expectativa, esperamos que el Alcalde, nos presente, ideas de solución a los grandes problemas de la Provincia, que tienen que ver: 1º El empleo; 2º Salud; 3º Educación. Y, nos queda a nosotros, ser COLABORATIVOS, PROACTIVOS, tenemos que cambiar nuestras costumbres participativas en estas reuniones, pasar de plantear solo PROBLEMATICAS, y más bien plantear SOLUCIONATICAS. Debido a que el tiempo  que se le va a otorgar a cada asistente, la duración puede ser de no menos a 5 horas, creo que lo ideal sería hacerle llegar por escrito las propuestas, y luego el conjunto de esas propuestas convertirla en un documento publicable, para ser compartido por todos, y en base en ello hacer el seguimiento de su trabajo, de lo contrario se seguirán repitiendo estas reuniones, sin ningún IMPACTO concreto en favor del bienestar de los ciudadanos de la Provincia. Y, con ello alejando a los residente en la capital de otras reuniones similares.

Sin embargo, siendo una nueva autoridad, tenemos que darle en beneficio de la duda, y tener esperanzas de una nueva manera de ejercer el poder, que los ciudadanos le hemos otorgado, y colaborar mientras él lo considere según nuestra posibilidades. Por ello allí estaremos. Hoy a las 11 de la mañana en el Club Chiquián.

La Pluma del Viento
Lima, 31 de mayo de 2015

NOTA:
Este es el texto del programa de hoy del Zaguán de Oro Puquio.
El audio: http://www.4shared.com/music/rBEIlpLEce/31MayoTristezEsperanza.html


sábado, 30 de mayo de 2015

PADRE UN HOMENAJE POSTERGADO



En mis recuerdos de niño los homenajes eran para la madre, no recuerdo con claridad el día del padre, las flores rojas y blancas eran para simbolizar la presencia o ausencia de la madre. El padre fue postergado en cuanto a festejos, homenajes, poemas o canciones. Tenemos gravada la imagen de la madre en el hogar, y del padre en el centro de trabajo. La madre alimentándonos desde su pecho, el padre luchando afuera para traer comida para la casa, en algunos casos, ausentándose días, semanas o hasta meses.

Crecimos en la proximidad de la madre, sintiéndola diariamente, su calor, dedicación, dolor y alegría; mientras que a nuestro padre terminamos identificándolo, con la disciplina, trabajo, rudeza, frialdad y distancia. El padre está prohibido de llorar, de expresar dolor, de sufrir delante de todos. Crecimos bajo el mensaje que, el padre es macho como tal: los machos nunca lloran.

Temo que esta imagen no ha cambiado, pues la sociedad, no permite ver a un hombre llorar, ni expresar su dolor públicamente. Siendo esa la realidad, nos preguntamos, ¿dónde sufre su dolor el padre?, ¿se oculta en alguna habitación para llorar?, ¿tú viste llorar a tu padre?, ¿o es que no tiene sentimientos?.

Las respuestas están en nuestros corazones, si eres hombre, y padre, sabes que sufres, sientes y te condueles, de la misma manera que la madre. Pero no lo expresas porque la sociedad encalleció, tus rasgos, tus expresiones, te obligó a que tus lágrimas de dolor y alegría se oculten alrededor de tu corazón debilitándolo, solo en la soledad estás permitido a desbordar tus sentimientos.

Ahora que la sociedad avanza, y hasta imprime modificación en los roles clásicos de la mujer y el hombre, aún no se observa las demostraciones de cariño y amor al padre, como se hace con la madre, esta asimetría aún subsiste en la educación. Y, merece modificarla, en favor del fortalecimiento de la familia, pues cuanto más expresivo sea el hombre, de su amor y dolor en su hogar, él no buscará esos faltantes fuera de ella. Cuánto nos gustaría que las hijas, los hijos, se aproximen al padre, expresándole su amor y preocupación, por su salud, y alegría. Con seguridad que él vendría presuroso para estar junto a su hogar, a compartir sus preocupaciones antes de buscarla en la cantina cercana.

Hoy en el día del padre, aproximémonos al nuestro, abrasémoslo y expresémosle, que lo queremos, que sabemos de su sacrificio, de su dedicación, de sus dolores ocultos, y hasta de la postergación de su salud por nosotros, por darnos educación, alimentos y cobijo.

Y que, aunque sus cabellos se hagan más blancos, o se caigan, y sus movimientos sean más lentos, no olvidamos su agilidad, ternura y fortaleza, cuando joven organizaba nuestro cumpleaños, en medio de la casita humilde que estaba levantando, sol tras sol, con insipientes techos, ventanas cubiertas de plástico y muebles de segundo uso. Ahí están las fotos de aquellos momentos, de los migrantes provincianos que luchaban contra los arenales y policías en las invasiones.

Hoy junto a nuestra familia recordemos algunas anécdotas de nuestro padre, sea que esté vivo o muerto, pongamos la foto más representativa de él, en la sala, en el lugar más importante, junto al de nuestra madre, admiro esa costumbre que tenían nuestras casas de antes, hoy parece pasó al olvido. Porque esas imágenes nos nutren amor y fortalezas, lo primero porque recordamos que nacimos de su amor y dedicación, segundo porque lo que tenemos y somos, se lo debemos a ellos, en gran parte, y reconocemos su ejemplo permanente, diciéndonos que si ellos pudieron, nosotros también. Y, tercero, cuando salgamos de la casa, ellos nos mirarán desde su retrato, y seguramente nos bastará para repensar cualquier posible acción negativa o debilidad que se nos presente.

Cuando recuerdo a mi padre, el maestro don Antonio Zúñiga Alva, en Chiquián, la memoria me lleva al sonido de los cascos del caballo que se aproximaban a la puerta de la casa, apresurado corría a abrir la puerta, con seguridad era mi padre, que mensualmente volvía desde su centro de trabajo, de Llaclla, cabalgando unas 7 u 8 horas. Entonces, rápidamente rebuscaba los regalos en las alforjas, allí estaban los quesos, las paltas, las frutas; en seguida mi madre le hacia los reproches que no me gustaba estudiar, él muy suelto me preguntaba “cuánto es 5 por 8”, le respondía 40, él sabía que lo recordaría porque me gustaba cantar un huaynito que tenía esas letras, ....entonces me cargaba diciendo “mi hijo sabe, y será un gran ingeniero”.

Hoy cuando paso delante de su cuarto, todavía diviso y lo imagino escribiendo en su maquinita Remington, algún cuento, artículo u oficio para hacer gestiones por su escuelita lejana, distante de los lujos de la capital de la república, o para solicitar algún apoyo de los residentes en Lima para alguna obra en Chiquián. Con certeza ese ejemplo aún continúa con la Pluma del Viento.

Cierro esta columna haciéndoles llegar mis saludos a los padres de mis amigos de infancia, pues ellos también en parte fueron mis padres, porque de alguna manera fueron ejemplos, en tanto los veíamos diariamente, y con seguridad recibimos también sus regaños y consejos.

Y, también, extiendo mis saludos a todos los padres chiquianos, que viven en el extranjero, ellos seguro, recuerdan con nostalgia, los bellos momentos de niñez y juventud junto a sus padres cobijados por el hermoso paisaje de blancura y verdor.

En recuerdo a mi padre les invito a leer el siguiente texto:


La Mandolina y la Pluma



En qué recodo de mi corazón estas

Te recuerdo cada mañana

Tomando el desayuno

De leche y café

Panes y mantequilla de Chiquián

Tus ojos verdes iluminan todavía

Mis caminos de estudio

Que siguen interminables

Tus cartas en el extranjero

Plagados de cariño

Eran bálsamos de alegría

Te veo con tu maleta de cuero duro

Subiendo y bajando de los Landauro

Ora, para hacer gestiones

Ora, para visitar a tus hijos

Maestro transformador de pueblos

Incansable innovador de metodologías

Estandarte de tus alumnos de Huayllacayán, Chiquián y LLaclla

Ahora que los años pesan

Y la soledad aumenta

Me regocijo de ser tu hijo

De tu cercanía aprendí a mirar entre letras y números

A preferir la sabiduría frente al dinero

A jamás hablar mal de alguien

A cantar pegado al arpa

De tu elocuencia cogí algunos retazos

No aprendí a visitar amigos como lo hacías

Ni a tocar la mandolina o la guitarra como lo hacías

Ni a hablar el quechua en sendas anécdotas

Ni a usar los ternos que te daban prestancia

Pero ya que te hablo desde este lado

Me alegro por haberte dado satisfacciones en vida

El estandarte de doctor en física.

Las avellanas luminosas jugando por Huayllacayán o Chiquián

Origen y vivencia de nuestro hogar junto a mamá Luchi

Sí don Antonio Zúñiga Alva

Padre y maestro

Te recuerdo

Te amo.




La Pluma del Viento

Lima, 30 de mayo de 2015

jueves, 7 de mayo de 2015

LA CATEDRAL SAN ESTEBAN DE VIENA




Cuando se viaja a lugares desconocidos,  somos cuidadosos en cuanto salimos de los hoteles, primero damos paseos cercanos, como merodeando el nuevo terreno, dejamos nuestras huellas insignificantes, en esquinas poco transitadas, solemos no mirar a nadie a la cara, nuestros ojos se detienen en letreros, que pocos prestan atención, queremos comprender su sentir, sus sabores y  olfateamos  los  rincones más alejados.  De pronto la estación del tren, ¡¡ modernidad !!, tecnología que te acerca al todo. Ingreso y no veo que alguien oriente. La maquinita  vende los pasajes. El idioma es desconocido. Qué difícil el alemán. Pero, el  inglés es  universal. Ahora, tengo mis boletos, pero nadie me los pide. No hay barreras, ni molinetes. Todo está libre. Entonces para qué pagué. Igual marco al ingreso como presintiendo una celada. Mi destino es la catedral, el lugar emblemático de la ciudad. Veo pasar estaciones sumergido bajo la tierra. Los pasajeros lucen no muy abrigados. Es el inicio de la primavera.  Las damas delgadas, de tez medio rosadas, hacen juego con sus blondas cabelleras. No se percatan que las admiro. Tan rápido, llegué a mi destino. El tren abre sus puertas, bajamos en orden. Todos seden el paso. Subo casi 3 niveles de sótanos. Y, como si a eso solo hubiera venido. Doy sorbos de aire con mucho esfuerzo. Es la emoción. ¡Contrólate!. Estoy en la última grada. Los ojos se iluminan. Oh!!. Hé ahí, es la puerta de ingreso de la gran catedral San Esteban. La fachada color piedra, intacta, termina en lanzas que desafían al tiempo y la gravedad abriéndose paso a los cielos. La gente, no cesa de posar. Es la presentación de Viena. Ingreso, y, entre casi oscuro e iluminado, me maravillo viendo el altar. Vienen los recuerdos de los seres que más amo. Mi madre, está entrando y sonriéndome, se aproxima a uno de los santos y con profunda devoción reza. Ella me acompaña a donde vaya, la dejo sin molestarla. Sentado escribo esta nota admirando la grandeza del hombre. Cae una garúa, y me despierto del embeleso. Sigo a mi pies, a no sé que otro lugar histórico de esta Viena musical.

La Pluma del Viento

Viena, 6 de mayo de 2015





martes, 5 de mayo de 2015

EL VALS EN DONAU


Miro desde el puente al
gran Rio Danubio.
Mis memorias brillan
recordando el vals.
Los mejores momentos familiares
se han sellado con su música.
Ahora, estoy aquí
déjame que toque tus aguas
para saber que, no es un sueño.
Tu calma me estremece.
Tu silencio me ilumina.
La tomo por la cintura y
levanto su brazo.
Bailamos, mientras los
amigos aplauden.
Qué hermosa boda.
Gracias Rio Donau
por cumplir mi fantasía.

La Pluma del Viento
Viena, 6 de mayo de 2015



LIBERTAD, IGUALDAD Y ATOMOS


Banderas que se agitan
mostrando hermandad.
Personas de todas las etnias
estrechan sus manos.
El sol primaveral ilumina
con alegría.
Son hermanos del mundo unidos.
No hay fronteras para la libertad.
Ni barreras para la igualdad.
Buscamos bienestar con
ATOMOS PARA LA PAZ


Centro Internacional de Viena
5 de mayo de 2015


EL AVION HAZAÑA HUMANA






Nuevamente la luz solar, por las rendijas de algunas ventanas se nota la iluminación externa,  vamos al encuentro de Ámsterdam, son las 6.30 horas (hora peruana), que sumando las 7 horas de diferencia dan, 13.30 horas (hora holandesa). Mientras viene el desayuno en el avión, imagino que en casa de los holandeses estarán sirviendo el almuerzo con aroma a tulipanes. Estamos en el aire casi 10 horas, nos falta según el tablero, 1.30 horas, llegaremos a las 15.06horas, el estimado que hice fue de las 15 horas, los números no fallan, diría mi maestro Arcadio. La velocidad a la que vamos es de 1030 km/h, casi 10 veces la del vehículo más veloz en tierra, solo se siente el ruido de fondo de los motores, la sensación es que el avión está detenido. Afuera, la temperatura es de -48°C o -50°F, ¿porqué, acaso no estamos más próximos al sol?, les preguntaría a mis alumnos de la universidad. La altitud es de 10662m. La noche fue tranquila, pero estar sentado tanto tiempo, cansa, así que para estirar el pie me levanté dos veces por la noche, caminaba por los pasillos, moviendo los brazos y el cuello. Durante el viaje mi cuerpo se despertaba cada hora, como si estuviera programado, entonces miraba mi reloj, y nuevamente forzaba el sueño solo cerrando la vista, por supuesto no faltaron las temibles zonas de turbulencia, que por más que exijas a la razón, el instinto te hace dudar y entras en miedo, sin embargo no se nota ningún gesto en nadie, entonces me pregunto, “’¿seré el único temeroso?”, creo que no, lo que ocurre es que saben controlarse. Ajá, ahí viene el desayuno, hace unos minutos pasaron unos paños húmedos y calientes, supongo para la cara y luego las manos.  A mi turno, escogí café, sin azúcar, mas una copa de naranja, el resto es para todos igual, una tortilla de huevo batido con jamonada en la base, un platillo de frutas picada, piña y papaya, y otro platillo de yogurt con sabor a fresa, más un pan y trozos de mantequilla y mermelada. No tengo hambre pero sí sed, así que dejo el pan y el yogurt. Realmente fue reparadora esta fórmula.  Aún los pasajeros encienden el TV, y continúan viendo películas, otros sacan algún libro, parecen novelas, por su volumen y pura letras. Miro al reloj del tablero, y dicen que faltan 30 minutos para las 15 horas, estamos creo descendiendo, pues noto que se inclina el avión y pierde velocidad,  no diviso nada por la ventana casi nadie lo abre supongo por la intensidad de luz que ingresaría. Mientras el avión baja con suavidad y control absoluto, no dejo de asombrarme de la portentosa hazaña humana de construir estas inmensas naves, casi son barcos que se suspenden en el aire. Esto me deja atónito, y perplejo, al reconocer la diferencia del nivel tecnológico y científico de estos países desarrollados, que los construyen, comparado al nuestro, que no tenemos la capacidad de fabricar, ni siquiera un Tico, o ni un microscopio, etc., ¡¡¿cuántos años de brecha en CyT!!.  Y, como siempre las preguntas sobran, ¿porqué no hicieron y no hacemos hoy, escuelas de excelencia en CYT en todo el país?. No basta tener universidades donde las clases sean solo demostrativas, lo importante es tener infraestructura en laboratorios, y sobre todo buenos profesores. Algunos dirán eso demora.  Sin embargo a ellos, les decimos, que nunca es tarde para comenzar, siempre mañana puede ser peor.  Si por mi fuera, gran parte del dinero me los jugaría, en primer lugar a fortalecer las escuelas de posgrado en CYT, particularmente en algunas disciplinas: biotecnología, materiales, inteligencia artificial e informática (esto es, buscar la convergencia: célula, bit y átomo), paralelamente crearía  grandes laboratorios en cuatro lugares del Perú, ninguno en Lima. Empero, ¿porqué no se hacen?.  La explicación es doble, de un lado, los políticos desconocen el papel de la CYT, no les sube por sus venas ese sentir, y de otro solo miran el corto plazo, el de los votos para que no bajen en las encuestas.  Acaso no se cansan de ver las entrevistas de Raúl Vargas, Juliana Oxenford, o Milagros Leyva (y eso que son lo mejorcito del barrio), nunca tocan estos temas, todos los días, solo hablan de los líos entre congresistas. Como si tuvieran alguna valía en el futuro de un mejor país, las opiniones de Salgado, Rey, Kenyi, Mulder, etc. Lamentablemente, creo, seguiremos aplaudiendo a los países desarrollados y postergando nuestro futuro en manos de los mismos.

La Pluma del Viento

Ámsterdam, 04 de mayo de 2015


DESDE EL AIRE UNA SEMANA DE ESTRES NUCLEAR




Son las 9:55 (hora peruana), aproximadamente ya tenemos, 1 hora de vuelo. Aquí arriba hay un sonido permanente, del motor,  no muy fuerte pero lo suficiente para ocultar cualquier dialogo que se hacen entre los pasajeros, a lo sumo escuchas al que va a los costados. Pareciera que el tiempo se detendría, o discurre muy lentamente, tanto que en esa hora, ya dormí algo, ya pasaron las aeromozas y nos brindaron un refresco, pedí manzana, acompañado de un sobrecito de maníes. Adiós dieta, me decía, con ese tremendo dulzor de la bebida. Como todo es calmo, es el mejor momento para escribir, o leer, pero la mayoría están mirando TV, que va en la parte posterior a cada asiento, con sus respectivos audífonos, cada uno está en su mundo. De rato en rato el gran avión siente la fuerza de la naturaleza y se remece, y en otras pasa por badenes aéreos. Viajo en clase económica, estoy en la columna de la derecha cuando se mira al piloto, hay tres asientos, me tocó el pasadizo. Es bastante cómodo. En la columna central hay 4 asientos, lo que da un total de 10 por fila, haciendo un estimado, seguro que hay unas 50 filas, eso da unos 500 pasajeros, mi vuelo es el KLM 744, el horario de salida, estaba escrito para las 20.15 horas, que arribaría a Ámsterdam a las  16.45 h. Si hacemos una comparación para estimar las horas de vuelo, a las 8.15 h van 12 horas y si consideramos que la diferencia horaria es de 6 horas, hace como si hubiéramos salidos a las 14.15 horas, así el vuelo será de 12.15 horas + 2.45h = 15horas. Y, cómo no se va a dormir bien el día de mañana (domingo 4 de mayo) va ha hacer mucho sueño, pero no conviene dormir, sino esperar hasta la noche. Llegado a Ámsterdam debo tomar otro vuelo, que me llevará a Viena y sale a las 17.15 horas, para llevar a mi meta a las 19.15 horas. Tomando un taxi desde el aeropuerto hasta el hotel, podría demorar 45 minutos, y mas el tiempo de retiro de maletas y paso por migraciones debo estar llegando al hotel a las 21 horas, con un cansancio demoledor, así, sacaré la ropa, y prepararé mis cosas para levantarme muy temprano, máximo a las 6 horas, creo que el cuerpo solo lo hará. Y, luego comenzará las sesiones de trabajo, imparables y estresantes durante 4 días (mañana y tarde), hasta el medio día del viernes. Solo me quedará el sábado para visitar la hermosa ciudad de Viena, eso me vendrá como un bálsamo que mitigue el estrés nuclear.

La Pluma del Viento

Sobrevolando el Perú, 03 de mayo de 2015


NUEVAMENTE EN EL AEROPUERTO JORGE GHÁVEZ





El bullicio es especial,  solo  los aeropuertos presentan ese colorido, mesas abarrotadas de personas, cargando mochilas,  o acompañados de maletines, rodeando  la mesa. Los platos preferidos son las comidas rápidas, gaseosas, papas fritas, cafés, pisas, sándwiches, principalmente. Están a la vista los internacionales proveedores: McDonalds, Pardos Chicken, Chinawok, Papa Jhons, Dunking Dunuts. Hay alegría por doquier, pareciera que las puertas del viaje te hace mas sociable, particularmente cuando vas por turismo y en grupo, sin embargo también hay lo contrario, aquellos que están callados, son los que  viajamos solos y por trabajo, nos mantenemos distantes de la algarabía, buscamos en la lectura o la escritura, la dosis de anti-ansiolítico que se requiere. En ambos casos cada individuo esta con la mitad de la vista sobre la mesa, y con la otra en los relojes para ingresar a los “gates” , embarcaderos que dependen del vuelo que te toque. Cuando llega la hora de ir hacia el abordaje, nos movilizamos, hacia la puerta de ingreso, entonces se hacen interminables las despedidas, los abrazos, las fotos, y por su puesto las lagrimas, seguro que algunos no volverán mucho tiempo. Ya dentro, y haber pasado por migraciones, vamos camino hacia el “gate” o número del embarcadero, desde donde se abordará el avión. En el camino, observamos los hermosos  escaparates comerciales, de productos que todo pasajero puede necesitar, maletines, tragos, cámaras, ropas, lentes, perfumees,  libros etc, aquí levanto un mito, de que en el aeropuerto los precios son menores, el conocidos, “duty free”, falso, por el contrario son más caros. Mientras caminaba entre ellas me percaté que no vendían corbatas, entonces me dije, “bueno esta vez me vestiré todo sport”, me había olvidado, claro sin en Lima nunca lo uso, cómo habría de recordarme, tendría que haber dormido con el nudo en la garganta. En mi boleta de pasaje dice “gate 15”, llego ahí, diría entre los 5 primeros, el espacio para la espera del vuelo es inmenso. Tomo asiento y aguardo la llamada para aproximarnos a la puerta de entrada hacia el túnel que lleva al avión; de pronto, la aeromoza  anuncia, con toda esa voz tan especial y entrenada, “señoras y señores, KLM, anuncia que por reparación de la cabina, el vuelo se va a retrasar 20min”, caramba que interesante,  “ en todos lugares se cuecen habas”, dije,  creí que por ser compañía alemana la puntualidad sería el sello de la diferencia con nosotros, entonces como solazándome de ese hecho grité, “los alemanes no son maquinas son humanos”, ja, ja, ja.

La Pluma del Viento

Jorge Chávez, 3 de mayo de 2015