sábado, 1 de septiembre de 2007

El 30 de Agosto, Fiesta en Chiquian


La vida sin recuerdos no es tal



Vengo a devolver a mis recuerdos gastados,
el Yerupajá que se yergue,
la chacras,
las tejas y
tu alegría de agosto,
..... todo.


Unos días antes de la fiesta de agosto, los chiquianos en alguna parte del país o del extranjero, toman las precauciones para estar algunos días en su ciudad natal, los permisos, las vacaciones, el apertrechamietno de vehículos, la invitación a amigos etc.

Todo debe quedar listo para estar el día principal, el 30, los sonidos de los cohetes, las bandas, se sienten dentro de las casas y hoteles, como avisando que se inicia el día de la fiesta. A las 10 a.m. todos los llegados para esta fecha, con ternos, vestidos y luciendo su mejor ropa, se dan cita a la plaza de armas y a las tiendas de venta de cerveza que se han instalado en los alrededores, por la simple regla del mercado.

Bajo el fuerte sol, la cerveza es casi una necesidad, un aglutinador, un intermediario para los saludos, los abrazos, la alegría de estar nuevamente juntos, algunos se ven luego de 5 o 30 años, cuanto mas años separado estás, mas entusiasmo pareces llevar, registras cuánta escena surja, porque deseas volver con recuerdos, con tu memoria, las mismas sonrisas, aunque con apariencia modificada, pero la niñez que todos tenemos dentro parece no haber cambiado, las fotos, las filmaciones se multiplican, menos mal que hoy las cámaras tienen capacidad para centenares de vistas, en el corto tiempo que dura el día, frente a tantos años de ausencia, cada segundo se aprovecha como si fuera el último, las anécdotas se remontan a la infancia, a la escuela a nuestros maestros,

“cuando teníamos solo 7 años y queríamos ambientar nuestro museo del aula, fuimos hasta las alturas de Cutacarcas a visitar unas cuevas y traer restos arqueológicos, después del cual, terminábamos cerca del río, haciendo la pachamanca y bañándose en las zonas de agua calma, eso lo hicimos con el Prof. Anatolio Calderón, que allí está pasando con su esposa”,

comentábamos entre sus alumnos.

Luego a las 11:30 a.m., con la iglesia completamente abarrotada se inicia la misa, esta ceremonia, que según como vea el párroco el ambiente lo extiende, hasta 2 horas, tiene su máxima expresión con el sermón, que por la noche previa hay muchos que no soportan el sueño pendiente, mientras tanto, afuera, los que no han ingresado, o salieron de la iglesia antes del fin de la ceremonia, continúan en el programa antiolvido de la recarga de las baterías del alma.

Al fin de la misa, sale la procesión de la eucaristía, para visitar las capillas, el capitán y su comitiva, el Inca, el Rumiñahui, la Estandarte, con sus respectivas bandas, le dan la tonalidad, de recogimiento.

Finalizada esta visita, las bandas cambian sus entregas por los huaynos clásicos de chiquián visitando nuevamente las capillas, donde, en esta oportunidad, cada capilla, recibe al capitán con su aprecio donándole cerveza, a todos los asistentes, se baila, con la amiga o amigo de siempre, los cortos momentos, parecen suficiente para calmar los deseos del reencuentro.

Finalizado esta visita en la plaza continua el almuerzo en las diversas casas de los funcionarios a saborear los inigualables caldo de fiesta y el locro de cuy, entre la banda y los huaynos y mas cerveza termina el día de la fiesta principal, aquel día tan soñado, aquel inexplicable reencuentro que dará, fuerza inapreciable para volver a verse nuevamente el próximo año o talvez cuántos años después, o para algunos la última vez que los vimos junto a nosotros.

Por eso valió la pena hacer ese esfuerzo de ir a la fiesta Santa Rosa de Lima, la patrona de nuestro pequeño y acogedor pueblo de Chiquián, grande en cariño y ciertamente el Espejito de Cielo por su paisaje.

Con este resumen de solo un día, no se puede responder a la infinidad de preguntas que los acuciosos analistas plantearían:
¿Porqué vamos a la fiesta de agosto?, ¿Qué sentido tiene gastar tanto en una fiesta como funcionario?, ¿Qué significa, asistir a la misa del 30?. ¿Qué significa compartir tragos en la plaza de armas o en las cantinas?. ¿Qué es comer un caldo de fiesta y un locro de cuy?. ¿Qué es caminar bailando por las calles?, ¿Qué es compartir una pachamanca por invitación de un amigo en su casa?. ¿Qué es mirar Usgor u otro paraje?.¿Qué significa cantar huaynos nuevos en la voz y guitarra de los amigos?, ¿Qué es beber en la noche fría el chinguirito?, ¿Qué es el sonido de una buena banda con el huayno predilecto?, o, ¿Qué hacemos en Chiquián mientras que en Ica la gente sufre? Etc.

Podríamos continuar con mas preguntas y habrán respuestas también para todas ellas desde la mas objetivas y científicas cuanto las más subjetivas y de fe. Creo que no nos pondríamos de acuerdo, para unos valdrá infinitamente (como es mi caso), y para otros no.

Entonces busquemos las respuestas en cada uno, en nuestra vida cotidiana, y seamos coherentes con lo que hacemos y pensamos, en particular aquellos “sabihondos” que aspiran a modificar culturas, o desaparecerlas, cuando lo único cierto es que esas manifestaciones superarán su propia existencia.


Agustin Zúñiga Gamarra
Lima, 01 de septiembre de 2007

PD.
Esta son las imágenes que traje de mi visita por dos días a Chiquián llegué el 30 a las 8:30 a.m., y salí de regreso el 31 a las 3 y 30 p.m., con Chole, Marco y su esposa, luego de saborear la mejor pachamanca invitado por la familia Vásquez y preparado por Jorge. ¡Qué buena mano!!. Gracias don Pablo, Sra. Lía, Macollado, Soilita, Jorge, Efra y Javi. Hasta el próximo año.

Presentación del Libro de Efraín Vásquez


Crónicas Chiquianas
de Usgor a Hana Barrio


El ser humano quisiera recordar todos los acontecimientos mas felices que tuvo en su vida. Para los que provenimos del interior del país, empujados por el estudio o el trabajo, nuestras experiencias quedan divididas por la línea de la llegada a la capital.

Conforme nos afincamos y acostumbramos a su lejanía, nuestra añoranza y nostalgia por lo que dejamos, empiezan a golpear la mente y sentimientos cada vez con mas fuerza. Y mientras los negros nubarrones de la vida se van aclarando y nuestra edad avanza, buscamos recuerdos de cuya savia captemos fuerzas y alegrías, así nuestra memoria se afila y agudiza para encontrar anécdotas desde:

La infancia, la casa, el portón, el patio, la sala, el comedor, los padres, los hermanos, los tíos, los amigos, las calles, las fiestas del pueblo, los cumpleaños, la escuela, los profesores, los paseos, los exámenes, los juegos deportivos, las actuaciones, los cantos, los reinados, los personajes pintorescos, los carnavales, los maestros, los primeros amores, las canciones, las serenatas, las corridas de toros, las autoridades, los conflictos sociales, el párroco, las leyendas, las cosechas, los telares, los paisajes, las plantas, los nevados, las comidas, las vestimentas, etc.

Es decir nuestra vida es una fuente inagotable de experiencias, pero qué difícil es volcarla al papel, todos hemos vivido similares situaciones pero solo algunos, gracias a su sensibilidad pueden registrar con mayor intensidad estas escenas y después con la habilidad de escribir nos lo presentan en formas sublimes que facilitan nuestras vidas ávidas de recuerdos.
.
En Efraín se junta estos dos factores, sensibilidad y habilidad. Lo primero demostrado en su vida, voz y guitarra. Y la habilidad de escribir en sus poemas y sus crónicas que hoy salen en un primer tomo. Con su apariencia de árabe, bajo su abrigo negro o un poncho y bufanda, siempre está en las salvas de agosto y octubre o con el habito blanco del santo varón en los pasajes dolorosos de la semana santa, extrayendo la esencia de nuestras vidas y costumbres.

El cronista, es fundamentalmente testigo de lo que escribe, guarda frases, imágenes, características especiales de los actores, que el común de los mortales no los registramos, pero concordamos con emoción los detalles cuando leemos sus crónicas. Tan precisa son las características que bastaría leer una parte para descubrir de quién se trata, por ejemplo:

“....... maestra rural en su juventud, nunca se retiró del magisterio que la sedujo, sino mas bien hasta el último día de su vida, siguió enseñando y moldeando letras en las torpes manitas de nuestra infancia.
- Que, no sabes sumar…. - era la pregunta previa- No… todavía.
- Entonces vamos donde (¿........?)


Con sus lentes redondos de lunas blancas en media nariz a semejanza de Ricardo Palma, miraba atentamente el desarrollo de las tareas asignadas, la nobleza de su dedicación nos embrujaba, mas aun que los alfeñiques, caramelos de leche y otras delicias que con sus propias manos elaboraba.

Pregunto a ustedes público ¿de quién se trata?. Efectivamente de la Sra. Dolorita. Esta es una de las crónicas que se encuentra en este hermoso libro.

Su lenguaje sencillo y claro le darán valía y aprecio del lector. La calidad de un producto se mide por las preferencias del consumidor. Por lo que somos nosotros los que lo evaluaremos y calificaremos con la adquisición y lectura.

Según los eruditos una Crónica es una obra literaria que narra hechos históricos en orden cronológico, escrita por un testigo ocular o por un contemporáneo que ha registrado sin comentarios todos los pormenores que ha visto, y aún todos los que le han sido transmitidos. Hay también otra forma de conceptuarla, como la de Gonzalo Martín Vivaldi que dice “se trata de narrar los hechos a través de una subjetividad; de colorearlos con nuestra propia apreciación al tiempo que se van narrando; de fundir relato y comentario en la misma frase.”

La obra de Efraín tiene los dos conceptos, de un lado expone los diálogos, en el lenguaje tal cual ocurrieron los hechos y de otro le da su propia apreciación y comentario. Por ello hace de cada crónica un artículo para recordar y reflexionar. Un estilo que suele estar mas del lado del escritor autodidacta forjado en la práctica del escribir, que la del erudito, académico y criticón, aquel de mucho saber y poco hacer.

Estoy seguro que esta primera edición quedará corta. Por lo que para su reedición, y ayuda a la producción cultural, de muchos escritores anónimos en Chiquián y la provincia solicitamos que el Consejo Provincial, cree el Fondo Editorial Rubén Barrenechea con el fin de fomentar la cultura de una tierra reconocida como Chiquián Cultura.

Para facilitar la presentación de la obra la he dividido en 4 categorías: la vida, las costumbres, los personajes y otros. En la primera categoría los he agrupado en 5 temas: infancia (4), juventud (5), amigos (5), paseos (6) y familiares (2). En la segunda categoría se hallan 6 temas: fiestas (8), religión (5), comida (1), bailes (1), deporte (1) y ciudad (7). En la tercera categoría están los personajes (10) que le dan peculiaridad a nuestro pueblo de chiquián y son los mas recordados en las todas las reuniones. En la cuarta categoría se encuentran, un cuento, un poema y un artículo de aspecto sociológico.

(*) Los números entre paréntesis indican el número crónicas del libro.


Infancia

Con Efraín, estudiamos primaria desde 1º a 5º y luego un año en secundaria. En la escuela prevocacional de varones 351, y el seminario San Francisco de Sales en Huaraz, respectivamente.

Ese alumno que en primaria no le hacia goles ni al arco iris, ya se inclinaba desde entonces a la actuación y la declamación en las diversas actuaciones, no recuerdo si éramos buenos en ciencias naturales o en lenguaje.

Nuestra vida escolar era 70% de actividades fuera del aula y 30% dentro de ella. Tuvimos la suerte de seguir una metodología, de juegos e interacción con el hacer, por eso se llevaban los cursos de industria, mecánica, zapatería, carpintería y agropecuaria, además de las otras materias que aparecían en los recordados libros Venciendo o Fanal.

No se si tal metodología era mejor o peor que otras, lo cierto es que no teníamos muchas tareas para casa, amanecíamos con ganas de ir al bosque, a la huerta, al taller, al paseo, a la piscina o jugar a los anillos, barras, columpios.

Las dificultades vinieron en el quinto año con don Arcadio, que en un año, nos obligó a estar mas cerca del libro. En la crónica “Mi Escuela” Efraín nos recuerda:

"Escuelita, escuelita de mi vida,
escuelita, escuelita de mi vida,
te dejo, te dejo me voy para siemprete dejo,
te dejo me voy para siempre"

”Con este estribillo que cada clausura cantábamos con un nudo en la garganta, quiero rendir tributo a la Escuela Pre - Vocacional de Varones Nº 351 "Abelardo Pardo Lezameta" de Chiquián, toda nuestra infancia la pasamos en esas añejas aulas de primaria al lado de quienes se encargaron de moldear nuestra niñez, desde su Director Don César Figueroa Cuentas, hasta Don Martín Palacios "El Campanero" siguen vivos en mi corazón.”

Para alcanzar la educación que es contenido y disciplina, no solo está el gran director si no también el humilde campanero, que a la luz del recuerdo también es valioso y admirado.

La infancia es escuela y ella nos da a los maestros, de quienes guardamos el mejor de los recuerdos:

”Siempre admiré el profesionalismo de todos mis profesores y de todos los maestros de esa época en general, diariamente de terno riguroso y mostrando pulcritud en todos sus actos, nos enseñaron con el ejemplo de su vida cotidiana y hoy tal vez en lo mas profundo de sus corazones, sientan orgullo por las obras que somos nosotros sus alumnos,

......., Don Arcadio Zubieta es uno de ellos, siempre inflexible en la disciplina y muy exigente en lo educativo, cada que se puede me hace llegar su saludo y aprecio, a él le debo casi toda mi educación primaria, a Don Cástulo Rivera, noble y cariñoso educador, que con la sencillez de la tiza que nos enseñó a fabricar, pinto con dulzura y cariño nuestro alocado paso por su aula,

...... a Don Anatolio Calderón Pardo, riguroso educador en continuar hasta hoy brindándonos consejos y la muestra mas palpable de ello son los propios hijos de todos ellos que pasean su profesionalismo por nuestra patria y el extranjero,

a Don Crisólogo Ramírez, incansable cultivador de mentes y risueño moldeador de voluntades, pero con sonrisas como valor agregado, con revivificante agua como medio de subsistencia, siempre sembrando y cuidando para que nuestro tronco no se tuerza,

........ a Don Oswaldo Vicuña de quien aprendí que el arte se cultiva, como una plantita del Conococha que canta y encanta

... y finalmente a Don Martín Palacios a quien cariñosamente llamábamos "Martín Campanero" quien cada mañana y cada tarde, nos llamaba para acudir a la escuela con ese tañir característico de su campana compañera que quizás se llevó hasta su tumba”.

En la escuela una de las actividades mas recordadas son las excursiones, aun muy pequeños comenzábamos a conocer de la amistad de los pueblos íbamos bien entrenados en deporte, teatro y canto, Efraín nos recuerda en la crónica “Excursión a Huari” que con escasos 7 u 8 años realizamos,

“......El renovado camión de Don Segundo Robles, que había cambiado de carrocería especialmente para este viaje, lucía como una nave espacial para nosotros,

....... gruesas tablas de eucalipto estaban cruzadas de baranda a baranda, allí en un acto de común acuerdo, colocábamos nuestro ponchito o una frazada de lana como asiento y debajo de nosotros nuestra maleta compañera, en silencio e ignorando el llanto contenido de nuestras madres, aquella fría madrugada salíamos de Chiquiàn 30 niños ilusionados de mirar que había pasando la negra cordillera, .......

“......Entrando en media mañana y ante un esplendoroso sol andino, arribábamos a Chavín, en aquel entonces un villorrio de casas con techos aún de ichu, pero con entusiasmada gente que con banda de guerra incluida, nos esperaban a la entrada del pueblo, aturdidos por el viaje íbamos bajando literalmente congelados, los discursos de orden, la bienvenida y luego la inevitable repartición de excursionistas”

Juventud

De la infancia el niño da paso a la juventud, los años en el colegio de secundaria, los primeros enamoramientos, los primeros bailes, las fiestas en las amplias y arregladas salas de las casas chiquianas, respecto a esto nos recuerda que

“....garantizar la presencia de nuestras musas era una titánica labor, se comisionaba al mas creíble para pedir permiso casa por casa.

- Sra. he venido a pedirle permiso para que su hija vaya a nuestra fiesta...( voz de mongo y pose de yo no fui)
- en la casa de quien va a ser la fiesta ( esto era básico)
- en mi casa Sra.- ha, bueno si es en su casa si, eso si (amenaza) quiero que usted mismo la traiga a las 9 en punto. “

La escasa iluminación del pueblo era propicio para los encuentros relámpagos de los jóvenes enamorados, Efraín experto en estas lides señala:

“....Eso de darse un beso también era de película, no había malicia ni nada por el estilo, mimetizado con la sombra del poste de luz que no alumbraba mas allá de tu nariz, cual jilguero nocturno silbabas...

- fuuuuuuuuuuuuuuiiiiiii, ffuuuuuuuuuuuuuiiiiiii.... y la gila nada.

casi como a la media hora veías moverse el zaguán y casi imperceptible una pequeña sombra se movía en el umbral de la puerta, era el momento oportuno para saltar de la oscuridad y cual zorro enmascarado robar un beso a tu amada”.

Chiquián en la oscuridad, seguro que es distinta que a la luz del día, las almas, las cantinas, la timba, el cementerio, y lugares, dan pie a muchas historias que merecen el recuerdo, Efraín lo presenta en la crónica “Las antiguas noches chiquianas”:

“.......El silencio de las noches chiquianas, te hacen oír nítidamente el canto de un grillo que galantea por la cruz del olvido, en esas circunstancias (cuentan los abuelos) se escuchaban también el escalofriante y gangosos grito del ge ge ge ge ge… y era pues el gege alma, muchos afirman haberlo visto y dicen que es el alma en pena de un decapitado, es decir, es una cabeza toda desaliñada que rueda por el suelo de tumbo en tumbo con ese gélido lamento que erizaba la piel del mas fuerte.

“.....Cierta noche por ejemplo, cuando Don Hernán regresaba a su casa después de tomarse unos calentados con sus amigos en hana barrio, miró a una bella dama que lo seguía vestida de albo inmaculado que arrastraba por el suelo, envalentonado por los tragos la enrostró sin ningún miedo, la hermosa mujer no decía palabra alguna, en ese ínterin el rezongón de Ricshu fue a mayores haciéndole ver que no eran horas para que una mujer caminara por las calles, en el clímax de su euforia alcanzó a darle una patada que levantó levemente su vestido, dejando entrever sus piernas que no eran mas que dos patas de gallo… al notar esto Don Hernán se quedó petrificado, los tragos se evaporaron y llegó a su casa mas blanco que un cadáver tras loca carrera.”.

Amigos

Los amigos de las noches frías, las serenatas, el canto, los carnavales, las fiestas, el billar, no podían estar ausentes, así, en la crónica “Echale Tierra”, encontramos que:

“......Esta simple frase tan Chiquiana, se hizo famosa desde siempre seguramente sino en serio, sino en broma, todos alguna vez la hemos pronunciado para actualizar el tan vilipendiado “perro muerto” “el cabezazo” y otros.”

“¿Tierra?, justamente en este escenario, se crió la más famosa chapa de Carlos Alva, el famoso tierrita (con cariño) y que hoy vive en los yunaites, seguramente recordando los bellos e inolvidables momentos al lado de James, Macollado, Roby, Jorge, Pogoncho, Z, Pachón Roger y otros íntimos amigos de la época.

..... en ocasiones la señora o una de las hijas de Don Cali preparaban deliciosos platos o municiones que luego ofrecían en el billar, el buen Carlitos a pesar de su abultada cuenta personal, tenia crédito no solo por su don de gente que cumplía, sino porque también era “de buena familia”, cierta vez .......

.............. para pagar la cuenta se alargaba sospechosamente el tiempo y mesa tras mesa la preocupación y ansias de Don Cali aumentaba, hasta que abruptamente y ante la sorpresa de todos que creían que Carlos pagaría al contado rabioso, este le dice:

- Cuanto le debo Don Calixto.- Joven Alva, es tanto… (no importa la cantidad)- Bueno, apúntelo a mi cuenta - le dijo muy serio- Mmm ¿¿??? (Don Cali no tuvo tiempo de reaccionar y antes que pudiera responder algo ya todos habían salido del billar)

Al día siguiente era la partida del fiado y Don Cali desde una esquina de la plaza de armas estaba muy atento a los que subían al carro de Landauro, por ningún lado aparecía Carlos y eso como que tranquilizaba al fiador, sin embargo éste no sabia que “tierrita” se había puesto de acuerdo con el chofer (no se si era Elías o Julio) para esperarlo por Caranca y así burlar la vigilancia de Don Cali,

desde aquella vez no hubo otra acción conocida y tan comentada por los Chiquianos de una anécdota respecto a lo que es una pura y cruel echada de tierra”.

Paseos

Chiquián tiene en sus paisajes las tarjetas de presentación mas valiosas, vivir en medio de esos lugares paradisíacos, es motivador para la inspiración y admiración: Usgor, Mascash, Aynín, Timpoc, Soltero Cocha, Jaguacocha, la Cordillera Huayhuash, son lugares visitados frecuentemente por grupos de amigos, decididos a pescar, cazar y construir cantos, poesías, anécdotas y recuerdos hermosos e inolvidables, en la crónica “Usgor” encontramos:

“....en tu estanque de lodo almacené mis gritos, mis angustias,
en ese tu estrecho sendero navegó mi pequeño velero,
te dije adiós tantas veces y tantas veces regresé con cada madrugada,
ebrio de amor por ti lloré tu lejanía,
canté con sentimiento los versos que Macollado, Barril y Vampiro forjaron,
que mas puedo hacer por ti sino solo cuidarte,
amarte como se ama la soledad y el silencio para escribirte un verso,
sentirte mío y compartirte con el mundo,
porque me pierdo en el y me encuentro en tus ojos,

sonreír al contemplarte mientras mi mano junto a otra mano se acaricia con amor,
suspirar profundo mientras miras el corazón dibujado con nuestras iniciales en le viejo tronco,
sentarme en tu grass y hurgar embrujado el tiritar de las estrellas siderales”.


Familiares

Las primeras anécdotas siempre están en la familia en el hogar, en lo que nos dijo la madre o el padre. En la familia Vásquez Veramendi, ha estado presente el arte, la poesía, la narración el teatro. Los padres son los iniciadores de las habilidades de los hijos. Y un escritor cómo no va a sentir el valor de los padres. Vale la pena tomar una parte de la crónica “Homenaje a Papá” lo siguiente:

En el ‘70, después del terrible terremoto que nos tocó vivir, en el patio de mi casa levantamos carpas para pasar las noches juntos; ......., Papá participaba en un comité y casi no lo veía en el día, porque paraba coordinando con Don Juan Fuentes que era el Alcalde y otras personas notables ..... mi hermana Zoila trabajada de docente en Cajacay

.......durante la segunda noche, las réplicas del temblor no me dejaban dormir y como dormíamos todos juntos, escuché a mis padres conversar muy bajito…
- Mañana temprano iré hija – le decía a Mamá- Snif, mmm – Mamá contenía el llanto- Cuida a los chicos, pronto volveremos…- Tráela a mi hija… como sea… murmuró ella.- Si, cálmate…

----- la tarde antes de su partida, habían recibido noticias de Cajacay: ¡totalmente destruido! ¡borrado del mapa!…muertos por doquier… desde el aire el helicóptero de la FAP solo veía polvo; .....…Papá preguntó al informante si había visto a la profesora tal… ¡No!… .- fue la respuesta... “pero entre los muertos había una mujer con las características de la profesora... solo que aun no había sido reconocida, porque estaba decapitada”… esta era la terrible noticia que Papá llevaba en su corazón…

I------ Estando frente al cuerpo de aquella desdichada mujer, Papá no reconoció a su hija, con la esperanza reforzada siguió buscando, preguntando, indagando… hasta que halló una pista que lo condujo a un cercano pueblito a donde Zoila había ido a ayudar a otros damnificados… estaba intacta, su blanco pantalón estaba sucio, roto y manchado de sangre, pero estaba viva… no imagino el encuentro entre el Padre y su Hija… pero intuyo sereno a Papá y desbordada a Zoila…

Después de casi cinco días sin comer llegaron a Chiquián para alegría de todos, aquella noche recé como nunca lo había hecho y la serena estampa de Papá creció infinitamente”

Costumbres

Dentro de esta categoría están el mayor número de crónicas allí aparecen los subtemas de fiestas, religión, comida, bailes, deporte y aspectos de la ciudad.

Fiestas

En las fiestas de agosto una de las características principales del pueblo de chiquián es la colaboración, para hacerse cargo eficientemente de la responsabilidad de funcionario que ha asumido, está característica se puede observar en la crónica denominada “El Rantín” que dice:

“Esta costumbre muy serrana, en nuestra tierra se practica mas para los preliminares de la fiesta patronal, es decir de “Santa Rosa de Lima”;

propiamente dicho el Rantín es un presente que se brinda a algún familiar, amigo, o pariente que asume una responsabilidad de funcionario, para salvar la fiesta, puede consistir en una ofrenda muy simbólica y pequeña, o puede ser también muy generosa; recuerdo que nuestro buen amigo Chopo, es un Gheli de polendas, no deja de dar de a par por ocasión.

- Oye Sopón, ¿verdad que eres “salvante” del mayordomo? - le preguntan a Roberto
- Si pues... mi amigo me ha comprometido y he tenido que darle dos...
- ¡Dos que…! - inquiere el otro
- Dos vaquitas nada más!

Y es que la costumbre es que la misma cantidad, el mismo producto y la misma disponibilidad también debe tener el receptor para devolver… porque ese es el espíritu de lo que se llama Rantín, dar y recibir;
en muchas ocasiones hay funcionarios que reciben y reciben (porque tampoco es obligatorio dar) y nunca devuelven, eso si que atenta contra esta costumbre muy chiquiana”.

Religión

De la fiesta de agosto donde todo es alegría, nos trasladamos a otra costumbre muy especial y querida por el poblador chiquiano es la semana santa, el recogimiento, las canciones tristes, las imágenes de la virgen, los apóstoles y de cristo el Mesías son conmovedoras. Durante la semana santa la imagen de Efraín se ha convertido en todo una tradición, Es un Santo Varón, apropósito de ello nos presenta una crónica “La Hermandad de los Santos Varones”:

“ .. Desde muy chico me impresionaba mirar especialmente el Viernes Santo a los santos varones que desclavaban a Cristo que yacía en la cruz, su inmaculado traje blanco que los cubre hasta los pies, el turbante que cubre su cabeza y el alba que cubre sus manos (no se puede tocar el cuerpo del Mesías cuando lo bajas de la cruz), cuando llegue de Huaraz, me hice la firme promesa de ingresar a esta hermandad.

Todos recordamos a Don Aparicio Vicuña, Don Eusebio Ramírez, mi tío Belisario Pardo, Gudberto Ibarra, Everardo Alva, Papachín, Don Cástulo Rivera (que me perdonen si no nombro a todos los Santos Varones de esa época)y algunos mozalbetes como yo, que parte como fe y parte como novelería, ingresamos a esta hermosa y maravillosa hermandad.

Párrafo aparte merece Don Julián Soto, quien pese a los años que lleva realizando esta labor, es el último de los Santos Varones de aquella pléyade de Samaritanos que ayudaron en la desclavación de Jesús, he llegado a compenetrarme con este trabajo y lo siento muy mío, gracias a él

"Una limosna para el santo entierro de cristo y la soledad de María"
Es el estribillo que monótonamente rezamos con una prenda que se le saca a Jesús, mientras la feligresía va poniendo monedas en la fuente que llevas entre tus brazos.

Ciudad

Respecto a la ciudad de Chiquián encontramos diversas crónicas como el pregón, la cruz del cementerio, la leva, el terremoto del 70. De ellos he escogido aquel que caracteriza en muchas de nuestras actividades la rivalidad sana, la confrontación, no solo en lo deportivo, sino también en el carácter, los de Umpay y los de Quiullan o Barrio Arriba y Barrio Abajo, Hana Barrio o Hura Barrio. Pero sin duda se oye con mas frecuencia y tradición el de Hana Barrio, ese es el titulo de una de las crónicas, que dice:

“....En Chiquián, desde siempre se ha diferenciado Hana Barrio y Hura Barrio. En esta ocasión, vamos ha tratar sobre los de “barrio arriba”.

...... El tradicional barrio tiene una calle que el ingenio de los chiquianos bautizara como los abandonados, esta albergó antaño, cantinas muy peculiares de donde los parroquianos salían con las justas y muchas veces dormían la mona en la vereda, entonces era común ver a cualquier hora del día, dos o mas cuerpos beodos soleándose como oca y mas morados que un hábito de octubre.

La bodega – bar de los Álvarez y la tienda de la Llamina, eran los más representativos, habían otros no muy conocidos pero no menos concurridos, para los que no tenían otra forma de matar el día que tomándose un buen “huacrac”

- Oye Uñuco, vamos a armar el cuerpo – le dice Helen a su pata Walu
- Aguanta un ratito que estoy esperando a Santón – le responde
- ¿El mejor sastre de Hana barrio? Mmm, lo he visto salir de su entripado rumbo a puente cantucho…”

Personajes

Dentro de esta categoría están las crónicas de Shapra, don Basilio, Chinacos, Apodos, Tia dolorita, Simplemente Roberto y el Rey Arturo. Un personaje es aquel que por sus peculiaridades carácter, alegría, respuestas habilísimas lo hacen distinto al resto y por ello trascienden generaciones y con el paso del tiempo sus historias se van multiplicando y convirtiendo en casi leyendas. No hay reunión donde no surja una nueva historia de estos personajes. Seguramente muchos no sabrán quién era el famoso Rey Arturo, pues leamos esa crónica:

“ ... En ocasiones el Rey también se preocupaba por su brazo derecho y cuando se perdía con los amigos en noches de tertulia chiquiana (porque tampoco era un santo), lo buscaba Acercándose a un grupo de amigos preguntaba…

- Disculpen… por casualidad no han visto a un joven aaaalto, hiiippie, pelo largo, pantalón palazo tipo Mifflin que le dicen Abchu, Abchu?….

........ cuando sus caballos tenían que permanecer en la ciudad, lo llevaban a un corral frente a la casa de Abundio Santos que por cuestiones de abono, estaba lleno de “juan alonsos” (mala hierba de fruto espinoso) y que lógicamente no comían, es por ello que cierta mañana de un tercer día de ayuno Chopo y Abchu cuadran al Rey diciendo que los caballos están por desmayarse por falta de pasto

- Llévenles un poco de periódico para que se entretengan - les responde
- Pero tío…
- Aaaahh, y pónganles sus lentes verdes para que crean que es pasto.

........... el cariño por su esposa era tal, que rejuvenecía entonando canciones de la época y haciendo apología de ellas le decía “Ñipi, ...voy a pintar las paredes con tu nombre mi amor”

- Hay Arturo, que cosa ya estarás buscando…
- “Dame la Libertad” - él seguía con su nota
- Ya no fastidies oye, vete a fregar a otra parte…
- Esta bien… me voy… llegando a Gilta, haré la maniobra…

Aducía que se iba a tirar al abismo, pero nunca llegaba a tal, sino que su carácter era así, festivo, muy emotivo y tremendamente ocurrente; en la cantinita de Macshi, que era prácticamente su cubil, ¡Qué de ocurrencias no habrán sucedido!, ...

- A ver Macshi, prepárame una res… (jarra mediana de getupelota)
- Con cuantas cinchas Arturito (copas de ron a mezclar)
- Con tres… para que no siputee

No todo personaje, está fallecido, también podemos tenerlo entre nosotros, simplemente tenemos que saber quién es y porqué ya lo es, estando aún vivo. Este es el caso de la crónica “Simplemente Roberto”.

“....Roberto Darío Barrenechea Martel, más conocido como sopón, chopo y todas sus variables, es un ser humano increíble por su forma de ser, su corazón de niño lleno de nobleza y desinterés, por sus historias llenas de colosales aventuras e inimaginables desenlaces; ..........

Una increíble historia es la que escuchamos en la soleada mañana de aquel día, mientras el destino le tenía reservado un episodio mas a su vida.

Ya entrada la noche, un bus con destino a Huanuco, se había averiado cerca de Chiquián, ajenos a ello, Roberto y otros amigos tomaban un café para calentar la noche en un restaurante de la plaza de armas, cuando una bella francesita ingresa con una pesada mochila y se sienta en una mesa apartada e igualmente pide un café, por la mente de ella solo estaba permanecer el tiempo suficiente para esperar el próximo carro a su destino, Chiquián ni siquiera formaba parte de su itinerario,, pero si sabia que Luís Pardo por ejemplo era de allí porque había leído sobre él;

..........grande fue la sorpresa cuando al día siguiente la gringa paseaba al lado de sopón y se quedó por Chiquián mas de ¡15 días!!! En ese ínterin nació un romance que realmente cautivo a la gala, se la llevó a Pancal y la hizo dormir en la cama de Luís Pardo, la embelesó con su ruda manera de ser y su anacorismo, le hizo ver que en pleno siglo XXI aún había hombres que vivían de la naturaleza;

Pero un escritor como Efraín, no solo sabe devolvernos la memoria de nuestro pueblo con el sabor y la simpleza de un testigo. Sino también es un poeta, profundamente sensible, que con su visión aguda analiza al ser humano, rescatando su valor, que para el común de los hombres, no significa nada. Por ello su valía y la necesidad que tenemos los que lo leemos y lo seguiremos leyendo.

Es necesario la presencia de escritores de este estilo, para devolvernos con cada año que nos acerca a fin de nuestras vidas la permanente alegría de saber que vivimos años maravillosos, en lugares maravillosos con gente maravillosa, que son todos ustedes chiquianos y chiquianas, y que gracias a estas obra de Efraín, nuestros descendientes, volverán a buscar y conocer esos lugares narrados, y encontrarse con parte de su sangre para luego sentirse reconfortados y orgullosos de tener esos ancestros que han vivido en esa bella y calurosa ciudad de chiquián.

Otros

Este libro se corona con un hermoso poema “Amanece mi Ande” que en las dos siguientes estrofas resume la vida entera (infancia y despedida) de admiración, añoranza y exaltación del autor a su Chiquián....

Volver del sueño infantil y encontrarte real
Es mirar por el tiempo que quieto te da vida
Amado pueblo de tejas rojas sobre mi ilusión
Soñadas calles de polvo que me unen a tu historia.

Mañana en el impostergable adiós material de tu suelo.
Volveré a ti para unirme en confesión sincera.
Junto al polvo de tus calles que contaron mis pasos.
Y al perpetuo hielo de mi Huayhuash cordillera.
Corona blanca en el cenit de mi adorado ande.
Me voy hoy, pero mañana estarás nuevamente en mis sueños…

Muchas gracias.

Agustin Zuñiga Gamarra
Lima, 22 de agosto de 2007

Aniversario de Mamá


80 Años y Casa Nueva
Un sueño que costó trabajo

El mes de agosto para los chiquianos, es el mas especial de entre los doce. En este mes, los sentimientos por nuestro patria chica, llegan a su cima. Pero en la familia Zúñiga Gamarra, esa cima se alcanza mucho antes del 30 de agosto, los cumpleaños se inician con los nietos el 02 y el 24, luego de un hijo el 26, pero el día mas esperado es el 21, que es el cumpleaños de mamá Luchi.

En este día las distancias se acortan, desde los diversos barrios de la gran Lima, Ingeniería, Chorrillos, Chillón, Pro, Sol de Oro, Breña, Pando, llegan a la casa para estar al lado de la matriarca de un apellido que en base a esfuerzo se mantiene en la mirada de nuestros paisanos y amigos, con estima y reconocimiento. No por el dinero, o lo material sino por su apego al estudio, a la honestidad y la tranquilidad.

El agosto de 2007, nos presentó dos lindas sorpresas y otra alegre pero ligeramente contradictoria, de un lado las hermosas noticias del matrimonio de Yuse, en Brasil, en la conocida y recordada ciudad de Campinas y la inauguración de la casa nueva de Uli, y de otra el aniversario de mamá y su lesión a la rodilla.

El matrimonio de Yuse

La emoción del matrimonio de Yuse, realizada el 04, obligó el viaje de toda la familia Cáceres Zúñiga, los padres, Antuco y Nili, y los hermanos, Piero y Nei, viajaron hasta el país de la zamba, para estar junto a su hijo y hermano en uno de los momentos mas importantes de la vida del primogénito, que el estudio lo llevó a salir del Perú.

Alcanzar los niveles mas elevados en su profesión no solo era una ilusión, sino un deber y un reto para asegurar no solo un mejor futuro que era el mayor deseo de sus padres y de la familia, sino también para elevar el prestigio de este tronco familiar abierto con esfuerzo por don Antonio Zúñiga y seguido con esmero por sus hijos.

A la luz de los resultados, un país que no ofrece seguridad de empleo ni progreso profesional de sus jóvenes, abre las puertas para que ellos ávidos de progreso y desafíos emigren del país. Esa es la fuga de talentos, propio de los países pobres.

En el futuro será muy difícil que los hijos de Yuse, vuelvan a vivir en las casitas calurosas, y provincianas que sus abuelos y padres erigieron en Chiquián o Huaraz, respectivamente. Pero siendo eso característico de nuestros tiempos, nos queda solamente fortalecer el lazo peruano en un nuevo hogar que surgirá en Brasil.

Le deseamos a nuestro sobrino el mejor de los éxitos y el compromiso de estar pendientes de su vida y de sus logros en particular de los descendientes que nos traiga para alegría de sus padres y de toda la familia.

Los 80 años con ligamentos extendidos

Al regreso del rezo semanal desde la iglesia, un vecino le comentó a mamá que un hombre había trepado el techo de un vecino que está próximo a la casa, por lo que era casi seguro que habría llegado a la azotea de la casa, máxime que hacía solo días que había dejado la inquilina las habitaciones de este piso.

Apresurada, subió las escaleras del primer al segundo piso, ingreso a mi cuarto de estudios y con la voz agitada me comunicó que subiéramos al tercer piso porque habría un hombre que por el vecino de al lado se había trepado.

Rápidamente subimos, ya arriba ingresamos a las habitaciones vacías y no notamos nada, de pronto cuando ya habíamos revisado todo, una cabeza se levanta y luego la baja en la azotea del vecino Club Cajatambo, entonces le gritamos ¡Ratero, ya te vi!, ¡Ratero, ratero!, ¡Oye no te escondas, ya te vimos!.

En eso mamá da un giro brusco y súbitamente queda fuertemente adolorida, casi sin darle la importancia debida, seguíamos con la mirada orientada a la azotea, de pronto se yergue un joven y con voz asustada y fuerte dice ¡Señora yo vivo aquí, y estoy revisando la leña!. ¡No soy ningún ratero!. Incrédulos y luego de increparle, mamá repetía, ¿cómo es que a estas horas esta buscando leña?.

Con el fuerte dolor bajamos, casi sin poder apoyar por el lado de la pierna izquierda, como pudo descendimos al segundo piso. Ya mas reposada, y para calmarla no solo a mamá sino también a Carlita que se había sumado al susto, fui a preguntar a la casa vecina si realmente el joven era el hijo del guardián del Club Cajatambo.

Confirmado esto todos quedamos mas tranquilos pero doblemente preocupados doblemente por el vecino y por la rodilla que inmovilizó a mamá y la llevó a la cama.

Para tranquilizarla le comenté que eso fue lo que me ocurrió a mi y que eso es ligamentos y no es nada de hueso, esperamos a mañana para ir al médico.

Registrado este pasaje los médicos le recetaron inmovilidad y una rodillera para facilitar su recuperación.

Por esta razón su aniversario tuvo que pasarla en una situación de inmovilidad, alrededor de mamá sentada en el sofá, sin poder desplazarse, se realizó su cumpleaños número 80, con un almuerzo doble, uno de estilo gourmet criollo y otro de estilo argentino una parrillada.

La llegada de Uli, que justo había vuelto un día antes desde México, dio la oportunidad de reunir a todos los hermanos, por lo que dio tiempo y motivación para ejercitar unas dos o tres huayllishadas al son de la banda de músicos que el televisor presentaba la imagen de “Bandas de Ancash”.

Luego con la oscuridad incipiente se cantó el Happy Birtthday, para finalizar con el soplo de la torta con 80 velitas.

Pasamos un día agradable al lado de mamá que cumplía 80 años, esta vez un poco postrada como nunca antes había ocurrido, a una mujer hecha para el trabajo, el campo y la alegría. Menos mal que la recuperación será rápida.

Una casa nueva, el sueño es realidad

En la imagen de Uli y Adela, se explica la alegría que infundían al sentirse en su casa, en su nueva casa.

El esfuerzo, de trabajar duro y parejo, el martilleo permanente de la ilusión, se cumplió el sueño de tener una casa, linda, bien ubicada en la capital, con espacio para sus hijos, una sala amplia que permita ensayar unos pasos de baile en los aniversarios convidando a los familiares y amigos.

Atrás quedaron, la estreches de su anterior departamento, los espacios reducidos que obligaban a estudiar, comer y mirar televisión desde la misma mesa. Los hijos estaban creciendo y requerían de mayor privacidad, eso lo sabían sus padres, por ello su adquisición fue en el momento oportuno. La alegría que desbordaban los dueños, también reflejaba la de sus hijos, que sin ser muy expresivos y notorios, el ojo escrutador dejaba notar esa alegría.

Ahora hay una cocina moderna para la mamá, baños para el cuarto de los padres y otro para los hijos y para los servicios. La sala es amplia como para que los padres vean sus programas sin interrumpir los estudios de los hijos. Se comienza con las paredes vacías, pero seguramente muy pronto estarán allí los cuadros dando el fondo y la apariencia de las casas señeras. Ahora solo es cuestión de tiempo para darle la decoración al estilo que deseen.

Han comenzado a vivir en esta nueva casa en el mes de agosto, un mes que para la familia Zúñiga, trajo alegría con la llegada de los hijos y sigue prodigando con el matrimonio de los nietos. Feliz día Uli y felicitaciones a ustedes por esta linda casa.

Agustin Zúñiga Gamarra
Lima, 28 de agosto de 2007