viernes, 26 de mayo de 2017

EL CÓDIGO DE ÉTICA Y LA CIENCIA



Hoy, directamente después de llegar los omnibuses al trabajo, nos trasladamos hacia la cafetería, donde habría una conferencia sobre el Código de Ética del  servidor público.  Luego de escuchar la conferencia llegué a la conclusión de que estas exposiciones son puro juego de palabras, o mas directamente, no me convenció nada. 


Me dio la impresión que repiten un montón de palabras bonitas, y de eso no queda nada en la práctica rutinaria.  Siguen tomando decisiones abusivas, hacen concursos dirigidos, ocupan cargos sin tener las competencias, desde el lado de las autoridades y jefaturas, y desde el lado del trabajador, se aprovechan de esas decisiones, no denuncian estos comportamientos, no se preparan para hacer mejor las cosas.


Las múltiples reuniones sobre este tema, se ha incrementado en los últimos 2 años, y esto tiene que ver con la obligación que tiene la institución por ser pública , en implementar SERVIR. Aunque esto, para muchos, es forzar a que un investigador y/o ingeniero de los institutos públicos de investigación (IPIS), se equipare a la de un trabajador típico de un ministerio.  Y, son cosas distintas, porque el primero tiene un trabajo de creación de conocimiento, y luego de transferencia del mismo, mientras que los segundos atienden al ciudadano en las ventanillas y oficinas.


La esencia de SERVIR está en que se debe mejorar el servicio al ciudadano. En un IPIS, al día o a la semana o al mes o al año, no tienen un solo contacto con los ciudadanos, no atienden en ventanillas, como lo hacen los ministerios.


Entonces, lo que debía haber ocurrido es que a todas las IPIS (que son 12 en el Perú) debían tener otro tipo de  Plan de Carrera. Y, este debería haber sido impulsado por el ente rector de ciencia, CONCYTEC, pero no lo hizo. Entonces en la situación actual  los IPIS con SERVIR,  van a retroceder.


Pero el tema en esta oportunidad, es tratar el código de ética. Y, sobre eso, luego de la conferencia, conversamos en el comedor, allí mi posición era la siguiente. El expositor había expresado y reconocido que la unidad donde se forma el hombre ético, es en la educación y en la familia. Y, luego, dio una lista de unos10 valores que se debía implantar en el trabajo.


Según mi parecer todos lo leyeron, escucharon y aplaudieron. Pero también, sabía que  ni dos horas después de la conferencia, ninguno lo recordaría y por tanto volverían a su comportamiento, tanto los jefes cuanto los trabajadores.  El porqué se sigue en lo mismo, esa es la pregunta, que voy a explicar.


El asunto es que quienes constituyen la familia, y finalmente se hacen trabajadores es el humano (especie), la persona, y es él, el que genera una decisión. Ahora, siguiendo esta línea, en la persona donde genera esa decisión, no es en el codo, riñón, incluso antiguamente se creía que las decisiones estaban en el corazón otros en el hígado. Hoy, con el avance de la ciencia, se sabe que las decisiones surgen desde el cerebro. Allí, lo que se ve es solo materia, órganos, finalmente células. La interacción entre ellas son producto de aspectos bioquímicos, que estos a su vez se explican por las leyes de la física. De esa interacción surge el pensamiento, la idea, la decisión. 


La biología y la evolución permitieron que estos componentes sean capaces de memorizar, recordar, analizar y decidir, y para realizar esa decisión utiliza lo que en ella guarda, lo que ocurrió en los miles de años producto de nuestra evolución, pero no basta esa estructura biológica, para tomar una decisión altruista o egoísta, si no todos tendríamos las mismas decisiones, por tanto la diferencia radica en lo que ha acumulado en su familia, en su hogar, en la sociedad que lo contorna. 


Entonces sumando estos hechos diríamos que no basta la carga biológica, sino también, la carga social.  Es eso lo que va a hacer que algunas personas, tengan una mayor probabilidad que tomen decisiones proclives a lo egoísta (antivalores), igualmente habrán otros que tendrán una mayor probabilidad que den decisiones próximas al altruista (pro valores).


De otro lado los estudios dicen que el 85% de nuestra acciones diarias son hechas de manera casi subconsciente, y que solo el 15% la realizamos razonando y siendo consientes 100%. El asunto entonces es construir adecuadamente esos 85%, para que podamos actuar “correctamente” de manera natural.

Es decir que mucho tiene que ver el contexto, nuestra, entorno, esa es la manera de potenciar nuestros dioses interior y exterior.


Por ello en estas charlas cuando escuchamos una retahíla de términos totalmente superficiales, olvidándose de cómo surgen la calidad de personas que deseamos disponer, nos incomoda, sentimos que falta solvencia. Consecuentemente,  en estas charlas deberían invitar a especialistas en el funcionamiento del cerebro y de cómo se construyen la personalidad, el carácter, es decir valores (responsabilidad, compromiso etc.). De esta manera nos conoceríamos mejor, como individuos, y desde ese conocimiento, mejoraríamos nuestras competencias., tanto como trabajadores cuanto como potenciales jefes o autoridades de la institución.


Esta visión no existe en las unidades de recursos humanos de los IPIS,  se desconoce de un lado los criterios neuro-científicos, y de otro no se sabe a cabalidad gestionar a personal distinto como son los que harán del conocimiento  científico y tecnológico su máxima capital.


Dentro de los ambientes de los IPIS, debemos reconocer que  la ciencia del país, no precisa de nombrar solo “jefes”, en el sentido que cumplan a ciegas lo que se le encomienda, sino se requieren de LIDERES, porque ellos sí pueden producir cambios, porque CAMBIOS es lo que se necesita en los IPIS del Perú.


Pero, mientras esto sucede todos los ciudadanos por nuestra cuenta, tanto los científicos-ingenieros de los IPIS, cuando los trabajadores típicos del sector público, debemos fortalecer nuestro dios interior hacia el altruismo, a fin de evitar,  nos salga sin control el gen egoísta y la lógica del “hombre es lobo del hombre”, mediante el estudio permanente de ciencias blandas, y la práctica de la razón en contraposición a la fuerza de la bestia domada que guardamos dentro.


La Pluma del Viento

Lima, 25 de mayo de 2017.










domingo, 21 de mayo de 2017

DESDE EL MIRADOR DE OLAYA EN CHORRILLOS




Las brisas frías aliviaban el tímido calor que reinaba pese a que el sol no brillaba . A mi alrededor el mar inmenso pacífico  se movía lentamente acompañado de un ruido de fondo,  que parecía penetran en uno mismo. Al lado contrario al mar, sobre el barranco se levantaban edificios y casas modernas.

Entonces mientras permanecía parado sobre el muelle antiguo miraba sobre el mar decenas de botes que dormían la siesta, sus dueños habían vuelto de la pesca diurna. El ambiente sabía a olor de mar y peses. Estaba aquí porque tenía que llevar productos para los almuerzos de fin de semana, era la primera vez que venía, de modo que todo me parecía, hermoso, entretenido, y motivante. 

Igual que yo, también , habían personas que tomaban fotos con cámaras poderosas. Otras pugnaban con sus cordeles tratando de pescar algo, algunos tenían en sus bolsos pequeños pececillos del tipo pejerrey y otros de forma de culebras de unos 30 cm. 

Mientras me deleitaba mirando la paz del mar y el horizonte infinito quería estar sobre uno de los botes, alejarme bastante de la playa y ponerme a escribir lo que viniera a la mente, allá distante del ruido callejero y cambiarlo por las notas de la naturaleza, talvez en esa sinfonía natural se podría ver el mundo de manera distinta.  ¿Cómo sería ?. ¿Qué nos devolvería?.  Luego de que un pelicano gigante se paró cerca desperté.

Volví a lo que había venido, a comprar productos. Luego de preguntar qué peses eran los adecuados para determinados platos, me llevé algunos: corvina (para el ceviche), chita (para el sudado), luego choritos, cangrejos (caldo ) y   langostinos (segundo).  Les pedí que lo filetearan y me dieran las cabezas correspondientes para el caldo.

Volví al auto, preocupado porque ya eran las 10:45 h, y no tenía “cooler”, que mal preparado estaba me decía, era explicable por ser la primera vez que venía a comprar, la siguiente seguro que  lo llevaré. 

El retorno no fue nada fácil, porque a poco de pasar la bajada de Armendáriz, la via de agua dulce se llenó de vehículos, aproveché una curva y volví hacia la subida de Armendáris y alcancé la via expresa, aunque no estuvo muy rápida llegué a la plaza mayor de Lima, luego por  la  vía de la avenida  Tacna, volví a evitamiento por el cual llegué a Ingeniería, a las 11: 30h.

El sábado y  domingo, comimos lo planificado pescadito, delicioso ceviche, el sin igual caldo de choritos, el delicioso segundo de langostinos y el inmejorable sudado de chita.  Valió la pena el esfuerzo, la próxima vez lo haré mas temprano y mejor preparado. Seguro que esta vez iré acompañado, porque estos recuerdos merecen compartirse en vivo.


Chorrillos , 20 de mayo de 2017





DESAYUNO INESPERADO EN SAN ANTONIO




Esta vez salí camino a comprar pescado desde el terminal de Chorrillos, era una tarea ansiada y postergada, pues quería disponer de una variedad de productos del mar para preparar un delicioso menú marino, bajo las manos milagrosas de la casa.

Eran las 7.45 h, cuando llegué al ovalo de Habich, los vehículos de todo tamaño estaban parados, entonces como no me place ir atrás de mucho tráfico, y peor si era un día que no iba al trabajo decidí salirme del ovalo y me desvié hacia la  avenida Perú. Allí, desde la primera cuadra que da cerca a la municipalidad de San Martin de Porres y luego de cruzar calles de manera zigzagueante volví a la panamericana por la auxiliar, estaba despejada, lo que demostraba que el nudo de Habich, era en realidad producto de la congestión en el  primer paradero de Zarumilla debido que ahí se detenían los buses para dejar y tomar pasajeros, copando por lo menos dos de los tres carriles. 

Mi ruta establecida inicialmente era salir hacia a la vía expresa  (VE) desde la plaza unión, pero los hechos me impidieron seguir eso, dada la cantidad de autos, y buses que  se detuvieron frente a la puerta del estadio Alberto Gallardo de Caquetá, de modo que continúe por debajo de esa plaza y salí por la avenida Alfonso  Ugarte, hacia la plaza Bolognesi, desde ahí subí por Colón, a la plaza Grau, y de ahí tomé la VE, estaba muy ligera pocos autos, pero aumentaba la densidad mientras nos aproximábamos a la Av J. Prado, pasado el puente de Aramburu, el trafico se tornó completamente limpio.

Conforme avanzaba identifiqué el puente don de decía “Diez Canseco y Benavides”, entonces recordé que ahí me desviaba para llegar al Instituto de Gobierno de la USMP, y junto a eso me vino a la memoria la panadería San Antonio, donde solíamos a veces tomar lonche entre las 17 a 18 horas antes de ingresar al Instituto, y conforme avanzaba en mi mente estos recuerdos, el auto casi conducido por mi memoria se desvió hacia la salida correspondiente, y como si la sincronización fuera por internet de las cosas, el acomodador de carros me señaló un lugar donde aparcar, descendí me saludó e ingresé al restaurante de antaño, pedí casi de memoria sin leer la carta, “café con leche y el sándwich flauta francesa”.

Qué delicias, me dije, mientras miraba a las mesas donde los asistentes mostraban rostros alegres, conversaban plácidamente, talvez como yo, siendo sábado preferían desayunar fuera de casa, sentí como un bálsamo, que lo necesitaba desde hace días, para cortar el estrés que uno no se da cuenta que lo tiene, sino hasta que vez como la vida puede darte estos momentos, agradecí al auto por la decisión tomada.


 San Antonio, 20 de mayo de 2017


sábado, 20 de mayo de 2017

VUELVO A TI

Tú tienes la alegría
Del mes de mayo.
El color de las flores
Están en tu sonrisa.

La calle tiene tu recuerdo
Cada ventana y cada puerta
Me devuelven tu imagen
De belleza inolvidable

En el barquito de papel
En el arbolito de carnavales
En el villancico de navidad
Está tu figura imborrable

Fuga

Vuelvo a mi tierra Chiquián
Por ti barrio añorado
Por buscarte en silencio
Por encontrarte en tu puerta

Para cantarte mis versos
Para bailar de alegría
Para robarte un beso
En carnavales y en agosto

La Pluma del Viento
Chorrillos, 21 de mayo de 2017

sábado, 13 de mayo de 2017

A LA MUJER MAS LINDA







Tu voz dulce y acariciante siento todos los días

Tu preocupación por mi salud sigue igual a cuando era niño
Me ofreces queso y canchita caliente  cuando llego en las tardes
Percibes que mi calzado requiere reparación
Sabes que el auto necesita de mantenimiento
Nadie como tú para preocuparse por mí.
Nadie como tú para sufrir de mis desvelos
Nadie como tú para alegrarse de mis escasos éxitos
Ahora que llega el día de la madre
No sé cómo agasajarte mamá
Siempre fui descuidado en la atención cariñosa
Nunca supe expresar mis alegrías internas
No te acostumbré a los ramos de flores
Ni a las ropas elegantes
Ni a las tarjetas con músicas llamativas
Ni a traerte charros mejicanos para cantarte
Ahora que quiero demostrarte mi amor
No sé cómo hacerlo
Quisiera llevarte al restaurante de Gastón
Quisiera almorzar en Cieneguilla o Pachacamac
Quisiera caminar junto a ti por la plaza de armas
Quisiera ser el primero en regalarte una poesía
Siempre lo quise en mis pensamientos
Nunca me di ese tiempo como si no lo merecieras
Asumí erradamente que las madres comprenden no exigen
Y si son ancianitas solo deben permanecer en casa
No quise percatarme que deseabas conversar
Que querías hablar de nuestra niñez
Que querías transmitirnos lo mejor de tu corazón
Hoy que quiero revertir eso ya no estás
Me quiebro de dolor y culpa
Hoy que miro tu foto y no te tengo
Golpeo la pared gritando tu nombre
Hoy nadie pregunta por mi salud
Nadie se interesa si ceno o no
Nadie merece la pena de amarme
Porque nunca demostré amor
A la mujer más linda
Mi madre.





La Pluma del Viento
RACSO, 12 de mayo de 2017

AUDIO DE LA EMISIÓN POR RADIO


jueves, 4 de mayo de 2017

¿QUÉ ES EL TRABAJO: OBLIGACIÓN, BIENESTAR, FELICIDAD?




Siempre que llega el primero de mayo de cada año recuerdo el día del trabajo, y consecuentemente mi memoria me lleva a los obreros de Chicago, a las marchas de los sindicatos encabezados por la CGTP (Central de Trabajadores del Perú) que emergían desde la Plaza Dos de Mayo de Lima, con inmensas pancartas bordados de mensajes de lucha de clases,  se elevaban banderas rojas con la hoz y el martillo en el medio, luego venía la confrontación con la policía, todo era humo asfixiante de las bombas lacrimógenas, finalmente venía las porradas y detenciones. Es que como siempre la vida es recuerdos tanto más añejos mejor, nos vamos hacia lo ultrapasado porque en el fondo deseamos que este recuerdo sea más brumoso, así será más cómodo reconstruirlo casi a nuestro antojo, porque no somos historiadores sino pseudo-escritores, y por tanto estamos liberados para imponer nuestra ideología, o nuestra cosmovisión, o lo que se nos ocurra al levantar la pluma. Por eso hoy por el primero de mayo quiero aproximarme desde el otro lado brumoso de los recuerdos, es decir desde el futuro para mirar el presente.


Voy al trabajo porque es una obligación en tanto desde ahí paro la olla, dispongo de recursos para estudiar, para adquirir un vehículo, salir a cenar, ir de paseo, adquirir artefactos que me dan comodidad, y disponer de acceso a clínicas, y por supuesto, colaborar con la atención a mi octogenaria madre.


Sin embargo, a la edad de casi 60 años no quisiera continuar trabajando del mismo modo, a cambio de ese trabajo obligatorio quisiera dedicarme a otra cosa que conforme pasa el tiempo me gusta más, y es caminar por calles de ciudades históricas, sentarme a tomar desayuno, en la esquina bajo un árbol, y allí mirar el infinito interior escribiendo, o adentrarme en la fantasía leyendo. Y, luego desde ahí enviar el reporte a algún medio de difusión a cambio de eso recibir un pago que sin ser excesivo me permitiera mantener esa vida. Ese sería mi trabajo, pleno de felicidad, allí estaría de acuerdo con C. Colón (“Encuentra la felicidad en el trabajo o nunca serás feliz”), al cual lo considero idílico y distante de la realidad.


En este día del trabajo pensar de ese modo no es infringir una traición a mis amigos sindicalistas, ni clasistas es simplemente ponerme en el caso de los habitantes de los estados nórdicos, donde se jubilan a los 50 años, y luego caminan por el mundo. Empero esto, también, ocurre en el Perú para algunos sectores que reciben sueldos de célula vida después de jubilarse. Entonces porqué esto no se da para todos los trabajadores. Mi realidad es distinta, puedo jubilarme recién a los 70 años, pero con la remuneración que por la AFP caería a casi una quinta parte de lo que gano hoy, con ese pequeño monto tendría que hacer los reportes desde las plazas de los barrios de Lima solamente, y desplazarme con microbuses, y seguro con esa remuneración no me alcanzaría ni siquiera para cubrir mi cuota actual de seguro privado, por lo que tendría que ir a establecimientos del seguro social nacional, y de ese modo a hacer colas por horas y horas para recibir medicamentos de poca eficacia.

Pero es que el trabajo de un científico es aburrido, y mal pagado, se preguntarán los lectores. No y si, respecto a lo primero la respuesta es NO, no es aburrido por el contrario es tan interesante que pierdes la sensación del mundo cercano, donde las letras reinan. Sin embargo la curiosidad del científico siempre es muy grande y cada vez que avanza las preguntas son más profundas, y difíciles. Y muchas de las respuestas salen del espacio de las ciencias, esa es la razón de buscar otro espacio diferente a los números o una mixtura de letras y números. Aunque esto puede parecerles muy tardías para una persona de 60 años. 

Y, la otra parte de la pregunta tiene como respuesta, SI, es cierto que el científico está mal pagado, especialmente en los países en vías de desarrollo o pobres, en estos países donde ponen la ciencia y tecnología (CT) en ultima prioridad (los llaman inviables (O. de Rivero) o necios (E. Ismo des)) la vida del científico es difícil, por ello la mayoría busca irse al extranjero para estudiar y alcanzar los mayores grados y luego quedarse a vivir trabajando en los laboratorios líderes del conocimiento mundial. Este es el camino natural del científico, pero hay excepciones y algunos vuelven a su país.

Un antecedente para esta presencia dual de vocación entre letras y números es el caso de E. Schrödinger (Premio Nobel de Física de 1933), quien decía: “No quiero dar la impresión de que únicamente me interesa la ciencia. En realidad, mi primer deseo fue el de ser poeta. Sin embargo, pronto descubrí que la poesía no era un oficio bien pagado. La ciencia, por el contrario, me brindó una carrera”.   Esta mezcla de letras y números en la actualidad se ha incrementado, bajo la denominación de divulgación científica (dirigido a un público relativamente selecto) sobre temas importantes que antes solo se discutían en los ambientes de científicos especializados. En realidad esta divulgación no llega al público mayoritario, allí prevalece la pseudo-ciencia (por ejemplo situaciones sobrenaturales, ovnis, astrología entre otros). Entonces, hay un vacío de llevar esa divulgación hacia las grandes mayorías allí donde la pseudo-ciencia reina. Y, con ellos tratar las preguntas de los tres orígenes que son de mayor interés de la especie humana: ¿Cómo se originó el universo?, ¿Cómo se originó la vida?, y ¿Cómo se originó el pensamiento?.  Este sería mi trabajo con el que alcanzaría felicidad y bienestar.



LA EXPLICACIÓN ES HUMANA



En cada recodo de esta mesa cósmica

Busco la explicación científica

Me incomoda no tener una respuesta rápida

No obstante persisto entre hojas y bits

No es suficiente la teoría cuántica

Ni la teoría de la relatividad

Porque la luz puede estar también

En el soneto o poema de Vallejo.

En la narración de García Márquez

O en los ríos profundos de Arguedas

Los números y las letras expresan igual

La grandeza de la especie humana

La búsqueda persistente de la explicación

De cómo surgió el universo

De cómo surgió la vida

De cómo surgió el pensamiento

Y de porqué somos como somos

Indagar, comprender y comunicar

Está en nuestra esencia

Nunca aceptar sin cuestionar.

La Pluma del Viento
Lima, 4 de mayo de 2017