sábado, 18 de diciembre de 2010

22 ANIVERSARIO DEL CENTRO NUCLEAR RACSO (19-12-2010)






Por Agustín Zúñiga


El Perú no solo es problema sino también posibilidades. Estas palabras de Jorge Basadre, resonaban con mucho fervor en los corazones de los peruanos que en los nuevos ambientes del Centro Nuclear de Huarangal (nombre antes que sea RACSO) terminábamos los últimos toques, ordenando los equipos, repitiendo las palabras y modo de presentarlos. Para cuando los presidentes de Perú y Argentina ingresaran deberían llevarse la mejor impresión. Los laboratorios del primer piso del edificio del reactor (Física de Reactores y Análisis por Activación), lucían limpios, radiantes, resaltando el color celeste de las mesadas de trabajo, y límpidos mandiles blancos, en una conjunción involuntaria de la bandera argentina.

  • Carmen, hace una hora que estas mirando por la ventana. Tu presidente como te atrae, eh?. Sin duda te sale la estrella. Le bromeaba Miriam.

  • Mira querida amiga, tu sabes que gracias a él se va a terminar el proyecto. Y quiero verlo de cerca, esto no ocurre todos los días.
El fuerte ruido del motor del helicóptero, anunciaba la llegada de los presidentes. A las 10:15 am, descendieron en el campo de cemento usado para hacer deporte. El programa se había retrasado bastante, por lo que no visitaría todos los ambientes.

 
El bullicio por el pasadizo indicaba que llegaban los invitados, tan de pronto fue todo esto, que de un momento a otro, los presidentes ingresaron a nuestro laboratorio, un tanto nervioso y tratando de mantener aplomo, le explicamos lo previsto, pero dudamos que algo hubiera entendido porque todo fue muy rápido.


Luego de unos minutos salieron, y continuaron su paseo.

  • Que jocoso fue todo esto. Mientras tú le explicabas en qué consistían las mediciones, él miraba hacia afuera, como pidiéndote que la cortes y tu seguías de largo. Comentaba Esteban.

  • Para mí lo espectacular no fue la presencia de los presidentes, sino lo simpática que estaba Pilar. Y, su vestido, deslumbrante. Por ella me hago aprista, argumentó Pepe con algarabía.

  • A mí, me impresionó, la clase de Alfonsín. Serio, con aplomo y sobre todo la calidad de su terno. Respondió Esteban.

  • Bueno ya pasamos el momento difícil, ahora preparémonos para salir y asistir al programa.
Con la tranquilidad que devuelve el compromiso. Agustín, sonreía, casi a escondidas.


Mientras los visitantes continuaban su visita subiendo a la consola del reactor RP10. Considerando que todavía seguiría a la planta de radioisótopos, estimamos que habría tiempo suficiente para salir con calma y obtener asiento.

Después de una hora la ceremonia se inició, con el estrado montado en la explanada de la puerta de entrada a la cúpula en el nivel cero (ras del piso). Cuando llegamos a la escena, los asientos estaban copados, nos paramos en uno de los costados, desde donde podía ver y oir con facilidad. Por aquellos tiempos en el IPEN, había gran cantidad de apristas, como lo hay ahora, pero más notoriamente, en ese entonces existía la ATAI (Asociación de Trabajadores Apristas del IPEN).
  • Ahora si vas a ver como habla un presidente. Y quedarás convencido. Con voz fuerte como para que escuchen los demás, me vociferó al oído, el conocido Balón (J. Meneses).

  • Claro ahora tenemos que aplaudirle por su apoyo a la ciencia y en especial al Centro Nuclear. Complementó con algarabía, Miriam, mostrando su escondida militancia.

  • Agustín, mejor es que nos movamos para otro lado, esto se va a poner feo, si sigue así, ese “pata”, yo voy a reaccionar mal y se va armar una que no quisiera. Me susurró al oído Alejandro. Recordando reuniones anteriores.

  • No te preocupes, no le des importancia, contesté.

Transcurrido unos minutos, apareció en el escenario el Presidente del Perú, el alboroto fue grande, los apristas del IPEN agitaban sus pañuelos blancos, sonaban los pitos, arrojaban serpentinas. No había duda, era un trabajo organizado de sus seguidores.

Rápidamente y luego de hacer los saludos con sus brazos abiertos, su grandilocuencia quedó demostrada:


“Desde las pampas de Huarangal acostumbrados a la soledad, se levantarán los neutrones bulliciosos nacidos en las fisiones del RP10 para gritar a todo el mundo que la energía nuclear de Einstein y su fórmula de E=mc2, vive en el Perú, y de la mano con nuestros hermanos argentinos alcanzará sus beneficios a todos los peruanos, contribuyendo a la salud y al afianzamiento de la ciencia en el país”.

Incrédulos algunos miembros del sindicato, en ese entonces opositor al gobierno de turno, respetuosamente, esperaron el final de discurso para luego pedirle a voz suelta el aumento de salarios.
  • “Con 100 dólares de salario no se puede hacer ciencia”. Tronó la voz de Esteban.
Con rubor algunos trabajadores, lo miraron, quietos, inmóviles. Los apristas apretujaron sus dientes, listos para darle un zarpazo. Sin siquiera darle importancia a estos gritos, AGP, volteó la mirada hacia el grupo de sus allegados y levantando sus extensos brazos agradeció los aplausos.

Terminada la ceremonia, se iniciaba el almuerzo ofrecido por la institución. Algunos preferimos retirarnos y festejar a nuestro modo, con el pequeño VW amarillo repleto, nos dirigimos al local de un amigo de Chiquián, que nos había preparado una Pachamanca, donde pasamos una agradable tarde y parte de la noche.

Se había puesto fin a la etapa del proyecto, ahora se iniciaba los tiempos de su explotación, reto que al asumirlo hace 21 años, todavía está pendiente y, tras casi 60 años del mensaje de Basadre, todavía seguimos repitiendo que Perú es también posibilidades, pero hasta cuándo?.

Lima, 19 de diciembre de 2009

RACSO-22 aniversario

Check out this SlideShare Presentation:

sábado, 4 de diciembre de 2010

El Éxito del Juguero o el Nobel se Alcanza con la Misma Fórmula


Por Agustin Zúñiga Gamarra


Muchas mañanas soleadas o no, sabatinas o dominicales, terminaron en la juguería Vaso Gigantón (cuadra 12 de Arnaldo Márquez en Jesús María). Hacíamos cola, pues el reducido espacio y la gran clientela, cubrían con facilidad las sillas disponibles. Los productos que se ofrecían eran puramente naturales, uno mismo elegía las frutas, sea para los extractos, jugos o ensaladas. El precio siempre accesible.



Hoy, luego de algunos meses, volví a visitarlo, y lo hallé remodelado. Mi primera impresión fue que habrían colocado un gran espejo en la pared del fondo para dar la sensación de amplitud. Movía mi mano, la cabeza, el cuerpo, tratando de hallar respuesta en el espejo, pero eso no ocurría, por lo que el espacio era real. Habían logrado comprar el local contiguo. Ahora sí!!. Había lugar!!.



El ambiente era elegante, las paredes pintadas hacían juego con las diversidad de colores de las frutas de la estantería. Entonces me invadió un gozo especial, una alegría sincera, quería felicitar al joven dueño y sus trabajadores. Eran un ejemplo real de la juventud emprendedora del Perú, de aquellos que se abren paso al progreso, a pesar de muchas dificultades. Probablemente en algunos años ellos abrirán otras juguerías, o tal vez venderán franquicias. Pasado el tiempo nadie recordará, quién lo inició y cómo se construyó ese imperio.



Yo que los he visto surgir puedo decir, que los jóvenes que nunca tuvieron dinero, ni cursaron estudios superiores, siguieron una misma fórmula: trabajo, limpieza, ahorro, persistencia en el sueño. El resultado fue productividad, crecimiento, fidelidad del cliente, progreso y riqueza. Esta fórmula ganadora, porqué no se imita?. Dónde se vende emprendedorismo, persistencia y visión?. Díganme dónde, que lo compro!!. Gritaba callado.



Entonces desde mis interiores una voz se levantó presta y desafiante. No es necesario ir a alguna tienda, esa fórmula la siguen todos los exitosos, que no esperan sacarse la lotería. Es independiente si pasó o no por la universidad. Por ejemplo, Mario Vargas Llosa, premio Nobel de Literatura 2010: ¿acaso el tuvo un padre muy preocupado por él?. No. Hasta diríamos que fue mas bien un obstáculo. Sin embargo surgió, triunfó, en la dimensión de la intelectualidad.



En ambos casos, jamás hubieran alcanzado el “éxito”, si no se hubieran sacrificado mas allá de lo usual, trabajo organizado, disciplinado, persistente, con el objetivo claro. Ellos no prefirieron darse la siesta hasta las 10 de la mañana, o dejar cosas para el fin de semana. El juguero, madrugaba a las 3 o 4 de la mañana para traer la fruta fresca desde los acopiadores de la parada. En su pequeño espacio nadie se sentaba durante las 8 a 9 horas. Los horarios comenzaban a las 6 de la mañana y cerraba a las 8 de la noche, de domingo a domingo.



Ahora que veo al joven triunfador, cosa que el no se la cree, pues sigue trabajando como si fuera el primer día. Siento que nada valioso se alcanza sin esfuerzo, independiente de la especialidad o si el trabajo es manual o intelectual, todas requieren de dedicación por encima de la media. Si alguien sigue esta fórmula, independiente del área en que trabaje, el resultado será indefectiblemente el éxito, cuyo significado supera el dinero, está mas próximo con la satisfacción del esfuerzo desplegado, o del camino andado.



A nosotros, gente del promedio, nos queda aplaudir ese esfuerzo y promover esa fórmula. Aunque nos lamentemos que ella no se enseñe en las escuelas y mas bien en las calles, en la confrontación con las dificultades y desafíos que surgen en la vida diaria. Cuánto nos gustaría que los medios de difusión, en lugar de tener mucha información de muertes por choques o asaltos, pongan ejemplos de éxito como los expuestos aquí, con ellos seguramente habrían mas personas imitándolos, mas peruanos construyendo sueños, pues el inicio de la fórmula es tenerlos y mantenerlos permanentemente como guía, durante el sacrificio organizado y persistente, así, el triunfo estará asegurado. Por ello, !!Comencemos a hacer realidad nuestros sueños, con disciplina y organización!!.



Jesus María, 04 de diciembre de 2010

miércoles, 17 de noviembre de 2010

EL CAHUDISTA QUE NOS PERMITIO LLEGAR A LA FINAL SOÑADA




Por Agustín Zúñiga Gamarra



La guerra con Chile, de 1879, nos dejó el nombre de TARAPACÁ como uno de los lugares mas recordados de nuestra historia: “Tacna, Arica y Tarapacá tierra de sangre y de fuego, y de fuego..”, rezaba una canción popular en mi escuela de primaria. Bolognesi y Cáceres, simbolizan a los miles de peruanos que cayeron en la nefasta guerra del pacífico. “Hasta quemar el ultimo cartucho...”, resuena en nuestros oídos y exaltan nuestros sentimientos, es la voz inquebrantable y eterna del Coronel Francisco Bolognesi.

El 27 de noviembre de 1879, a las 8:30 am se inició la batalla de Tarapacá, que duró casi 9 horas, donde la Infantería integrada por hombres de Cusco y Ayacucho al mando de Andrés Avelino Cáceres, le dieron un gran triunfo al ejercito peruano. A pesar de la derrota final en la guerra del 79, aun queda en nuestro corazón el coraje de un batallón que se impuso al enemigo a pesar de su inferioridad numérica.

Ese mismo sentimiento de ganadores, brilló en el pecho de unos jóvenes chiquianos que, en los campos del Rímac, desplegaron orgullosos la triunfadora bandera chiquiana bajo los colores VERDE y BLANCO del Club Atlético Tarapacá.

Como no recordar a Pipa y Poco Valerio en el arco, en la defensa a Enrique Ocrospoma , Eca Carrillo, Uli Zúñiga , Erich Vilchez, Nando Vásquez y Arnaldo Balarezo. En el medio campo Willy Roblez (que se fue al cielo antes que todos y ahí nos espera), Hugo Vilchez el mas joven y Acucho Zúñiga el pequeño gigante. En la delantera Nando Alarcón (que entonces jugaba en el club Universitario de Deportes), el crack estrella Toto Núñez, el hombre del potente remate Percy Vilchez y el puntero goleador Comunito Núñez.

Este pequeño recuerdo ojala llegue a los oídos de nuestros queridos amigos, que desde aquellas temporadas inolvidables de los 80 pocas veces nos hemos vuelto a ver, unos por el trabajo otros por que se fueron a países lejanos a buscar mejores oportunidades para sus hogares, pero con seguridad sus corazones se quedaron para vivir en medio de estos muchachos. En nuestras mentes quedan imperecederos los entrenamientos en el campo de VIPOL, los diseños en el camarín para estudiar la formula MW (eme vedoble) antes de salir al gramado del campo de la unidad vecinal del Rímac.

Este Tarapacá surgido en 1939 en Chiquián se nutrió de campeonatos en el viejo estadio de Jircán, hasta que apareció una promoción de niños y luego jóvenes, que desde las cuadras arenosas del barrio Venecia (agocalle), saltaron a ser campeones de la fiesta de Santa Rosa de Chiquián, en aquellos días cuando este campeonato era la principal atracción en las fiestas patronales, el ultimo equipo campeón de estas fiesta, se conformó con jóvenes adolescentes de Chiquián, encabezados por los hermanos Percy y Hugo, bajo el impulso del profesor Angulo y Chole, reforzados posteriormente por jóvenes universitarios de Lima. Con este equipo dieron cuenta de sus acérrimos rivales Alianza y de su clásico rival Cahuide.

Después, al son de su típico himno - huayno de “ Tarapaqueño soy casaca verde bien de adentro soy....”, se trasladaron desde el pedregoso y polvoriento Jircán a los verdes campos del Rimac, para continuar su racha triunfadora.

Todavía está en nuestra memoria las tardes dominicales, que al son de la banda de músicos entonando el “Chimbarabata”, ingresábamos al campo bajo los aplausos y gritos de nuestra bulliciosa barra encabezadas por Chole Zúñiga y Rosita Núñez, mujeres que demostrando su estirpe guerrera, hoy enfrentan con valentía inclaudicable su lucha por la vida. Ejemplos vivientes de los colores gloriosos verde y blanco del Tarapacá.

De las infinitas anécdotas que hoy invade mi memoria, permítanme amigos de ese equipo campeón de los 80, recordarles aquel del 1983. Después de haber estado ausente casi un año en Argentina -por estudios- volvía a integrar un gran equipo que tras un fragoroso y largo campeonato interdistrital del AIB, los dos mejores equipos empataron en puntaje (Tarapacá de Chiquián y Club Cajacay) por lo que se debía dilucidar al campeón en un partido de desempate; el cual se programó para dentro de 3 semanas y sería el 2 de Setiembre de 1983, dos días después de la fiesta patronal de Chiquián, a la que muchos integrantes habían viajado. Algunos volvimos el mismo día de aquel partido, otros no llegaron se quedaron a continuar la fiesta, a gozar de las corridas de toros. A pesar de eso nos presentamos al día del encuentro, diezmados, completando ajustadamente 11 jugadores, contando con todos los suplentes. Ese día, la programación establecía un solo partido: a las 11 am.

Los cajacainos se presentaron con todas sus estrellas dos de los cuales jugaban en el fútbol profesional uno en el Municipal y otro en el Sport Boys. Estando en el campo, cambiados, haciendo peloteos, esperábamos el tiempo reglamentario y este no se iniciaba, los cajacainos al ver a nuestro equipo debilitado daban por seguro su triunfo, habían contratado un restaurante donde irían a festejar su triunfo y el campeonato, pero el tiempo avanzaba; pasaron 10, 20 y 30 minutos y no llegaban los árbitros. Nuestros delegados, abogados, se pusieron bravos e hicieron respetar las bases, suspendiendo el partido por que la hora del inicio se había vencido largamente. Este reclamo fue contundente, irreprochable, finalmente se suspendió el encuentro, trasladándose para el próximo 8 de diciembre, considerando que el campo serían tomado para otro campeonato. Ese 8 de diciembre en un partido memorable con gol de Percy Vilchez ganábamos el encuentro y campeonamos por segunda vez. Nadie supo porqué los árbitros no llegaron.

La anécdota se completó luego de muchos meses, al enterarnos que la razón de la inasistencia de los árbitros había sido tramada. Considerando que el equipo de Tarapacá no se presentaría con todos sus titulares y sería derrotado, el responsable para contactar con los árbitros había sido nuestro amigo Gregorio Gamarra Genebroso (cahuidista y gran comunicador en radio el Pacífico en su programa Perú Imperial), quien no hizo el contrato con los árbitros por la razón mencionada, consecuentemente jamás se presentaría alguno. Este hecho nos permitió no jugar aquel partido sin nuestro mejor equipo que se había sacrificado largos meses, por ello parte de la copa, que se ganó aquel año, se debió también a este amigo admirador de nuestro juego y de la competencia deportiva sin ventajas. Anécdota que la solía contar en su oficina y sastrería, del jirón Huancavelíca, centro de reuniones matutinas de los paisanos.

Que este corto recuerdo, sirva de homenaje a todo el Club Atlético Tarapacá, en las personas de los añejos dirigentes como don Abel Alvarado, don Gudbi Ibarra, don Anatolio Calderón, Peli Balarezo y los Jóvenes aún, Iván Robles, Nica Rivera, Nalo Alvarado, Felipe Alvarado, Juancho Núñez, Toto Núñez, Nina Núñez, Irma Robles, Irma Alvarado, Carmen Robles, Doris Bravo, ... etc. Y, que siempre mantengan su alegría y orgullo de ser tarapaqueños y sobre todo el orgullo de ser chiquianos. Nos despedimos recordándoles a nuestros hermanos tarapaqueños su himno:


Tarapaqueño soy casaca verde bien de adentro soy
Unos me quireren otros me odian porque soy campeón
Unos me quieren otros me odian porque soy campeón
Campeoncito soy


No se porque será que siendo tarapaqueño odiadito soy
No se porque será que siendo tarapaqueño odiadito soy

Feliz día Club Atlético Tarapacá de Chiquián

Lima, 27 de noviembre de 2005



(Mensaje propalado en radio Independencia en el programa Alma y Sentimiento de Tierra)

miércoles, 3 de noviembre de 2010

LA TARDE DE LOS CORREAZOS



Como todos los domingos los jóvenes deportistas alistaban sus implementos deportivos, no podían olvidarse de las vendas, tobilleras, canilleras, frotasiones: Ice Hot, o Charcot, y por su puesto, algunas moneditas para la chanchita correspondiente, no importa que sumadas no alcanzaran ni para dos chelitas, siempre lo poco era suficiente para enganchar y comprometer a aquellos de mas dinero que siempre caían cerca al equipo campeón a ver y compartir con sus cracks.

Nuevamente las emociones se pondrían al tope cuando rodase la bola en el campo de la Unidad Vecinal del Rímac, donde los residentes de la provincia de Bolognesi de los 24 distritos, mantenían por quinto año consecutivo un campeonato muy competitivo que los convocaba, todos los fines de semana, en particular a los seguidores del Club Atlético Tarapacá de Chiquián, que se había hecho costumbre estuviera de puntero o disputando palmo a palmo el campeonato con sus archirrivales del Club Cajacay.

El sonido de la banda llegaba hasta la avenida Alcázar, anunciando que era el lugar correcto para descender del ómnibus, era el paradero del Cine Madrid, allí semanalmente bajaba con mi hermano Uli desde la línea 36, procedente de Ingeniería. Mientras nos acercábamos al campo, los paisanos y amigos, que conocían de la calidad del equipo de la casaca verde, nos rodeaban y saludaban, hola Acucho, Uli, Comunito, Eca, Toto, Hugo, Percy, nos miraban con admiración, alababan nuestro juego, y nos decían que seríamos campeones, y, que nos preferían en lugar de los cajacainos que los veían “mas sobrados”, pues ellos no se quedaban después del juego a libar y bailar los huaynos. Era notorio que teníamos mas hinchada que los super-organizados celestes, donde fluía mucho dinero, claro! y cómo no va ser!, si entre otros estaba nada menos que don Miguel Castillo (padre del ahora dueño de Las Canastas), mayorista de la avenida Habich, persona maravillosa, que nos conocía bastante, pues pasábamos diariamente frente a su tienda camino a la UNI.

En la puerta de entrada nos esperaban los dirigentes, Apshu, don Abel o Peli, ellos se adelantaban con las chompas, los chimpunes, las pelotas y los carnets. Adentro nos aguardaban nuestra bulliciosa y fiel barra, muchas jóvenes chiquianas, ataviadas de serpentinas, gorros, matracas, con polos de color verde y blanco, y una gran banderola con el rotulo de Club Atlético Tarapacá, junto a Zoila, Irma, Carmen, Doris, Maye o Edi, resaltaban las voces de Chole, Blanca y Rosi, quienes haciendo gala de creatividad y osadía, eran parte decisiva en los triunfos. No bastaban los goles de Comuno o los cabezazos de Eca, ni las salidas elegantes de Uli, también se requerían los motivadores gritos de Tarapacá!!, Tarapacá!!, ante atajadas de Pipa, o saltos doble ritmo de Acucho, jugadores y barristas eran complementos triunfadores en las tardes de gloria.

Las horas de los partidos tenían que ver con el puntaje sumado de los dos contrincantes, por ello a veces nos tocaba jugar a las 11 am (limpia canchas), generalmente en confrontaciones con los coleros, y otras a la hora central, de 3 a 4 o de 4 a 5, con los punteros, estos últimos eran a estadio lleno, todos reconocían que “estos juegos eran de machos”, la emoción subía al tope, sin embargo a veces se llegaba a enfrentamientos masivos, cuando la cerveza subía a niveles de destrucción de la razón y la ecuanimidad para dar paso al fanatismo y la intolerancia.

Estas horas estelares estaban “separadas” para los encuentros entre los grandes o clásicos rivales como, Chiquián, Cajacay, Ocros, Aquia, Oncoy o Corpanqui. Cuando esto ocurría, en el camarín, la adrenalina subía como la espuma mientras se esperaba el inicio del partido, el temor principal era la inasistencia de algún crack, no había muchos suplentes, particularmente en el puesto del arquero, cosa que no ocurría con Poco Valerio, y, si con Pipa, quien era muy propenso en caer en las redes del beber, justo el sábado para domingo, casi de seguro que si el juego era de mañana el no venía, o si lo hacía era para el segundo tiempo.


En una de esas oportunidades, su ausencia fue suplida por Erich, joven muy serio, responsable, diligente y presto al sacrificio con tal de ver a su equipo completo, así que aceptó el desafío de atajar, aquella tarde jugábamos contra Huanri, no era un rival de peligro, por lo que los muchachos del Tarapacá se divertían, sin mostrar exigencia, pero en una de esas jugadas intrascendentes, se produjo un rechazo chacrero, de un volante huanrino, los defensas Eca y Uli, levantaron la vista para verla pasar con la seguridad que se iría fuera del campo, pero, Oh! Sorpresa!!, nuestro arquero voluntario, no tenía la practica necesaria usando guantes, así que en su afán de aprisionar la bola y sacarla de inmediato, fue a su encuentro pero le pegó un manotazo tan descompasado que lo único que hizo fue cambiarle de rumbo y mandarla a su propio arco, desde la tribuna, se oyeron aplausos y risas estruendosas.


Erich con la cabeza gacha, como pidiendo disculpas, sacó la bola del fondo de su portería. El resto del equipo en lugar de enojarnos, soltamos también sonoras carcajadas casi en coro. El capitán Eca, con una palmada en el hombro le dijo, “no pasó nada Erich, en adelante ponle puño a todas la bolas que vengan por alto”, continuó el juego y como el rival no era de los fuertes hubo tiempo para remontar el adverso score, y terminar 4 a 1, este error hubiera sido inaceptable contra un equipo grande.

Terminado el juego, Erich se convirtió en el blanco de todas las bromas durante toda la tarde mientras se festejaba al son de la banda y las cervezas. Por eso cualquier falta resentía mucho al equipo, eso hizo que pocas veces hubieran inasistencia en los partidos con los equipos grandes.

En estos clásicos, la barra lucía, igualmente completa, particularmente las damas, nuestras amigas y familiares, que hacían lo imposible por sentirse bullangeras, todos llevaban naranjas, que las necesitábamos en el medio tiempo, si el partido era contra el mas clásico de todos, Cajacay, entonces además de toda la parafernalia, también debían tener mucha valentía por si se diera el caso de enfrentarse con las manos, o correas.

Como ocurrió, en un encuentro contra, el gran equipo de Cajacay, repleto de jugadores incluso profesionales del Municipal y Sport Boys, y todo comenzó cuando, el pequeño gigante del medio campo, Acucho, los tenía controlados a sus rivales, sin embargo, desde la tribuna de los celestes, no cejaban de insultarlo e incomodarlo, era sin duda el jugador clave en la marca de los hermanos Zorrilla, así de reojo había visto quien era el que persistía en el insulto, de pronto la bola salió al lateral, Acucho va a traer la bola, pero, en lugar de apurarse a buscarla, se dirigió raudo hacia donde estaba el vocinglero “barra brava”, y le asustó con un salto, al estilo santo, como para darle un golpe, el otro huyó como lagartija en celo, eso fue suficiente para atemorizarlo.



Cuando volvió con la bola entre sus manos listo para sacar el lateral, como si no hubiera pasado nada, el arbitro que se había percatado del incidente y además observando que había movilización entre las barras -la celeste herida trataba de invadir la barra del Tarapacá que por cosas del destino eran contiguas– trató de cortar por lo sano, “amonestar a Acucho”, se entiende por originar el laberinto que iba creciendo. 

Acucho, como dándose por no enterado de lo que ocurría tras él, observó que el arbitro se le aproximaba con la mano en el bolsillo del pantalón para sacarle alguna tarjeta, pero como se dio cuenta que no era la amarilla la que sacaba sino la roja, en un acto de rapidez del enmascarado Zorro, le arrebató el pito de la boca antes que suene, y lo lanzó sobre la barra de Cajacay que ya se encontraba en forcejeos con la del Tarapacá. 

Acucho, entendió que siendo el partido definitorio del campeonato, no podía perderse en los descuentos, era preferible un empate, la pradera se encendió, el arbitro desapareció luego de dar por concluido el juego, las barras se trenzaron, las mujeres arañaban a sus contendoras (es), los hombres se enfrentaban con puños o con correas, todo esto hasta que la calma volvió a imponerse con la ayuda de las fuerzas policiales, fueron largos 20 minutos de real batalla. 

Finalmente, el partido definitorio quedó trunco, la final sería hasta un próximo y exclusivo encuentro. Terminada la escena y conforme caía la tarde, las dos barras iban reconociendo sus errores y calenturas, al final al son de la banda y los hermosos huaynos, cerrábamos con abrazos fraternos una tarde mas de la histórica rivalidad entre los hermanos pueblos de Cajacay y Chiquián.

Lima, 04 de noviembre de 2010


martes, 2 de noviembre de 2010

UN MOVIMIENTO: CON-CIENCIA PERÚ


Por Agustin Zúñiga Gamarra




Cuando le pregunté a un colega de ciencias, ¿quién había aportado mas al bienestar de los pobladores de la zona alto andina de Puno, los Yachachi o la facultad de ciencias de alguna Universidad?. El invitado no pudo responder de manera directa, contorneó la respuesta para terminar en las generalidades de siempre, que, “la CYT son los pilares del desarrollo”. Ocurre que los Yachachi, habían aprendido e implementado unas 16 tecnologías, que les permitían disponer desde huertos de hortalizas a 3000 msnm, nunca antes visto, hasta energía proveniente del uso de los desechos orgánicos, y disfrutar de luz, cocinas y hasta duchas de agua tibia, todo ello antes ni soñado.


Entonces, ¿cómo la sociedad reconocería el aporte de las facultades de ciencias de las universidades si estos en la práctica no aportan a su bienestar de manera concreta?. La realidad nos dice que, ellas en su gran mayoría están sirviendo para preparar jóvenes que luego migran al extranjero para continuar sus estudios de posgrado y posteriormente quedarse, son una suerte de, “escuelitas de preparación pre-migratoria”.


En una conferencia reciente que di en una universidad, sobre Incubadoras e Innovación Tecnológica, un docente, de manera enfática, dijo, “el problema principal es que el estado evade su responsabilidad, no hay en la práctica políticas de estado a favor de la ciencia”. Sí, eso es lo que se reconoce y se observa en los gobiernos de los últimos 20 años (para citar aquellos que se han orientado a políticas de mercado), entonces, ¿cabría esperar alguna modificación de propuestas en el siguiente gobierno?.


Estadísticamente, y viendo quienes son los posibles candidatos, concluiríamos que no. Seguirá, entonces, la hegemonía de los letrados, sociólogos y economistas, y la ciencia e innovación, !hay seguirá muriendo!!. Ellos orondamente clamarán, “el crecimiento económico sigue viento en popa, y para eso no hemos requerido de alguna ciencia y tecnología nacional, sigamos en lo mismo no modifiquemos el modelo”.


Sin embargo, los que creemos que el crecimiento económico actual, es insostenible si no modificamos nuestra matriz de crecimiento basada principalmente en la exportación de materias primas, y dar paso a otra basada en la “venta del conocimiento”. Como esto no va a ocurrir, los trabajadores de la ciencia, seguiremos siendo los convidados de piedra, los eternos mendigos de audiencias parlamentarias (como ocurriera una vez mas el viernes 29-10-10), los que se contentan y agradecen por su “benevolencia” . Aunque sepamos que acabado el “show”, volveremos a lo de siempre, a “buscárnosla”, para seguir haciendo ciencia (publicando) no importa si estos no resuelvan problemas del país, ni que nuestros alumnos no tengan empleo al egresar o se vayan al extranjero para servir a otros países y nunca mas regresar al nuestro.


Esta escena no se ha repetido una vez, sino cientos de veces, y, en cada una de ellas se han presentado sendos documentos de diagnóstico y propuestas, amen de trabajos individuales, cada cuatro años, por la cercanía de las elecciones presidenciales, “por si alguno candidato lo tome en cuenta”. Empero, el resultado será el mismo, OLVIDO.


Es decir conociendo a nuestros eternos, partidos y candidatos, no podemos pedir peras al olmo, Einstein señalaba “es de ilusos creer que haciendo lo mismo el resultado sea diferente”. Por ello, creo que ya no es momento de seguir presentando, petitorios, documentos, en las salitas del parlamento, mendigando audiencias, rindiendo pleitesías a personas que saben menos de ciencias que el vendedor de helados, !!ya no mas!!.


Ahora es tiempo de constituir un movimiento político de científicos, que aspiren llegar al poder, no solo como parlamentarios que adornen listas, sino mas arriba, como candidatos a la presidencia de la república. Solo así aspiraríamos a poner el tema de la ciencia en el lugar singular que merece y necesita el país. No es momento de entramparnos en buscar la plancha ya!, sino, en conformar equipo y consenso en la construcción de este movimiento.


Rompamos la traba mental de creer que esa tarea no es para los científicos. Eso es completamente falso, pues, hay científicos que continuarán en los laboratorios mientras que otros ejercerán el reto político, y esto no es incompatible ni con el progreso de la ciencia nacional ni con el derecho ciudadano que incluye a todos los peruanos. Igualmente, no pasa por la falta de capacidades, si fuera así, entonces porqué presentamos propuestas permanentemente; el asunto refleja mas bien nuestras propias barreras mentales de no asumir retos de conducción del país, y que nuestros límites (auto impuestos) llegan a contentarnos con ser escuchados y reconocidos como gente sacrificada.


Allá los que piensan así, la convocatoria es para aquellos que habiéndole dedicado mucho tiempo a la ciencia, y haber presenciado que los gobiernos y partidos se mantienen insensibles por el papel de las ciencias naturales en el desarrollo sostenible del país, están en condiciones de luchar democráticamente, con los clásicos partidos, por la conducción del país. Para comenzar no se necesitan miles, suficiente con unas dos decenas, de gente convencida y cuajada, para iniciar la construcción del movimiento CON-CIENCIA PERU, luego sí se necesitará la convocatoria de toda la sociedad y en especial de los jóvenes que consideran que el conocimiento científico tecnológico en estos tiempos debe jugar un rol preponderante.

Lima, 01 de noviembre de 2010

NOTA:
Se está coordinando la primera reunión de trabajo, que se comunicará oportunamente.

martes, 26 de octubre de 2010

Don Armando el Gran Chuqui: Enseñanzas de Navegante


Por Agustin Zúñiga Gamarra



Como si los gemidos del alma golpearan fuertemente las puertas del corazón impidiéndome respirar, así me sentí luego de volver del velorio de don Arman, cuando traté de escribir algo en su memoria. "Murió, en el amanecer de ayer, don Arman", me comunicó mi hermana en casa cuando volví del trabajo. No creí, sabía de su edad, pero también de su fortaleza, pues no hacía mucho que había estado en Chiquián para la fiesta de Santa Rosa (Agosto) y también en la fiesta de San Francisco (Octubre), los dos patrones de Espejito de Cielo su tierra, el hogar de sus hijos, de su esposa Jeshu y de sus peripecias de joven trabajador, arriesgado y luchador.


El gran Chuqui se fue en su último viaje, padre de nuestros queridos amigos, Nalo, Felipe, Mirtha, Caty y Edi. No me pregunten cómo ocurrió, bastaba verlo yerto en su ataúd, para imaginar que murió, soñando, descansando, quién sabe hablándole a su esposa, que le reclamaba su compañía, hacía buen tiempo. "Cumplió sus deseos de morir de esa manera", me contaba Felipe. "Como hijo quería satisfacerlo en todo, así es como me pidió viajar a Chiquián y también ir a Santa Luisa".


Su diálogo secreto que había tenido con Jeshu era llevarle las últimas novedades de su casa de Jircán, del hotel de Jupash, las últimas tonadas de las bandas y los sabrosos amasijos de fiesta. Se fue con los encargos repletos en su añejo camión Santa Rosa, en silencio y a la luz del alba, subió desde los acantilados de Inca Huganga, atravesando las cornisas del Yerupajá, hasta el recinto con aroma de rosas al encuentro de su amada esposa.


Mientras rezaban y cantaban hermosas canciones en homenaje a don Arman, miraba de soslayo a sus hijos, a Felipe, mi contemporáneo, a Nalo, nuestro escritor, y a sus cariñosas hermanas encabezadas por Mirtha, encontrandoles dolor y reconocimiento por su padre que les brindó ejemplo permanente de cómo enfrentar la vida, aquella que no viene sobre pétalos de flores, sino que hay que construirla desbrozando hualancas, caminando sobre fangos, dormitando en las punas, enfrentando cara a cara a la muerte en las delgadas curvas de los peligrosos caminos bajo el fragor de temporales traicioneros. Eso es también enseñanza para todos los que nos honramos con su amistad, con su amabilidad de saludo, sea en un encuentro directo o por intermedio de otras personas.


En adelante, las mañanas de los programas de Tadeo o Blady, no dirán mas “un saludo especial a don Armando oyente permanente”, ni yo me llenaré de estimulo sabiendo que gustaba de mis notas. Solo me quedará recordarlo don Armando, como aquel que lo veía junto a su camión, frente a su tienda, y me demoraba horas mirando como cambiaban las inmensas llantas, quería también tener esa movilidad para trepar por las colinas e irme a conocer nuevos lugares, a conocer la naturaleza, los planetas, el universo a entender cómo ellos funcionan en suma a ser un navegante de la ciencia.

Descansa en paz don Armando, el gran Chuqui.

Lima, 25 de octubre de 2010

sábado, 16 de octubre de 2010

LA DIASPORA DE CIENTIFICOS: ENTREVISTA A AGUSTIN ZUÑIGA







Debe promoverse proyectos conjuntos entre científicos peruanos en el extranjero y sus pares en el país





Por Carmen Jallo Calderón





El Dr. Agustín Zúñiga Gamarra es físico de la Universidad Nacional de Ingeniería, doctor en Física por la Universidad de Campinas, Brasil, con postdoctorado en Electrónica Molecular por la Universidad Carolina del Sur, EE.UU. con él conversamos en la siguiente entrevista sobre cuál debe ser la mira de la ciencia y tecnología en el Perú, el rol que debe asumir casi de inmediato el Estado para no postergar el desarrollo al que aspiran los peruanos.





El Dr. Zúñiga es especialista en Física Experimental de Reactores Nucleares y Aplicaciones de las Huellas Nucleares. Ha sido director de Cooperación Técnica del IPEN, director General de Instalaciones, director ejecutivo de PROMPYME. Actualmente, ejerce la docencia como profesor principal de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en la Facultad de Física; enseña pregrado y maestría en Física: física nuclear, física matemática.





El capital humano es fundamental para mantener nuestro ritmo de crecimiento económico. Actualmente en el campo científico, sabemos que nuestro país sufre un proceso de descapitalización humana con la fuga de cerebros. ¿Cuál sería la propuesta para que nuestros compatriotas no sigan migrando?





No hay proceso que finalmente no tenga que sustentarse en el capital humano (humanware); con él puedes lograr los otros factores, como el software (procedimientos) y el hardware (materiales). Cuando nos referimos a la fuga de talentos, deberíamos aclarar, que son aquellos que han logrado concluir su universidad y salen para culminar su postgrado. Este es el camino natural de un profesional de ciencias que aspira a tener el dominio de la especialidad a gran nivel; cosa que no podría hacerlo si se queda en el (nuestro) país, porque, lamentablemente no están dadas las condiciones. Así, el problema de la descapitalización se resolvería en los dos niveles señalados: Primero, dotar de mejores condiciones para que en las universidades los jóvenes puedan alcanzar un gran nivel en las líneas del conocimiento. Y, como segunda medida: dotar de incentivos económicos y laborales para los científicos que ya calificados en el exterior vuelvan. Estas dos medidas, parecen ser estrictamente económicas pero no es solo eso, también está la modificación de visión de los conductores de las universidades (la Academia) que no se renuevan y ven a los cargos como única salida, convirtiéndose en obstaculizadores en lugar de promotores.





Existen buenas iniciativas como la del Encuentro Científico Internacional (ECI) que reúne profesionales que se encuentran el extranjero y retornan al país para esa cita, ¿Cómo lograr un mayor compromiso de estos científicos que tienen el interés de transferir sus conocimientos?





Ciertamente es una buena iniciativa, sin embargo falta el paso siguiente, que es la realización de proyectos, conjuntos. Lo que se está notando es que ellos vienen, como de vacaciones y ahí, quedó, retornan y todo sigue igual. El real valor y continuidad debería darse cuando las instituciones toman partido de sus egresados. Por ejemplo, ¿ Cuáles son los proyectos de los egresados de la UNI o UNMSM con sus instituciones? Casi ninguno; es decir, si ni con sus propia alma mater se coaligan…¿ como podrían hacerlo con otros?. Entonces, las primeras medidas, deberían ser: Uno: levantar un banco de egresados de cada universidad con su respectiva especialidad; dos: Preparar proyectos en el Perú, de interés nacional; tres: plantear proyectos conjuntos de interés mutuo. Así cuando vuelvan a venir ellos hablarían de los proyectos conjuntos y promoverían a integrase a más futuros científicos.





La brecha de conocimiento entre la ciencia y la tecnología es cada vez más grande ¿Cuáles serían las políticas públicas encaminadas a mejorar esta situación?





Es verdad, pero antes definamos, o pongamos algún ejemplo para entender mejor esto. De un lado ciencia, es el conocimiento generado de un determinado campo sin mirar alguna aplicación práctica. Mientras que tecnología es el conocimiento disponible para producir instrumentos o equipos, es decir conocimiento conducente al aprovechamiento práctico de la ciencia o del conocimiento científico. Por ejemplo, tener la tecnología nuclear significaría que disponemos la capacidad de hacer centrales nucleares, plantas de irradiación, radioisótopos etc., pero ciencia nuclear significaría la capacidad que tenemos en producir conocimientos sobre propiedades del núcleo, secciones transversales para determinadas reacciones, etc. Entonces ¿ dónde estamos?. O, ¿qué brecha las separan una de la otra?. Necesitamos alguna medición. Para ello se utilizan indicadores: para el primer caso se consideran las publicaciones; y en lo segundo las patentes. En el caso peruano, deberíamos diversificar los campos. Pero aglutinando todas las áreas estamos en los últimos lugares. Sugiero revisar el libro editado por el Concytec. Su pregunta ahora, nos plantea el reto de proponer algunas ideas o políticas públicas. O, ¿qué debería hacer el Estado?. En tanto las ideas no se efectivizan si no hay presupuesto e institución u organismo responsable de la ejecución de una política. En ciencia y tecnología, se requiere de una institución que cumpla ese papel, por ello es indispensable la creación de un Ministerio de Ciencia y Tecnología.





Algunas políticas necesarias: Política del Pan Digital.- consistente en que no debe haber niño de las escuelas primaria y secundaria sin acceso a internet. Política de la Recuperación de Talentos.- consistente en mejorar las condiciones económicas y laborales para que retornen lo posgraduados del extranjero. Política de los Laboratorios Nacionales.- consistente en contar con laboratorios dotados de infraestructura adecuada, descentralizados por cada región. Política de las Casas de la Ciencia, consistente en cada provincia o distrito se implementan ambientes para hacer ciencia de manera divertida y con materiales simples acorde a la realidad local.
Se podrían seguir citando más pero no tendría sentido si no existe lo principal: la decisión política de acceder a algo y proveer de los medios para ese propósito.





¿Podría ilustrarnos sobre algunos casos de países cercanos donde están atrayendo y vinculando talentos con proyectos de impacto?





En tanto la fuga de talentos no va detenerse, porque tiene que ver con la libertad de cada uno, lo que queda es convertirla en una oportunidad mediante programas de recuperación y/o participación de los peruanos en el exterior. La historia presenta ejemplos, como que, en 1996, el 40% de empresas instaladas en Hisinchu (Taiwan) fueron fundadas con repatriados básicamente de Silicon Valle de los EE.UU. Hoy Taiwan se ha convertido en el principal productor en el mundo de semiconductores, computadores portátiles, etc. Cosa parecida ha ocurrido en Bangalone, India, conocida mundialmente por su producción de softwares, con un valor de más de 18 mil millones de dólares en el 2005. Igual se puede decir de Corea del Sur, Israel y China, que han fortalecido sus industrias gracias a la repatriación de científicos emprendedores.





Otros programas de recuperación son: en 1977 la UNCTAD en la India; el TOKTEN (Transfer of Knowledge Trough Expatriate Nationals) de la PNUD participan hoy Líbano, Pakistán y Palestina. El programa español INGENIO 2010 que ha decidido el Plan Escolar China 100: repatriar a 100 personas formadas para trabajar en la Academia de Ciencias. Argentina creó, en 1985, el PROCTTEX para la repatriación de científicos; y en 1999 fundó el programa CRE@R, con el objetivo de generar bases de datos de emigrantes profesionales argentinos en el extranjero. Continuando con las redes, se tienen en Colombia, Caldas, y Argentina: R@ices (Red de Argentinos Investigadores y Científicos en el Exterior). Entre las experiencias mejor sucedidas puede citarse a la de Argentina, que creó la red ECODAR, con el fin de organizar y coordinar acciones de cooperación entre argentinos en el extranjero con residentes en el país, en campos de la ciencia, tecnología y el soporte de empresas. Esta red coligan otras asociaciones de estudiantes y académicos del extranjero como, ANACITEC, CEGA y APARU.





En el Perú, no comenzamos con estas organizaciones, siempre estamos a la zaga. De los esfuerzos individuales debería pasarse a acciones de política. Por ello, nuevamente debiera orientarse hacia la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología, pero también hacia la organización de los peruanos en el exterior e integrarlos a ellos en el sistema de ciencia y tecnología nacional





Lima, 11 de setiembre de 2009





REFERENCIA:
Sitio de la Sociedad de Periodistas y Divulgadores en Ciencia y Tecnología
http://www.noticiascytperu.com/2009/09/11/deben-promoverse-proyectos-conjuntos-entre-cientificos-peruanos-en-el-extranjeros-y-sus-pares-en-el-pais/




viernes, 15 de octubre de 2010

RESCATE A LOS MINEROS EN CHILE



LA ODISEA DEL RENACIMIENTO DE LOS 33

Por Agustín Zúñiga Gamarra




La capsula era puesta a prueba una y otra vez, resaltaban los colores azul, rojo y blanco de la bandera chilena donde se lucía el nombre de Chile. Pegados al televisor, veíamos como se demoraba el inicio de esta odisea del renacimiento. Desde la pachamama, vendrían por aquel ducto de 60 cms de diámetro y 622 metros de longitud, 33 mineros que, en adelante serían gemelos, con fecha de nacimiento similar solo distintas en horas y en minutos.

Los llantos, dolor e incomodidades de sus familiares, llegarían a su fin. La ciudad campamento la Esperanza, levantada desde el primer día de su desaparición, estaba eufórica, era un día especial, la mina San José, se posicionaba de todas las emisoras del mundo. La sintonía rebasaba históricamente todos los "ratings", ni el mundial de futbol, había concitado tanta atención.

En la mira del mundo, estaba Chile, su presidente, auténtico líder, estaba al frente de su equipo, nunca mirando desde el sillón de las oficinas del palacio, incluso la primera dama la acompañaba, era una demostración de unidad, de seriedad, de confianza, “hoy el mundo sabrá de lo que somos capaces los chilenos”, diría en su corazón y mente, sabía que la operación San Lorenzo, había sido preparada, al milímetro, “a lo chileno” repetía. Se notaba que era un hombre de trabajo, de lucha, denotaba que su imperio económico, lo habría construido así, a puro empeño, empuje, trabajo, orden y serenidad.

En casa no podíamos perdernos aquel minuto feliz, pero también de mucha inquietud, cuando el rescatista, sonriente, subió a la cabina, y se despedía de sus amigos. Descendía a las entrañas de la pachamama. Y, desde allí, cual médico, posibilitaría la llegada de los 33 hijos de la Esperanza. En los siguientes 16 minutos que duró ese viaje, la tensión, dudas, esperanzas y confianza se mezclaron. Nada estaba seguro, sino hasta tenerlos en tierra a todos. El joven rescatista fuerte y experimentado sabía que hacía historia. Sus hijos y esposa juntos en su casa, miraban a su héroe ingresando a la oscuridad de la tierra, allá donde la biblia dice está el infierno, la morada del diablo. No importa, los indomables araucanos, le habían ganado una batalla, habían logrado quitarle una sala a Lucifer, allí habían levantado un oasis de fe y esperanza, un bastión inexpugnable de amor a la vida y a la solidaridad.

Luego cuando (el rescatista) arribó al refugio, la tranquilidad, se multiplicó, las hurras de los hermanos chilenos la sentíamos como nuestros, merecían los abrazos, el “ce hache i, CHI, ele e, LE, viva CHILE”, inundaron todos los canales del mundo. Todos nos sentíamos contentos, se estaba iniciando el final de un himno a la vida.

Pronto llegaron los 33 hermanos mineros y, nuevamente, infaltable en casi 23 horas consecutivas, estaba junto a los tripulantes de la nave de la Esperanza, el presidente Piñera, su esposa, el ministro de energía y su esposa, recibiéndolos, motivándolos, reconociéndoles su fortaleza, valentía, ejemplo de solidaridad, y, de manera especial el reconocimiento a la capacidad profesional del jefe de turno, Luis Urzúa, último en llegar a la superficie, simplemente ratificó que, “el capitán es el último en dejar la nave”.

Ahora que han transcurrido casi 12 horas desde la llegada del último minero, es momento para admirar, el sentimiento de amor a la vida que nos anima a todos los ciudadanos del mundo. Nos hemos unido mentalmente, para acompañar al presidente de chile y a todos sus pobladores. Nos hemos alegrado, casi todos de la misma manera, sin importar, lenguajes, posiciones ideológicas, ni religiones. Frente a la vida nadie está por la muerte. Hemos aplaudido el éxito de la operación de rescate, hemos aprendido que los grandes hechos humanos, se construyen a base de planificación, orden, trabajo en equipo y la presencia de liderazgo.

Hoy, a pesar de la desgracia que fue, la perturbación en la vida de las familias de los 33, por casi 70 días, el país hermano Chile, ha grabado en la imagen y sentimiento de la gente en el mundo, como un país serio, organizado y unido. El presidente Piñera, ha convertido esta desgracia en oportunidad de posicionamiento de su país, hoy Chile aparece como un país conducido por un gran hombre, trabajador y entregado a su función, que baja al llano y no se encumbra en el poder. Queda la imagen de un pueblo que ama a su país, profundamente, y esa unidad frente a los problemas, deja claro, el porqué es un país que destaca en Latinoamérica, como un país camino a desarrollado, a ser ejemplo de gestión pública. Bien, por Chile, bien por el buen gobierno, bien por el profesionalismo en la gestión. Y bien por el ser humano en el mundo entero que ama la vida y la paz.

Lima, 14 de octubre de 2010






domingo, 10 de octubre de 2010

NOBEL DE LITERATURA 2010: MARIO VARGAS LLOSA



Un gran día: Aprendiendo de su ejemplo

Por Agustín Zúñiga Gamarra


Todavía no me había levantado, la recuperación de mi operación me obligaba a permanecer en cama. De pronto sonó el celular, lo había dejado al alcance de la mano, eran las 6:30 horas, vi el nombre, era mi hermano, como médico presumía que preguntaría sobre mi recuperación. Sin embargo, soltó una voz de alegría, como cuando nos comunicamos de casa a casa, si ganaba Perú, el último había ocurrido con el triunfo de Perú a Argentina, gol de Fano. "le dieron el nobel a Vargas Llosa", gritó con entusiasmo, luego casi titubeando me explicó que lo había escuchado por radio programas mientras leía.


Me apuré para despertar del todo, había leído entre las 4:30 hasta las 5:30 horas, la posición rígida a la que estaba obligado me exigía despertar cada 3 horas. Con agitación y cuidado me alisté y me dirigí hacia la sala a encender la TV. Efectivamente, en todos los noticieros anunciaban esta gran nueva, el logro de un peruano. Desde un primer momento me pareció, que, era un triunfo más personal que colectivo, cosa que es casi una regla en lo cultural (incluyo en esta las actividades de ciencias naturales) en nuestro país.

El gozo y emoción de oir el nombre del Perú, voceado por el secretario de la academia de Suecia, "el premio nobel de literatura ha sido otorgado al escritor peruano Mario Vargas Llosa", fue indescriptible, se me hizo un vacío en el estomago, luego un nudo en la garganta, momentáneamente sentí que en los ojos se agrupaban lagrimas, la voz se me quebró. Como en aquel momento estaba solo, no tuve vergüenza de dejar que ellas rodaran.

Allí, en el sintonizadísimo canal CNN, estaba el escritor, flamante premio nobel de literatura, en una entrevista a la prensa mundial. "Yo soy Perú", exclamó ante todos, alguien había osado dudar de ella, debido a su nacionalidad española y peruana. "Fujimori no me quiso, para no ser paria, España me otorgó esa nacionalidad". ¿A dónde queda Perú?. ¿Vargas Llosa no era español?. ¿Qué hace un peruano catedrático en Princeton?. ¿Cómo un peruano puede llegar a ser ganador de un nobel?. ¿Vargas Llosa es miraflorino donde viven los ricachones el no es representativo?.Esa y muchas preguntas, surgieron y surgirán luego de este gran logro.

Pasado este gran momento, volveremos como en el fútbol, ganando a Argentina ayer, a perder con los demás países luego, y el último lugar será nuevamente nuestro. Soy de las personas que me gusta vivir estos éxitos fugaces, pues son tan escasos que si no los saboreas, la vida no tendría algunos momentos de alegría. Así que, para deleitarme más de este logro, me apertreché de los libros del premiado, en mi biblioteca habían solo tres (La Ciudad y los Perros, Pantaleón y la Visitadoras y la Guerra del Fin del Mundo), lo puse cerca de mi silla, de rato en rato habría alguna página, y leyéndola, me sentía alegre, cada descripción releída me parecía mejor que antes. Fui a Internet y descargué videos de diversas entrevistas, compré los periódicos, tomé fotos a los titulares, escuché las llamadas telefónicas de sus amigos que se propalaban por radio, en mi pequeña sala armé a mi modo un ambiente eufórico, el computador presentaba la entrevista, la TV las noticias, y la radio las opiniones y yo leyendo, oyendo mirando y festejando. ¡¡Cuidado con la operación!!.

Luego de esta euforia, hoy domingo, me pongo a hacer esta nota, tratando de rescatar para mis recuerdos algunos (de los muchos) hechos destacables de la vida, metodología y obras de nuestro primer premio nobel, que podrían servirnos para mejorar nuestra actividad individual y colectiva.

Ahora que conocemos más de su biografía, sabemos que nuestro laureado escritor, vivió en lugares que muchos los recorremos a diario, sufrió de conflictos familiares como suelen presentarse en muchos hogares, y también, estudió en colegios y universidad que gran cantidad de peruanos lo hacen. Es decir que fue como miles de nosotros y lo que somos hoy, si esto es así, ¿porqué solo un nobel?, ¿porqué solo uno llega a este gran reconocimiento?, ¿qué ha hecho y cómo lo ha hecho?. ¿Algo tiene que haber, los podría identificar, y repetir, o es que en estos tiempos eso ya no cuenta?

Claro que cuenta y precisamente, en recompensa a este acontecimiento extraño en nuestro país, no deberíamos quedarnos en el aplauso, reconocimientos y admiración, sino rescatar esos grandes hechos, su ejemplo, su recorrido, para convertirla en una PLANTILLA DE ÉXITO, copiar de lo bueno es un buen camino. Y, mejor aún si se convierten en políticas públicas, en beneficio de todos los niños y jóvenes del país. Ciertamente los jóvenes (15 a 25 años) que viven estos tiempos del Perú tienen mucha suerte, pues en estos tiempos, se han juntado situaciones que ponen al Perú en lugares de privilegio: Macchu Picchu (Maravilla del Mundo), La Gastronomía, Crecimiento Económico, Potencialidad del Gas y ahora Premio Nobel, generando más autoestima, mas compromiso, mas orgullo de ser peruano. Cosa que las generaciones anteriores no lo tuvimos.

Paso a detallar acontecimientos saltantes que podrían constituirse en la plantilla a copiar y cubre todas las edades:

1. A los 14 años comenzó a trabajar en la prensa como reportero.
2. Leyó libros desde de la niñez.
3. Conoció la realidad del Perú a los 14 o 15 años en el colegio Leoncio Prado.
4. Practicó la escritura desde esos años.
5. No tuvo temor en hacerse de una familia a los escasos 18 años.
6. Trabajo desde joven en 7 empleos para hacer frente a su familia.
7. Trabajó y estudió a la vez.
8. Mantuvo reuniones con colegas que respiraban literatura.
9. Recordó con gran nitidez los lugares y acontecimientos donde vivió.
10. Buscó ir al extranjero donde se daba el foco de la literatura.
11. Escribió sobre su vida en el Perú.
12. Sus grandes obras son de mucho trabajo. Más transpiración que inspiración.
13. Horario de trabajo inmodificable de 6 días a la semana.
14. Habla inglés y francés.

A partir de estos destaques se podrían convertir en políticas, programas u objetivos:

1. Se debe promover en el niño (el joven y el público) el hábito a la lectura.
2. Se debe promover en el niño (el joven y el público) el hábito a la escritura.
3. Se debe promover en el niño (el joven y el público) el amor al trabajo.
4. Se debe dar oportunidades al niño (el joven y el público) a conocer al Perú.
5. Modificar la cultura de la paternidad permanente, dejando que los jóvenes puedan hacerse libres con la mayoría de edad, a fin de aprender a hacer frente a las dificultades que ofrece el mundo.
6. Erradicar el mito que no se puede estudiar y trabajar a la vez, por el contrario deberían hacerlo, a fin de sentir siempre la responsabilidad de ganarse la vida.
7. Promover el habito de registrar (anotar) los acontecimientos de la vida. Llevar siempre un cuadernito de notas.
8. Erradicar el mito que no se puede ser gran profesional estudiando en universidades públicas.
9. Promover el hábito a ser más transpiración que inspiración. Única regla para descubrir y construir el talento.
10. Promover el hábito al trabajo serio, documentado, sistemático, exigente y constante.
11. Obligar el aprendizaje de otras lenguas, particularmente el inglés, lo más pronto posible.
12. Hacer hábito que se pueden hacer grandes trabajos en base a la realidad del Perú. Que se puede ser número uno tomando en cuenta la realidad del Perú.
13. Erradicar el mito que no se puede vivir cómodamente mediante el trabajo de la cultura.

De todas ellas me quedaría con una fórmual mas corta: Trabajar diariamente, Aprender idiomas, Reunirse con amigos con aspiraciones en tu misma área, Trabajar y Estudiar, Conocer tu Perú. Mientras tanto que siga la fiesta y la alegría. !!ARRIBA PERU, TENEMOS UN PREMIO NOBEL!!

La Pluma del Viento

Lima, 10 de octubre de 2010

jueves, 7 de octubre de 2010

ELECCIONES 2010: DE LA MESA A LA CLINICA - PARTE 3



EN EL QUIRÓFANO

Con el dolor reducido pero con el foco aún encendido en la boca del estómago regresé a casa, luego de ir a la clínica de la Cayetano Heredia. Tenía que ir a una clínica que tuviera ecógrafo. “Cómo es posible que esta clínica tan reluciente y perteneciente a la prestigiosa universidad Cayetano Heredia no tenga ese servicio”, balbuceé mientras dejaba la puerta de entrada.
Desde la casa averigüe cuáles clínicas estaban asociadas a mi seguro (El Pacífico) y a su vez tuviera el servicio requerido. Me propusieron la del cono norte, la Clínica San Pablo; la Av. Perú, Clínica San Vicente y la Av. Wilson, Clínica Internacional (CI). Mi hermana que había ido a votar a Jesús María con mi sobrino, aún no regresaba. Mi madre adolorida de la pierna, y las várices, solo podía estar recostada, me preguntaba “qué vas a hacer”, su preocupación era notoria. La tranquilicé diciéndole que esperemos a mi hermana.

Intentando rehuir el recuerdo del dolor, controlado pero latente, me recosté. No habrían transcurrido ni una hora, como a las 15 horas, llegó mi hermana. Ella venía seguramente pensando en los sucesos. Y casi como planeado, decidimos ir al lugar más cercano, a San Pablo (situado en Fiori), y de inmediato.

Tomamos un taxi y en cosa de 5 minutos estábamos en emergencia de la clínica, el ambiente era bullicioso y polvoriento, las construcciones de las vías de acceso llegaban hasta la puerta de ingreso. En seguida nos atendieron con amabilidad, y nos aseguraron que sí tenían el servicio y mientras tanto debería esperar en una de las cabinas de emergencia.

Ingresé con un guía, quién me dijo, “siéntese sobre la cama que ya le llamamos”. A mi alrededor habían varias cabinas similares, eran “cuartos” separados por cortinas, se podía oír lo que ocurría a los costados, subí a la cama y mientras esperaba divisé a todos lados, las paredes, lo utensilios, el piso, el trajín, daban la imagen de un lugar, diferente al que había ido meses antes, a la Clínica de San Pablo de Monterrico. “Tantos meses pagando al seguro y ahora que voy a usarlo por primera vez no me voy a quedar aquí”, pensé.

Mi hermana, que había ido a hacer las gestiones con mis documentos, entró a la cabina, y también mirando el ambiente, y descubriendo mi incomodidad o duda, me dijo, “los exámenes que te hagan aquí no va a valer en la otra clínica, igual te van a volver a hacer. De modo que si no te gusta que aquí te operen, mejor vamos a otra”.

No sabía en qué condiciones estarían las otras, pero siendo domingo y día de votación, no había mucho que escoger, el dolor comenzaría nuevamente y eso me aterraba. De pronto, ella recordó que mi hermano, se había hecho la operación de la vesícula en la Internacional, de modo que decidimos ir para allá.

Primero, volvimos a casa, en un taxi que para cogerlo nos demoramos bastante, porque ellos estaban ocupados con las elecciones. Al regreso en el taxi nos dio las 16 horas, el ansiado FLASH de Boca de Urna lo escuché por radio RPP, ganaba FS, me alegró, por el esfuerzo que ella (Susana Villarán) había hecho, y en parte mi trajín del día, merecía alguna recompensa, pensé. Esta noticia que podría haberme alegrado mucho mas, pasó a segundo plano, por el dolor y la urgencia que me acaecía.

Llegamos a casa, a pocos minutos de pasada las 16 horas, la decisión estaba tomada, iríamos a la Clínica Internacional, pero no solo a que me tomen la ecografía, sino a la posible operación, pues a la luz de los resultados todo indicaba que sería la vesícula y por el dolor debería estar destruido y debía ser extraído.

Mi hermano, que había sido operado allí, nos comunicó su aprobación y además nos dijo que se adelantaría hacia allá para hacer algunas gestiones. Así que, preparamos todo lo necesario, la ropa, sandalia, radio, teléfono, tarjeta, dentífrico, cepillos, jabón, etc. A las 5 de la tarde dejamos la casa con la bendición de mi madre que haciendo todo el esfuerzo, se paró y nos acompañó hasta la puerta.

Mi hermana con mi sobrino y yo, llegamos a la clínica, ingresamos por el jirón Washington, mi hermano nos esperaba, él ya había hecho las consultas de modo que solo le entregué mi carnet de seguro y me senté a esperar.

A las 18 horas una señorita me acompañó hasta un cuarto de emergencia, donde me hicieron las primeras pruebas. Luego, en el sótano me pasaron la ecografía, mientras lo hacía, el especialista iba describiendo lo que veía, “realmente la vesícula está muy inflamada”. Eso que oí, fue suficiente para presentir que la operación sería ese día, cosa que fue confirmada luego de una hora por la doctora cuando me dijo, “visto los resultados usted debe ser operado hoy día a las 9 de la noche, por el Dr. Alarcón, ya le harán las pruebas preoperatorias”.

En ese momento, el temor me invadió, asumía que la cosa sería realmente seria, sin embargo, guardaba, de manera escondida, una ligera esperanza de volver a casa, y postergarlo todo hasta otro día. “Cómo es eso que de un solo ataque de cólico resulta que me voy directo a la operación”, corroía mi mente.

Empero con el recuerdo fresco del dolor percibido en los cólicos, la razón me decía que eso era lo correcto, y no quedaba otra. Así que a mi hermano que me acompañaba pacientemente en todo momento, le dije que bueno, allá vamos.

Luego de dejar una muestra de sangre y de orina, una enfermera se acercó con su silla de ruedas para decirme que subamos al piso 406, donde me prepararían para la operación. Allí nos encontramos con mis hermanos y mi sobrino, que me esperaban para darme fuerzas.

Me vestí la bata de operación, luego vinieron especialistas de anestesia y de evaluación cardíaca, una vez que se retiraron, llegaron las enfermeras que me pidieron subiera a la camilla, para ir por el ascensor a la sala de operación. Me cubrieron con una sabana blanquecina, me despedí de mis hermanos. Miraba solo el techo de la clínica y las luces, mientras me transportaban, pasaba por mi mente, las miles de películas que había visto en las salas de los hospitales.

Esta vez era el protagonista de mi propia película, nunca antes había estado en estas circunstancias, quise recordar todo, no me preocupaba si saldría mal la operación, más bien me interesaba recordarlo todo, así tendría algo que contar.

En la sala de operación, veía tubos acerados y ganchos, a los costados se oían conversaciones entre hombres y mujeres, jóvenes, que reían, parecía que discutían por pedir algo para cenar, unos pedían pollito a la brasa otros pizza. Estos platos con tanta grasa, habían sido parte de los causantes de mis males. Sabía que en adelante, mucho tiempo pasaría para reír igual que ellos y pedir los mismos exquisitos platos.

De pronto un médico se me aproximó y dijo, “ahora le voy a poner la anestesia de cuerpo entero, usted va a sentir unos iniciales adormecimientos, y luego un mareo suave, ¿cierto?”. Si es así, le respondí, y ahí se detuvo mis recuerdos.

Hasta, que luego alguien con voz gruesa, me llamó, “Sr. Agustin”, no sé si fue la primera o la segunda llamada, “si” le respondí. “Hemos acabado, ahora usted bajará a su habitación a recuperarse”.

La operación había concluido, no sentía dolor alguno, traté de recordar el dolor de los cólicos, y parecía que seguía, por lo que me vino a la mente “que tal que el dolor provenía de otro órgano y no de la vesícula”. Qué tontería, ellos saben lo que hacen, son profesionales, retruqué rápidamente.

Me pareció espléndido que la operación fuese así, uno no se da cuenta de nada, y casi como un cerrar de ojos, despiertas ya operado. Sabía que luego vendrían los dolores de recuperación. Pero nunca serían lo difícil que habría sido la operación de mi hermana, corte, infección, treinta días postrada. Lo mío sería más corto, casi un juego en comparación.

Así que, salí repuesto, bastante tranquilo, había superado el dolor, ahora solo tendría que seguir las recomendaciones de los médicos y me recuperaría, aunque tendrá que pasar mucho tiempo, hasta que vuelva a comer los ricos platos que tiene la comida peruana. Esta vez seré mucho más cuidadoso, tal vez evitaré por completo las grasas. Adiós chicharrones, parrilladas, chorizos, rellenos. Hasta la vista, Cuarto Mitad, Las Canastas, Kentucky, La Romana, Hut, etc.

Bienvenida la dieta !!!.

Lima, 5 de octubre de 2010