sábado, 31 de enero de 2009

La Visiòn Andina: Urgente Necesidad

Los habitantes de la costa peruana, por ejemplo los limeños, muy pocas veces nos ponemos a pensar de la procedencia del agua que bebemos. Si tuviéramos una visión mas amplia, sistémica, reconoceríamos que el agua viene de la parte alta de nuestra geografía, de los andes. Sin embargo, no damos nada para aquellos que cuidan el agua que nos llega. Se imaginan ustedes si los del ande, la ensuciaran, la desviaran para otras rutas o si la desaparecieran. Entonces nos daríamos cuenta que debiéramos estar bien con los de “arriba”, ayudarles a asegurar el agua que bebemos. Pero eso no lo hacemos, (¿porque?), se imaginan el lío que se generaría si SEDAPAL decide incrementar en los recibos de agua 50 centavos, destinados a los habitantes del ande por concepto del agua?. Para que reforesten los cerros, se hagan trabajos en la cuencas, reforzamiento de andenes, compra de maquinarias e instrumentos para mejorar su productividad etc. La inmensa oposición que surgiría en contra de esta medida, reflejaría el desconocimiento del sistema del agua que llega al acuífero, y luego a los pozos, o a los puquiales, los cuales surgen gracias a la captación de la humedad por las plantas, árboles y pastos. Si desaparecemos estas venas acuíferas es lógico que no tengamos agua en la parte baja. Nuestra subsistencia en la costa pasa por cuidar el hábitat andino.






Por los años 1940, Lima era una ciudad autosuficiente, sus amplios valles del Rimac, Surco, La Molina, Chillón, Cieneguilla, Maranga le proveían de todo tipo de productos. Hoy estos lugares han sido cubiertos por cemento, y han hecho de Lima una ciudad dependiente del interior del país. El único pulmón verde que aun queda es Cieneguilla que aunque ya está todo vendido, ojala no desaparezcan las áreas verdes. ¿Porque no ocupar las áreas eriazas, si desean construir y dejar intactos los campos?.






Todo lo anterior nos muestra que no tenemos una visión andina del Perú que es la verdadera realidad. Revisemos la propuesta de Pulgar Vidal para entender y conocer nuestro Perú.
Ayer (sábado 03-12-05) durante mis clases sabatinas, les pregunte a los jóvenes estudiantes de Física, por el color de la flor de la retama. El 80 % no sabían (8 de 10 ). Este indicador me dio la razón, al planteamiento que luego les hice, sobre la formación en general de los universitarios de la costa (donde están la mayoría de las universidades del país). La mañana de ese sábado había llegado de Trujillo, donde el viernes di una Conferencia en la universidad UPAO ante profesores de esa hermosa y limpia casa de estudios, reflexionábamos sobre los hombres y mujeres que trabajamos en investigación en ciencias naturales.


Es casi un patrón internacional para ser considerados investigadores activos, por lo general anualmente, se debe contar con una publicación hecha en alguna revista internacional (indexada), otra publicación está en vías de aprobación (compulsa con los árbitros) y una tercera se está trabajando en el grupo usualmente con algún tesista. Este investigador que generalmente tiene el grado de doctor adquirido en universidades del extranjero, mantiene su ritmo de publicaciones, con temas, mayoritariamente, planteados por los grupos extranjeros donde él realizó sus estudios y aun mantiene lazos de trabajo.

Ellos continúan con ese nexo, porque les brinda oportunidades de visitas científicas, equipamiento, asistencia a conferencias, y oportunidades para que los jóvenes integrantes de sus grupos puedan realizar sus doctorados. Esta dinámica de investigación es explicable, no justificable, por cuestiones de sobrevivencia en el exigente mundo científico, puesto que el gasto nacional en CTI es exigua e insuficiente. No obstante eso, lo que quiero hacer notar es que los temas de investigación por lo general son propuestos por los grandes centros de poder científico tecnológico y que nuestros problemas nacionales no están presentes lamentablemente.

De la misma forma que los jóvenes universitarios hoy no saben el color de la flor de retama, sus antecesores que se fueron del país a hacer sus postgrados, tampoco lo sabían y tal vez no lo sepan hasta ahora. Este pequeño ejemplo nos demuestra palmariamente que nuestros alumnos no conocen los problemas que aquejan a nuestro Perú. Pero lo que es peor, tampoco lo conocen sus profesores ni los investigadores activos. Tenemos la cultura científica de endiosar los temas foráneos. Hemos olvidado de manera sistemática, las riquezas de nuestra sabiduría prehispánica y andina, hemos modificado nuestra dieta alimentaría en perjuicio incluso de la calidad vitamínica y postergando las bondades de lo nuestro. Hemos impuesto una fórmula de desarrollo plana (eurocentrista) que va en contradicción con una geografía vertical como la peruana (visión andina).






Luego de 500 años todavía nos preguntamos, asombrados, cómo los Incas habrían manejado el imperio, en esa misma geografía, con unos 15 millones de habitantes sin pobreza. Esto nos lleva a decir que los peruanos no sabemos a donde estamos parados, porque si lo supiéramos tendríamos un visión andina de desarrollo.







Teniendo en mente esta realidad y considerando que se avecina las vacaciones de fin de año, les proponía a los alumnos de la universidad, a que con su vitalidad y aventurismo, se agrupen y visiten algún lugar del interior del Perú, a fin de realizar dos actividades útiles tanto para la mente, el cuerpo y el país. De un lado el turismo y de otra conocer los problemas reales que nos aquejan en educación, salud, medio ambiente e identificar sus potencialidades. De esa visita seguramente van a surgir ideas y temas de investigación de interés local y nacional.

Por ejemplo, si ustedes llegan a un poblado donde sus habitantes usan una determinada planta, digamos el cedrón o la muña, para tomar el lonche. Si luego de probarlas ustedes consideran que es una planta aromática, agradable y deliciosa, entonces traerán unas cuantas con el fin de caracterizarlas y estudiarlas.Con las muestras en mano y con el ánimo al máximo nivel, visitarán diversos laboratorios de la universidad, aprenderán nuevas técnicas de análisis hasta que logren obtener su esencia, luego de manera natural les vendrá a la mente la posibilidad de elaborar algunos productos, la curiosidad de investigadores y futuros empresarios, los llevará a conocer la preparación de jabones, colonias, cremas o secado de hojas para el te etc.Es decir en un mes no solo habrán visitado el Perú y admirado su belleza sino también que habrán aprendido nuevas técnicas de análisis, que los hará mas competentes en el ámbito científico. Y como subproducto valioso e importante, también, el alumno se habrá iniciado en la posibilidad de emprender alguna empresa productiva, generar fuentes de trabajo utilizando la ciencia que se enseña en las aulas.


Esto es lo que llamamos EL SABER SE APROXIMA AL HACER.Después de esa visita los jóvenes se preocuparán por mejorar las condiciones de vida de los habitantes de ese lejano lugar, que también es su país.Respecto a la planta en mención ellos habrán notado que las mismas crecen de manera azarosa, y que para tener una pequeña porción salen a su huertita o se van a las chacras a cogerlas. Pero si fueran mejor orientados ellos podrían sembrarlas en mayor cantidad y en lugares escogidos, con ello el pueblo podría generar una pequeña industria que les provea de trabajo y mejores oportunidades para sus hijos.


El involucrarse por los excluidos desde joven incrementará las posibilidades de encontrar soluciones propias a nuestros problemas.Con este viaje que lo iniciamos como cualquier otro, mochila al hombro y ansias de ver el Perú profundo. Hemos aprendido, también, a hacer investigación científica del mas alto nivel, donde nos hemos propuesto el tema de estudio, temas peruanos y hemos seguido todos los pasos de la cadena del conocimiento. A falta de equipos en el laboratorio de nuestra universidad, hicimos los contactos necesarios con otras instituciones, conocimos a los especialistas de cada una de ellas. En la práctica han aprendido a construir un proyecto de investigación científica mirando el Perú como objetivo. Qué mejor formula que esta para ser el mejor científico no solo del Perú sino del mundo.




Permítanme finalizar este mensaje citando a dos sabios a Jorge Basadre quien no enseño la frase que hoy es vigente: El Perú es problema pero también posibilidades. Y a Antonio Raymondi que en su obra monumental EL PERU nos aconsejaba:

“Jóvenes peruanos, dad tregua a la política y dedicaos a conocer vuestro país y los inmensos recursos que contiene”.

Agustin Zúñiga GamarraLima,

04 de diciembre de 2005

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