domingo, 7 de abril de 2013

EL CONFLICTO DE LA GUERRA DE COREA Y LA RESPONSABILIDAD DE LOS LÍDERES


Durante los recientes días, las páginas de periódicos, noticieros de radio y tv, nos han presentado, con ángulos diversos el Conflicto de la Guerra, entre Corea del Norte contra Corea del Sur y su aliado Estados Unidos.
Esta situación ha puesto a la humanidad en preocupación, duda y temor. Volvieron a nuestros oídos los términos de la guerra fría: bomba atómica, radiactividad, armamentismo nuclear, guerra nuclear, bomba de plutonio, bomba de uranio, bomba termonuclear, bomba de fusión, misiles intercontinentales, y como siempre  Hiroshima, Nagasaki, claro en menor escala pues el lio no es entre los superpesados del armamentismo nuclear: Rusia, China y EEUU.
Esta preocupación se reflejó en la mesa redonda luego de nuestra reunión sabatina deportiva, allí alguien preguntó:¿qué hay en la cabeza del jefe norcoreano, Kim Jongun, de 30 años, para derramar tanto odio, y sabiendo que habría muchos muertos, arriesgar con esta declaración de guerra de carácter nuclear?”.
Entonces, tratando de dar alguna explicación a esta situación, planteamos la siguiente reflexión. En primer lugar, recordábamos que en el Perú a la fecha (2013), hay alrededor de 240 conflictos pendientes de solución según la defensoría del pueblo. Igualmente volvió a nuestra memoria  los escalofriantes sucesos que tuvimos en el Perú tuvimos: Bagua (30 muertos), La Parada (4 muertos). Mostraron cómo el hombre (y la mujer) pueden tener tanta crueldad, ensañamiento y  desprecio por la vida, tal como muestra el jefe surcoreano.
En segundo lugar, reconocimos que solemos, llegar a la conclusión rápida que, la solución está en la EDUCACION, (casi todos los problemas los llevamos a la educación), decimos con firmeza: debemos enseñar al niño y futuro adulto, a ser tolerante, reflexivo, paciente, y responsable, con ello llegaría a tomar las decisiones o acciones del cual anhelamos.
A pesar que la educación siempre será parte de la solución,  y está en las raíces de casi todos los problemas. Sin embargo, cuando  siempre repetimos educación, y educación, más bien podríamos estar usando este término, no para avanzar mucho, sino por el contrario se convertiría en un escudo  que impide ver otros factores, que facilitarían la solución de manera más concreta o coadyuvarían a la solución desde otra óptica. Así, mi propuesta es que una de las causas principales a este comportamiento, de autoritarismo, corrupción, tráfico de drogas y enriquecimiento ilícito, está en el comportamiento de los LÍDERES, de modo que reiterar la educación, a todo,  ocultamos la responsabilidad de los líderes.
Los líderes son personas que tienen un colectivo que los sigue (Lead: guiar), ellos son los que conducen partidos, sindicatos, parroquias, jefes de gobiernos locales, regionales y nacionales. Ellos ejercen ese liderazgo, o deberían ejercerla, mediante el ejemplo, más que mediante el juego de palabras. Recordemos el pensamiento cacero de mucha veracidad: “No oigo tus palabras porque tus hechos hablan más fuerte”.
Así cuando un líder roba, mata, usa el poder para corromper las instituciones del estado,  para enriquecerse,  etc, es natural que escojan como sus inmediatos a personas de similares comportamientos, afines a sus fechorías, imposibilitados a cuestionarles sus ilícitas acciones, de lo contrario, perderían su calidad de “confianza”, consecuentemente serían despedidos y hasta destruidos con la mentira y el chantaje. Consecuentemente no permiten que entre a su cercanía, jóvenes con fojas intachables de moral y honor, y reiterarán en los mismos “avezados”. La juventud decente no cuenta en el entorno de los líderes negativos.
Contrariamente y siguiendo esa lógica, el LIDER (POSITIVO) que es honesto, limpio,  “cuya vida cotidiana es un ejemplo permanente”, se reunirá de honestos, sus inmediatos practicarán esa limpieza,  porque de otro modo, “el que delinca saldrá del entorno”, excluido de manera natural, así se construirá una pirámide de honestos, de gente que condena las malas prácticas, que rechaza la gestión corrupta. Aceptará jóvenes con esa aspiración. De estos comportamientos de liderazgo vale mucho el refrán: “dime con quién andas y te diré quién eres”.
Así para concluir,  si buscamos explicar el comportamiento horrendo de ciudadanos hay una gran responsabilidad de los líderes actuales, por ello cuando somos jóvenes no deberíamos ingresar, a esos partidos, movimientos, grupos o iglesias, que tiene como conductor principal, a un  líder del mal (negativo), porque más temprano que tarde, caerás en esa red y no saldrás más, porque ellos saben cómo chantajearte en caso pretendieras salir tal como lo hacía Montesinos.
Busquemos desde el inicio líderes o lideresas, que tengan como práctica de vida rutinaria la honestidad, la limpieza, seguro que así, disminuirán los conflictos, los sucesos de muerte, declaración de guerra irresponsables, que suelen llevarnos los líderes negativos.
Es inaceptable, por decir risible, que cuando la prensa hurga en la vida de estos líderes, sus adláteres chillan desgarrándose la piel:“no se metan con su vida privada”. La pregunta cae de maduro:¿a dónde se demostraría mejor el verdadero comportamiento, si no es en su hogar, con su pareja, con sus hijos?. El líder tiene que demostrar su liderazgo positivo  en todos los actos de su vida. En el hogar y en el trabajo.  El líder político (público) tiene como tarea principal el servir y ser ejemplo permanente.
En una semana próxima a la semana santa cierro el espacio recordando un mensaje de Jesucristo. “Aquel que quiere ser el primero, debe ser el último. Si quieres mandar, primero tienes que servir”.
La Pluma del Viento
Lima, 7 de abril de 2013.

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