sábado, 9 de julio de 2016

MES DE JULIO OASIS

En el mes patrio, la población entera se prepara para compartir días libres, porque siendo también medio año, coinciden con las vacaciones: han terminado las clases escolares y los semestres universitarios. Entonces son días de "relajo". Son tiempos de circos que antes sonaba muy común, ahora se ven menos, la prohibiciòn de animales en la programación, ha hecho que pierdan magnificencia. Ahora, los circos casi son comandados por artistas de televisión que se unen a famosos actores de los "realities", que llaman la atención. Los Hermanos Gasca se han cambiado por la "Chola Chabuca", los Tifani por "Carlos Alvarez". Cierto que, no he asistido a alguno de ellos, pero me arriesgo a decir que así como que en  la programación de televisión se solía ver a esos històricos  shows de circos, con caballos, elefantes, leones, tigres, perritos, aves etc. y han desaparecido, igual ocurre en el país. A mi parecer ese atractivo no volverá los animalistas ganaron, y con razón, porque tener a los animales enjaulados siempre es una agresión a la libertad, y peor cuando se los ve amarrados, con cadenas y sin alimentación conveniente. Pero, no solo son circos lo que las familias buscan, también están los viajes al interior del país. En  estos cortos días la colectividad peruana busca una tregua a su trajín cotidiano, aprovechan los jóvenes padres en estar con sus hijos y engreirlos para que el reinicio de las clases para el segundo semestre sea auspicioso y con nuevos bríos, una especie de premio a su esfuerzo. 

En mis tiempos de escolar, volvíamos a nuestro querido pueblo (Chiquián), luego de estudiar secundaria fuera de él, los omnibuses polvorientos  llegaban a la plaza de armas repletos de jóvenes quienes eran recibidos por sus padres y familiares, con emoción, y ambiente de fiesta. Los que venían de la costa, volvían emblanquecidos, pálidos, contrastaban con lo quemadito que era el color natural de los que vivíamos en la sierra. Su tonalidad y palabras nuevas que traían los reconocíamos de entrada, ellos ni se daban cuenta. Pronto, las calles se llenaban de grupos de jóvenes, volvían las fiestas según las edades en las diversas casas, unos invitando a los otros y viceversa. Los padres, alistaban los caballos, los mejores jatos de plata, para que sus hijos resaltaran en las caminatas hacia las haciendas que circundaban el pueblo de los años 60 y 70. Los niños, gozábamos viendo a los hermanos mayores, en sus paseos, en sus actividades deportivas, y también, en las fiestas, cómo bailaban, hasta incluso, los imitábamos en sus pasos. Los "chiuchis", corríamos como bandadas de loritos bullangueros de fiesta en fiesta, como acompañando a nuestros hermanos, pero en realidad eran para entretenernos. Y, las casas no eran pequeñas, en Chiquián, las casas, donde se hacían las fiestas, eran amplias, con patio en el medio, sala y cocina a su rededor, los padres les apoyaban en las bebidas, no veía que se libara alcohol, solo eran comidas y refrescos. 

Ahora que se inicia el mes de julio me encuentra retornando a las aulas, he vuelto a ser estudiante universitario, de posgrado, trabajo y estudio. El esfuerzo es doble, durante el día hay que aportar con nuestras funciones en el trabajo, y por las noches y fines de semana, exigirse para responder competitivamente a las materias de los semestres, que son muy exigentes. La PUCP, considerada en los rankings, como la mejor del Perú, cuida de su nivel, y por ello, los profesores tratan de ser uno más exigente que el otro, si aquel pidió, un ensayo de 6 páginas como mínimo, con la lectura de dos artìculos de 30 páginas cada uno, el otro dice, no me quedo atrás yo pido 2 ensayos de 10 pàginas, otro pide de 30 páginas. "No se olviden del control con la lectura que les he compartido", advierte un profesor, como soltándonos un bocinazo al oído. Desde el otro extremo otro profesor,  exclama, "El examen va a ser de todo el curso y traigan calculadoras, no se usarán celulares, ni laptops". Pero también hay profesores celosos de la atención, "Señores, no acepto que se entretengan con sus laptops, quiero atención total". Los profesores saben que están en una evaluación permanente y la estructura y del curso es así. Exigencia!! . 

La maestría en otros países se realiza a tiempo completo y pagado, aquí gran nùmero de personas, lo hacemos a tiempo parcial, y con nuestro dinero. Pocas personas se aventurarían a pagar casi 45 mil soles por hacer un curso de maestría. Pero los hay, y peor si estas sobre  los 50  o 60 años, como es mi caso, eres un ser raro,  al no tener colegas de la misma edad, tus encuentros son solo en el aula, y a lo sumo te contactas virtualmente para entregar trabajos por grupo.  Y, no es una queja, sino la realidad y hasta nos incomodaría compartir con colegas mucho menores que uno, sus hábitos, sus reuniones, hasta sus temas de conversación. Por eso, los aplaudo y felicito, cuando veo (via la foto colgada en el whatsapp grupal: amigos innovadores ) que se reunieron en un restobar anoche después de la clase, como fin del semestre, aún cuando falte entregar unos dos o tres trabajos (ensayos) finales. Y, entonces, cuál es mi festejo, es mucho más sencillo, levantarme temprano (5:30 horas), y antes de iniciar la lectura de las referencias para hacer el trabajo que se entregará el lunes 11 a las 24 horas, me pongo a batir la pluma, que es un entretenimiento adictivo, pero lo tengo que frenar. Es mi modo de buscar tregua, retomar aire fresco, poner a segundo plano los otros entretenimientos que están presentes, todavía, como el sabatino partido de fulbito (hoy me han invitado a las 9:30 horas, para un pequeño campeonato relámpago de 4 equipos, y luego el "fulvaso"), hoy se juntó otra invitación el almuerzo en la casa de una amiga con los que colaboramos en la revista virtual Chiquianmarka ( entre las 12 horas a las 16 horas), pues el director ha venido de los Estados Unidos para visitar a su madre y es un merecido reencuentro (igual tambièn se puede beber). Me gustarìa asistir a los dos eventos, pero preferiría no ir a ninguno, porque me llama más cumplir con la tarea final (también es entretenido leer, resumir y escribir), y mejor hacerlo en casa sin presiones y sin sobresaltos, porque de lo contrario tendría que hacerlo el sábado de noche, domingo de noche y desesperadamente terminar el lunes, en el trabajo (que es muy difícil, pues hay solicitudes de una u otra reunión etc) o pedir permiso por el día. 

De modo que en este mes de julio cuando termine de presentar los trabajos pendientes, hasta el 18 de julio, y comience unos dìas libres será el oasis reparador antes de emprender el último semestre que no será nada fácil, pero finalmente será el último y entonces vendrá el tiempo de realizar la investigación final para la tesis, y después de coronada una nueva cima, me responderé a la inquietud, que fue el inicio de mi inscripción a la maestría, comprender la esencia de las cosas que uno pretende opinar o hacer, de modo que si quería hablar sobre innovaciòn, entonces estaba por mi formación de científico en física, obligado a buscar la esencia de ella, y no debía continuar picando de un lado o de otro, sino de manera sistemática, organizada y extensa, como se hace en una maestría. Tanto es así, que una disciplina que parecía distante, como la sociología, vista como redes, es también, un pilar de la misma. A eso debo añadirle la permanente satisfacción que tengo por saber más, y no por ganar más. Pero también guardo, un lado práctico, que lo extraje de  el Príncipe de Maquiavelo: "en tiempo de paz entreno a mis soldados".  Es decir cuando se ejerce un alto cargo no hay tiempo para entrenamientos. Terminó el relajo, son las 7:50 horas.
La Pluma del Viento
Lima, 9 de julio de 2016

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