domingo, 14 de febrero de 2010

A la democracia de un día, Bayli lo transformó


Se ha dado inicio al proceso de renovación democrática de los dirigentes, locales y regionales en todo el país. Nuevamente nos obligarán a escoger a algún grupo político o personaje para estampar nuestro voto en ese día domingo, único día en la que nuestra opinión vale algo.


Nos habíamos casi olvidado de los partidos y sus dirigentes desde el proceso anterior. Durante este lapso en nuestro barrio no notamos letreros anunciando domicilio de algún partido, tampoco vimos a algún dirigente explicando sus propuestas, discutiendo los problemas, o promoviendo debates.


Entre el proceso anterior y este que comienza, los partidos ni sus dirigentes aparecieron. Solo surgen durante el proceso electoral, cual comerciantes en una fiesta patronal. No les interesa transmitir ideas, buscan a como dé lugar el voto. Nunca se les vio compartiendo con su pueblo el análisis de la problemática local, regional, nacional o internacional.


Ello muestra que (los partidos) no procuran construir mayorías pensantes, críticas y conocedoras de sus problemas ni de sus posibilidades. No buscan líderes, ni forman líderes, nos tapan la boca diciendo que el término líder, está reservado y de forma vitalicia a los dirigentes de la sede central o a los fundadores, amigos y familiares. No a los que viven en los barrios periféricos y menos a los del interior del país. El pueblo nota esto y eso es recogido por las encuestadoras (PUCP), el 65% se siente insatisfecho del sistema democrático vigente y el 50% no sabe qué es democracia.


Otros estudios demuestran la falta casi total de representatividad de los partidos (“solo representan a un pequeño grupo”, es el comentario simple y contundente). Pésima credibilidad (el liderazgo es ejemplo y esto no lo tienen la mayoría de sus altos dirigentes, al contrario son malos ejemplos: hijos no reconocidos, enriquecimiento ilícito, ladrones de energía eléctrica, tránsfugas al paso, etc.); carencia de cuadros calificados (detestan la presencia de personas preparadas y de líderes naturales, prefieren “lideres de academia” carentes de trajín en la realidad); no practican democracia (elaboran sus listas según el dinero que aportan, y finalmente eso lo decide el jefe, el caudillo, no importando el mérito ni la hoja de vida).


Finalmente veremos nuevamente que las elecciones son mediáticas, quién aparece más en la TV, radio, o periódicos, tendrán más posibilidades, consecuentemente serán elegidos los que tienen más dinero. O los que más conviene al poder económico. Esta forma de presentar los partidos y la democracia, no es propiedad de la derecha (PPC, PPP, SOLIDARIDAD, FUJIMORISMO), también lo practican la izquierda (HUMALA, NUEVA IZQUIERDA) y el centro (APRA).


Por eso cuando sale una voz, que toca temas que ellos temen o chocan con los intereses de sus “patrones”, les da temor y cólera. Por eso ridiculizan a Bayli, que a pesar de todo lo que uno puede decir de él, ha puesto temas que nos interesa a muchos: la libertad al aborto, al matrimonio homosexual; porqué el estado paga el salario del cardenal y sacerdotes en clara contradicción con la libertad de culto; el dudoso aporte de la fuerza armada y los ingentes gastos que esta acarrea-50 millones de dólares un avión, 2 millones de dólares la preparación de un piloto, célula viva, jubilación a los 30 años de servicios, que distintos con los demás empleados; el político que vive sin trabajar haciéndose proclive al clientelaje; el salario de los congresistas que debieran ser comparables con la de los docentes. Aún cuando no gane, nos complace, que estos temas se pongan en discusión, cosa que no ha ocurrido en las 5 o 6 elecciones que he participado, siempre se postergaron, el miedo los vencía, sabían que su interés era llegar al poder a toda costa para ganar más dinero, hacerse de mas poder, de ser condecorado por el primado de la iglesia, o aplaudido en el desfile de tanques. Y para eso callaban, o decían lo que le gustaba los dueños del poder.


Ahora, el que lo propala (Bayli) sabe que no va a ganar, y que no le interesa adquirir mas poder, no necesita del dinero de los dueños de las minas o de los vendedores de armas, solo quiere exponer ideas y desenmascarar caretas, nos pon pone en la encrucijada de mirar nuestras utopías y ponerlas al debate. Por eso, aún cuando falte mucho tiempo para que se realice las elecciones de 2011 a los que nos gusta la confrontación de ideas, la igualdad, la tolerancia, ya ganamos, y esperamos que Bayli llegue al partidor con mucha fuerza y avance lo más lejos posible para deleite de los que no nos identificamos con ningún partido, pero estamos obligados a votar por el menos malo.


LA PLUMA DEL VIENTO
Lima, 13 de febrero de 2010


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