lunes, 15 de agosto de 2011

Homenaje Póstumo a don Javier Tantaleán Arbulú, Maestro y Amigo





Su ataud ingresa al local del Pueblo en la avenida Alfonzo Ugarte



Palabras de un representante de la V PROMOCIÓN DEL IG-USMP


La Complementariedad de los Números y las Letras



Sra. Susan Pinilla, esposa, hijos y familiares, de nuestro maestro y amigo Dr. Javier Tantaleán Arbulú. POCHO. A nombre de los integrantes de la V PROMOCIÓN de exalumnos de la Maestría en Gobernabilidad del Instituto de Gobierno de la Universidad San Martín de Porres, reciban ustedes nuestras sinceras y sentidas condolencias; en especial a Susana integrante de nuestra promoción.



En este homenaje póstumo y en calidad de alumno y amigo, me viene a la mente tributarte dos enseñanzas de las muchas que nos has dejado y creo son de trascendencia.

La primera, tiene que ver con tu migración desde la ingeniería, hacia la historia. La aproximación entre los números y las letras. Entonces, recuerdo a Niels Bohr, danés, premio nobel de física, que los años 30 del siglo pasado, cuando visitó N.Y., a la insistente prensa les repetía: “ Nada de contrariedad, solo hay complementariedad”, para referirse a las leyes de la materia macroscópica y su tránsito a la microscópica o cuántica, recientemente descubierta.



Y, eso, es el caso de Pocho, nos enseña la COMPLEMENTARIEDAD de los números y las letras, y esto es esencial para alcanzar la exigida inclusión + sostenibilidad, pues, no podremos mantener un crecimiento sostenible sin los NÚMEROS, sin ciencia y tecnología, sin la Capacidad de Transformación. Y, similarmente, no es suficiente la arrogancia del dominio tecnológico, sin aprecio por los valores, y la vida humana, es decir sin las letras. El uno busca el dominio de la materia y el otro del ser. Por eso son complementarios: los números y las letras. Y, Pocho, lo practicó, fue el precursor de esta senda.



Y, la segunda enseñanza, se relaciona con el aprecio y la amistad que te has ganado por tus alumnos, en las diversas promociones, a pesar del poco tiempo que compartimos: meses o algunos años. Para entenderlo recurro a otra de las columnas de la física. El Principio de Incertidumbre de Heisenberg, también premio nobel de física. Allí, se plantea como variables conjugadas el tiempo y la energía. Estableciéndose, que si el intervalo del tiempo es corto entonces el correspondiente a la energía deberá ser amplia.


En el caso de Pocho, estuvimos poco tiempo, pero su entrega, esfuerzo y energía fue inmensa, que se extendió hacia las complejas materias de, Ingeniería, Economía, Historia, Gobernabilidad, Planificación, y los selló con la sencillez en el trato con todos. Eso, también, nos enseña que, para afirmarse y trascender en el aprecio del discípulo no basta el dominio solvente de la complejidad de las materias, sino también en el comportamiento sencillo y amable con todos. Estos aspectos caracterizan, y hacen la diferencia, al maestro sabio.


Cuando un maestro muere, vive eternamente en sus alumnos.


Gracias Pocho, Maestro y Amigo, por tus enseñanzas. 

Descansa en Paz.


Agustin Zúñiga Gamarra
Lima, 15 de agosto de 2011

No hay comentarios: