lunes, 21 de noviembre de 2011

EL FRIO DESPERTAR EN VIENA























NOTA 1

Los autos estacionados en las calles, al frente de los edificios residenciales, están cubiertos de escarcha. Indicador del frío que hace aquí (Viena), a las 9:00 am, calculo unos 5 °C o menos. Qué diferencia con el clima de Lima. Las personas van vestidas con gorros, sacones, cobertores de cuello, guantes y en la mano un paraguas. Con la ropa que traje no muy fuerte, me sobrepongo y trato de sobrellevarla, “tan pronto pueda me compraré un gorro y guantes”, digo mientras espero en la esquina a que la luz del semáforo se ponga verde, igual que las otras personas, aún cuando no se observe que viniera algún vehículo. El aprendizaje, es que, “la luz roja para el peatón es para detenerse independiente de si hay un vehículo o no”. Estoy como a tres cuadras del metro o trenes subterráneos, fui con la intención de tomarlo y entrenar pues mi Taller, comienza mañana, martes, pero desistí para hacerlo más tarde, cuando estuviera mas equipado, tanto en ropa cuanto en confianza. Observé que los brazos mecánicos del molinete están levantados, indicando luz verde, se puede pasar, sin embargo los ciudadanos ponen su ticket de entrada para ser marcados. No se pasan de largo aprovechando la no vigilancia. Aquí no hay personas vendiendo tickets de uso del tren, solo está una máquina que te suple todo lo necesario, y se puede pagar hasta con tarjeta de crédito. El problema es que su procedimiento está redactado en un 90% en alemán, algunas cosas generales en Inglés. Cuando volví a la habitación, pasé por una tienda tipo los “minimarket” del barrio y hallé lo necesario, adaptadores para cargar los celulares, el netbook, aquí son tomacorrientes europeos distintos al peruano que son del tipo americano. Los conseguí. Ahora mientras escribo son las 12:03 de la mañana, mientras en lima son las 6:03. La diferencia son 6 horas. Aun tengo sueño, pues el cambio de horario y el viaje, aún no me adapto. Mientras en Lima se alistan para ir al trabajo, yo me alisto para salir y hacer el recorrido de mañana, y conseguir almuerzo, en algún restaurante, luego volver a terminar mi presentación para el taller. Les hago este envío para decirles que a pocas horas de haber arrivado aquí, añoro Lima, fundamentalmente por la confortabilidad de la casa, el clima, y su gente todos llenos de calidez, cariño, cosa que aquí no se nota. En las calles no hay personas parece una ciudad abandonada. Pero como he venido a trabajar, las comodidades y paseos quedan a segundo plano. Sin embargo les comento la nota alegre, a poco de llegar me pude conectar con mi amigo de infancia Kike Pardo, lo sorprendí, llamándolo con voz medio policiaca y gruesa, “Con el Ingeniero Pardo, por favor”, el me respondió “sí, con el habla, de parte de quién”, de “el doctor Zuñiga viene de la Pre de Chiquián”, le respondía. Tardo unos minutos en entender la llamada, luego se dio cuenta, que era su pata acucho, y rompimos en carcajadas. Nos citamos encontrarnos el miércoles. El celular Claro funcionó, pero se me agoto el saldo, por eso voy a tener que comprar tarjetas. Hago esta primera nota, mientras el sueño me llama. El cambio de horario me está afectando aún no me he acondicionado, el cuerpo está como si me hubiera amanecido despierto. Dormí solo unas tres horas, hoy seguramente me arreglaré. Mi dirección es inentendible, VORGARTENSTRABE 203 – 23, 1020 Viena. Pero estaré solo para dormir, pues la reunión se hará en el “Austria Center, Hall K”, en el Centro Internacional de Viena. OIEA.


La Pluma del Viento
Viena, 21 de noviembre de 2011

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