sábado, 19 de mayo de 2012

SANTIAGO DE AIJA Y EL ELUSIVO NEUTRÓN, HOMENAJE EN SU 125 ANIVERSARIO




Por Agustin Zúñiga Gamarra


Corriendo entre los caminos pedregosos, barrosos y espinados, el niño Santiago, miraba la naturaleza, asombrado, alegre e inquieto. En Vista Bella de Huacllán, igual que en Mileto de Grecia, Santiago y Tales, respectivamente, buscaban comprender a la bella y compleja naturaleza. En Grecia, 585 años antes de Cristo, nacía para la humanidad el primer gran filósofo, físico y matemático de relevancia. Quién solo en base a su imaginación sugirió que toda cosa material es en último término constituida por el agua (la cual se presenta en la naturaleza en los tres estados: sólido, líquido y gaseoso). Igualmente en el Perú, en Huacllán, Aija, en 1887, nacía, don Santiago Antúnez de Mayolo (SAM), el hombre más celebre en ciencia y tecnología, del país. Él también consideró al agua como la mayor riqueza de la patria, el decía: “cada rio que se desliza de los andes es energía eléctrica que se desperdicia”. Pero no solo, a estas dos luminarias de la ciencia, los unió el agua, sino particularmente la potencia de la imaginación, factor decisivo en la construcción del carácter científico. En el mundo se le conoce como Tales de Mileto, su nombre va unido al lugar donde nació, igual cosa debería ocurrir en el Perú y popularizar la denominación de nuestro sabio como SANTIAGO DE AIJA.

El Potencial de la Niñez
En la escuelita fiscal de primaria de Aija, formó sus características de transformador de realidades en sueños. Y con seguridad para mitigar las inquietudes de su infante imaginación, construía caminitos, puentes, caídas de agua y carritos para jugar, mientras su padre terminaba sus labores agrícolas en sus chacras. Igualmente así como Santiago, miles de niños en diversas partes del Perú hacían lo mismo, y hoy todavía continúan haciéndolos, ellos eran y son potenciales sabios Santiagos. En los países pobres los genios se construyen, casi exclusivamente por su propio esfuerzo y el de sus padres, aprovechando los resquicios de oportunidades que estadísticamente son imperceptibles para las mayorías. Quedan así en el olvido, sin usarse, brillantes niños del interior del país, con mentes intactas y ávidas de saber y hacer. El centralismo se hace más notorio en la educación y la salud. Consecuentemente, perdemos lo más valioso de la sociedad la inteligencia humana. Al recordar la obra de nuestro sabio y hermano ancashino, don Santiago Antúnez de Mayolo, deberíamos movilizarnos para convertir en realidad los sueños de otros niños que permanecen olvidados en nuestro departamento y en la provincia de Aija. En esa dirección deberíamos hacer gestiones al gobierno, para que en homenaje al sabio aijino, se construya en Aija, la primera Escuela de Excelencia en la Formación de Semilleros de la Ciencia, desde allí deberían surgir los futuros científicos de Ancash y del país.

Tiempos de Rompimiento de Paradigmas en Europa


En los años de vida del joven científico Santiago, a inicios del siglo XX, el mundo de las ciencias atravesaba por tiempos de quiebra de los paradigmas clásicos, particularmente en Física. Surgieron los descubrimientos de la radiactividad por Becquerel a fines del siglo XIX, y luego los deslumbrantes estudios de Einstein, en 1905, la relatividad especial y general, posteriormente la otra gran teoría del siglo XX la teoría cuántica, con Heisenberg, Pauli, Schrodinger y Dirac. Surgía el dominio del micromundo, el macro había quedado casi completo con Einstein. Por ello el interés y la gran revolución estaba orientada a comprender las interioridades de la materia: buscar los constituyentes elementales de la misma. Las explicaciones comenzaron con el descubrimiento, del electrón por J. J. Thomson, en 1897, siguió el descubrimiento del núcleo atómico por Rutherford, en 1911, dándose inicio a la Física Nuclear. Posteriormente, Bohr impresionaba al mundo con su habilidad en identificar elementos mediante las líneas espectroscópicas de emisión, pero sin tener una teoría consistente. La búsqueda de explicación a los diversos fenómenos dentro del átomo llevaron a muchos premios nobeles a jóvenes físicos alemanes y otros franceses. La situación era el rompimiento con lo clásico. El conocimiento existente no podía explicar las nuevas observaciones.

El Esquivo Neutrón


Mientras eso ocurría en el mundo de la ciencia en Europa, en el estudioso Santiago, volvieron las preguntas que de niño se había hecho, ¿de qué está hecho el mundo?, ¿cómo funciona?, ¿porqué existe?. Para buscar respuesta, viajó a Europa, ya era un conocer de la matemática que había estudiado en San Marcos, ahora iba al encuentro con el que hacer científico mundial. Allí, mientras estudiaba ingeniería, siguió de cerca las batallas que los físico hacían por comprender las interioridades del átomo. El modelo de núcleo de Rutherford era que, en el núcleo solo habría protones, cuyo número equilibraba la carga la carga negativa de los electrones. Pues los átomos eran neutros (carga nula). Esta visión funcionaba para el Hidrógeno, pero no para el Helio, pues si hay dos electrones, entonces necesariamente por la carga deberían haber 2 protones en el núcleo, y la masa debería ser aproximadamente 2 veces la masa de un protón (o del hidrógeno), sin embargo las mediciones decían que la masa del helio era de mas bien 4 veces la masa del hidrógeno, así la incógnita era ¿Qué hay en el núcleo además de los protones?. Rutherford propuso en 1920 que debería haber una partícula neutra, que podría ser un protón unido a un electrón. Así, de la literatura vista, esta sería la primera visión de un elemento neutro en europa. De forma que lo planteado por Santiago Antúnez de Mayolo, en 1924, habría sido la primera, pero a nivel de Latinoamérica. Posteriormente Rutherford, le encargó a su alumno, J. Chadwick, la búsqueda de ese “elemento neutro”, el hallazgo del esquivo neutrón, demoró, casi 12 años, de permanente trabajo en la que intervinieron, ingleses, franceses y alemanes.

Pero esto no debilita la calidad de estudioso y visionario de nuestro sabio aijino, sino que nos hace reconocer su valía de científico, pues en aquellos tiempos, eran muy selectas las personas que estaban al tanto del avance científico de punta, y de boca de los propios autores, como se sabe viajaba permanentemente a los laboratorios europeos, invitado por los premios nobeles de entonces, hoy no hay peruanos, que radican en el Perú, y tengan esa llegada. Otro aspecto que debemos aprender, como científicos, es que debemos preocuparnos por comprender los estudios de las leyes fundamentales de la naturaleza, tanto así como cuando él, presentó en un congreso un tema de extrema actualidad de entonces, el Campo Unificado, que venía trabajando Einstein, la ponencia se tituló, “Une meme equation pour le champ electro magnetique et le champ gravitationel” (Una misma ecuación para el campo electromagnético y gravitacional) (sotelo pg. 47), esto no dice que el dominio de la física era amplia y de avanzada.

El Olvido Reflejo de Nuestra Pobre Cultura Científica


Para finalizar dos cosas, lo primero es para reconocer, lamentablemente, nuestra costumbre, la cultura de postergación y poco aprecio a nuestros valores, los olvidamos tanto en vida cuanto después. Eso ha ocurrido con nuestro sabio SAM, y voy a citar dos hechos: el primero, todos sabemos que el país, dispone de un Centro Nuclear en Huarangal llamado RACSO (Oscar Miro Quesada), allí se tiene como principal instrumento un reactor nuclear, que produce neutrones para fines de investigación y de producción de radioisótopos, entonces en tanto pertenece al Instituto Peruano de Energía Nuclear, al decir ENERGÍA, debería relacionarse indefectiblemente con don Santiago Antunez de Mayolo, y si también está la palabra nuclear que está relacionado con el neutrón, debía haber sido natural que se le diera el nombre de Santiago Antúnez de Mayolo, al mencionado centro nuclear, sin embargo se prefirió a la de un divulgador de la ciencia, con todo respeto, mas valor tiene el científico ancashino, pero las autoridades de entonces no se recordaron, lo olvidaron, el presidente que inauguró ese centro y seguro sugirió el nombre fue el Sr. Alan García; el segundo, olvido, sucede actualmente, y se trata del Club Ancash, allí, en su local, en la puerta de ingreso, está el busto de un diputado por Ancash, que poco sabemos de su obra, sin embargo no está el busto de don Santiago Antúnez de Mayolo. ¡Que pasó!. La explicación para ambos casos es que además del olvido habitual, hacia lo nuestro, reflejando el poco aprecio que tenemos por la ciencia, y denuncia por cierto la débil y pobre CULTURA CIENTÍFICA, para la práctica normal la ciencia y tecnología no forma parte de la cultura, eso es errado, de hecho y derecho, en esa lucha titánica por poner la ciencia al conocimiento de las mayorías, está el gladiador aijino, don Aureo Sotelo, que difunde la vida de científicos peruanos, ese esfuerzo que merece nuestro reconocimiento.

Nuevos Científicos

Pero para no parecer muy quejoso permítanme finalmente expresar mi especial regocijo, como físico, y científico en tener un precedente, un hermano ancashino, del nivel que alcanzó don Santiago Antúnez de Mayolo, cuyas enseñanzas se extendieron a todos los campos del saber científico, diciéndonos que volvamos nuestra mirada a la Ciencia, a las leyes fundamentales, pero también a las aplicaciones en beneficio del país, como fue su aporte a la Energía. Es decir, fue un científico completo que deberíamos replicarlos, volviendo nuestra mirada a los niños del interior del país, a los niños de Ancash, en particular a los niños de Aija, pues allí hay algo especial que los hace predispuestos para destacar internacionalmente en ciencia y tecnología.

Hasta siempre hermano ancashino y sabio don Santiago Antúnez de Mayolo.

Honor y gloria al estandarte de la ciencia y tecnología nacional.


Gracias.
Lima, 18 de mayo de 2012

NOTA:
Discurso presentado en el Congreso de la República en el 125 Aniversario del Nacimiento del Sabio Peruando don Santiago Antunez de Mayolo. Vienes 18-5-2012