domingo, 4 de mayo de 2014

EL VALOR DE LA EDUCACIÓN: LOS NUEVOS PROFESIONALES FESTIVIDAD Y ALEGRÍA


En la noche del miércoles (30.4.2014), estuve en un agasajo que dos padres organizaron en el Club Chiquián, por la culminación de los estudios de MEDICINA de su hijo, que la próxima semana emprende su estadía de SERUM (Servicio Rural Médico) a la localidad de Juanjui. Entonces, mientras asistía hice historia del esfuerzo de los padres, en este caso se trataba de José Núñez Aranda (Comuno) y Doris Bravo, y de su hijo el Médico Rodrigo Núñez Bravo. 

Este acontecimiento del logro de una meta profesional basada en la educación debe ser exaltada, pues enarbola un ejemplo, que debe salir al frente, contra la TV, que exalta el éxito inmediato basado en el desnudo, la mentira, el chisme y la difamación. Pero, adicionalmente, exalta a nuestra tierra chiquiana, muy apegada a la educación, pues en nuestro pueblo considerado tierra de maestros, se formaron los mejores maestros de Ancash, en la Escuela Normal Mixta de Chiquián. Y, por eso, nuestra actividad diferenciada con los otros distritos tiene que ser la educación, la cultura, dentro del cual también tenemos que felicitar al Club Chiquián, que puede convertirse en el centro de difusión cultural ancashino, enalteciendo el estandarte de Chiquián Cultura, pues, tiene todas las comodidades, ambiente temperado, cocina confortable y servicios de calidad. Aprovecho este espacio para felicitar a los responsables que lo conducen con mucho esfuerzo.

Pero estas reuniones de exaltación a la educación, también nos sirven para reconocer el esfuerzo de los padres que con inteligencia, organización, trabajo, mucho amor, y sacrificio, consiguen que el joven, alcance la meta. Los padres que han alcanzado esas metas, claramente se convierten en ejemplos vivientes, en plantillas, en modelos a seguir, pues conociéndolos desde que nacieron, su diario esfuerzo, limpio, sano y en silencio, nos dicen con claridad que si se puede. No es preciso robar, ni hacer actividades ilícitas. Por eso merecen, felicitarlos públicamente, y eso seguramente estimulará a todos. Igualmente, aunque los padres saben que en adelante sus hijos emprenderán caminos cada vez más solos, más independientes y probablemente los vean cada 4 meses y así paulatinamente ellos harán sus vidas, construirán sus propias familias, ellos seguramente recordarán de estas reuniones como alicientes para soportar la lejanía natural del hijo. Por ello son necesarias estas reuniones. 

Pero estas reuniones tienen, también,  otro aspecto de mucha importancia, y se trata de VALORAR EL ESFUERZO DEL JOVEN, ellos tienen que sentir que la colectividad los quiere, los admira, les reconoce su esfuerzo, y sobre todo en su interior ellos percibirán cuando estén solos, que el pueblo chiquiano está pendiente de su vida, de su trabajo y de su éxito. Y que mientras estén lejos de sus padres, ellos deben saber que hay muchos amigos que acompañarán a sus padres. Eso, les dará tranquilidad para seguir su carrera profesional. 

Estos momentos de alegría por la culminación de la carrera profesional de los jóvenes, tienen que ser públicos, tienen que convertirse en eventos trascendentales de las instituciones, tal como el Club Chiquián, pues con ese reconocimiento, los niños que lo verían aprenderá, que no hay carreras imposibles, y que alcanzarlos tienen la misma fórmula: 90% de transpiración y 10% inspiración. Es decir responsabilidad, persistencia y aprecio al estudio. Pero también reconocerán que, lo normal en el ser humano, es dedicarse algunos años al estudio, es la edad escolarizada que termina con la universidad. Cuando los niños vean, homenajes de profesionales, militares, ingenieros, médicos, abogados, maestros, etc. Ellos dirán que sí es factible, qué sí se puede alcanzar todas las profesiones, aún habiendo nacido en pueblos distantes de la capital, y sin más dinero que el salario de sus padres, los ejemplos valen más que mil palabras.

Finalmente, quiero hacer llegar mis saludos, a los jóvenes médicos, Rodrigo Núñez Bravo y Cesar Santos Calderón y a sus padres y familiares, que nos han devuelto, la esperanza porque alguna vez tengamos a mas jóvenes agasajándolos en el club Chiquián, en ceremonias memorables, por culminar sus estudios, como lo habrían hecho en el Olimpo griego, con todos los honores, así nos demostraríamos a nosotros mismos que confiamos en la educación, que reconocemos como el valor más excelso que entregamos a los hijos, a nuestro Chiquián y a nuestra patria Perú. 

Viva la Educación!!!,  Viva los jóvenes profesionales!!!

Zaguán de Oropuquio
Lima, 4 de mayo de 2014

Audio:

http://www.4shared.com/mp3/LwSO3Zq2ce/Jovenes_prpfesionales.html

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