POZAS DE AMISTAD
Bueno, hoy es un día de los más esperados. Llegó mi turno, dijo, mientras veía la nota que le entregó la auxiliar en la clínica: "20-01-2026. Dr. Rodríguez". Llegó a la puerta de la clínica. Esperó un momento a que se diera espacio en la playa de estacionamiento, luego pasó a la sala de espera de los consultorios. Los muebles y la limpieza destacaban cuidado. Sin embargo, estaba convencido de que, por más cómodo que fuera el lugar de espera—clínica privada—, la incomodidad hasta el dolor no desaparecerá. La preocupación está dentro de cada uno. Subió a lo alto. Abajo quedó la poza de agua turbia, como un ojo de barro mirando al cielo. Desde ahí, mientras esperaba a que los amigos terminaran de llevar las vacas hacia las chacras correspondientes. Miraba a su pueblo. Le gustaba esa vista. Se aseguró de que las piedras estuvieran bien puestas para emposar el agua en la acequia. Eran casi las diez de la mañana y el sol de enero iluminaba generosamente. Era una mañana de s...