domingo, 21 de junio de 2009

A don Marco Antonio Zuñiga: Padre Ancashino 2003

Es oportuno que en este día, el destino me haya llevado lejos, para que entre mi soledad y la investigación, pueda comprender y expresar el amor que te tengo mi querido hermano. Bastaría tener la misma sangre para que este aprecio sea justificado, pero en tu caso se agranda..

Mientras abro el libro de la vida veo entre sus primeras páginas, las experiencias de niños que pasamos juntos. Allí está tu escuelita querida el 378, con don Germán Romero, tu profesor, donde también estuve pero duré poco, pues tu habilidad al estudio, seguramente opacaba mi capacidad, y me alejé a la escuela rival, mi recordado 351. Tu prematura madures se reflejó en tu abnegada colaboración con mamá Luchi, en los quehaceres con las vacas y animalitos domésticos, a pesar de ello tu extraordinaria capacidad en el estudio. Lo notaba cuando a veces cargado en los brazos de don Fabián Cano, tu director, le expresaba elogios directos a nuestra madre.

Sigo pasando las páginas y veo la alegría de nuestra madre, al recibir el recorte del periódico La Prensa, donde apareces en la Televisión en un diálogo con el gran escritor López Albujar.

Tu ingreso, sin perder un año, a la UNMSM a medicina, corroboraba tu prodigiosa habilidad al estudio. Hoy entenderíamos que eso seríaa natural en un hogar donde nuestro padre Antuco Zúñiga era amante de los libros y la lectura.

Tu responsabilidad era tan de maduro que a pesar de estar lejos de nuestros padres, te matriculaste por tu propia decisión a la Academia de preparación, ¿cuántos ahora lo harían?.

Cuando me tocó llegar a Lima, para finalizar mis estudios de secundaria, tú, aún estudiante universitario, me permitiste que estudiara también en la academia de preparación, lo pagabas con la propina que te ganabas en la tienda de nuestros queridos primos Alarcón, de modo que gracias a tí pude hacer mis estudios universitarios. Recuerdo con alegría, cuando a modo de pago en una noche que volvías de la universidad, seguramente preocupado por mi examen de ingreso a la UNI, te recompensé con mi Segundo Lugar en la Tabla General de Postulantes.

Hoy como si fuera ayer veo tu imagen de hermano y padre, por ello si en este país tan competitivo me encuentro ensimismado con la investigación de cosas que nosotros no lo aprovecharemos sino nuestros hijos y nuestro nietos, lo debo a tu esfuerzo en el momento oportuno, ahora a la distancia pero cerca del corazón debo expresarte querido hermano lo grande que fuiste antes de ser médico y cuanto mas te has elevado ahora que con tu cuidado ya no solo encaminas la vida de los tuyos como padre sino también salvas vidas, y salvaste la mía.

Tu hermano que te abraza y felicita por esta merecida designación y homenaje.

Acucho
Lima, 20 de junio de 2003

Ciudad de Columbia
Universidad de Carolina del Sur
Departamento de Ingeniería Eléctrica
Estados Unidos de Norte América

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