jueves, 22 de julio de 2010

Investigación Eficáz


Por Agustín Zúñiga

Cuando hablamos de I+D+i (Investigación, Desarrollo e innovación), muchos de nuestros colegas investigadores, ven con recelo, temor, y hasta enfado, cuando se les dice que la investigación (en nuestro país) debería orientarse por la demanda, el mercado, las necesidades del país, del sector a quién pretendemos servir (salud, industria, energía, etc). Plantearles este esquema, es casi como quitarles una propiedad, no solo es modificarles su concepto de investigación, por eso responden airadamente, “esa manera de ver la ciencia es la causa de porqué estamos como estamos”, esto me ocurrió en una institución que hace ciencia y tecnología, cuando discutíamos ideas de proyectos, pero es posible que en muchas otras, instituciones similares, ocurra lo mismo.


A ellos les, respondí: Es todo lo contrario, la ciencia está así, porque se hace ciencia en un reino de la dispersión, de la duplicación, de la proliferación de proyectos individuales, inconexos, despreocupados de la competitividad de su pais, se promueven solo aquellos relacionados con su ultra-especialización, “si me he entrenado en este tema, tengo que seguir ahí, a mi no me han entrenado para resolver problemas de la industria, ese es problema de ellos”, es su respuesta final.


Considero que esa manera de ver la ciencia (extremadamente academisista e individualista poco o nada utilitarista), ha debilitado los escasos recursos presupuestales, ha generado la imagen de una ciencia distante de la realidad, hasta "poco útil". Esta alta dispersion de proyectos diluye algun impacto posible. El poco presupuesto que se dispone termina desapareciendo.


No se pueden abrir lineas o proyectos cuando no se dispone de la capacidad instalada tanto humana cuanto de infraestructura (necesari), al final, no alcanza el dinero para todos, cada uno marcha por su vía, se abren camino a como dé lugar. Esta manera de "hacer, por hacer", "investigar por investigar", distantes de objetivos institucionales orientados por la demanda nacional, no soporta mas, debe modificarse. Se debe establecer con claridad y premura cuáles son las líneas de investigación que debe apoyar el país, y, estas se deben ver reflejados en los proyectos de investigacion dentro de las instituciones.


La sociedad requiere que su dinero sea usado de manera eficiente, que la investigación sea eficaz, y de mayor impacto a la competitividad del país, es menester establecer, cuáles son las áreas de interés, qué proyectos vigentes deben cerrarse, y, cuáles abrirse. En el Perú, no se puede hacer investigación como se haría en Estados Unidos o Alemania, allí hay disponibilidad de recursos. Aquí no, aquí se requiere, ser eficaz.


Pero para hacer esto se requiere AUTORIDAD, y lamentablemente, esta no existe o es casi nula, en la mayoría de las instituciones de ciencia y tecnología. En estas se designan jefes a personas que no muestran competencias de gestión científica, ni llegaron por concurso, ni se tomaron en cuenta méritos con estándares internacionales, entonces, ¿cómo podrían generar respeto de aquellos a quienes pretenden conducir?. ¿cómo podrían tomar decisiones correctas?.


Estos improvisados, toman mucho tiempo en comprender a dónde están; mientras eso ocurre, se fortalecen los malos hábitos, las personas menos idóneas lo secundan, convirtiéndose en consejeros, ahondando el caos y empeorando la calidad. Esta situación no solo caracteriza a este gobierno, talvez es una característica repetitiva en el país, cuando se trata de Ciencia y Tecnología.


Por ello, si hay deseos de cambios positivos, de señalar políticas de estado por el desarrollo de la ciencia y el desarrollo sustentable del pais, se requiere de manera urgente la REESTRUCTURACION de las instituciones de ciencia y tecnología.


Esta reorientación, debería haber sido promovida por la institución que conduce la ciencia en el país, CONCYTEC, pero como no lo ha hecho, o no ha podido, es una razón mas, por la que debe constituirse un Ministerio de Ciencia y Tecnología. Ellá sí, posibilitaría establecer rumbos correctos, planes de carrera del trabajador científico, y la constitución de instituciones basadas en la meritocracia y la competencia. Esta es una tarea que el nuevo gobierno deberá emprender.Y, los miembros de la comunidad científica promoverla.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy buen articulo, estoy casi 100% de acuerdo contigo :)