jueves, 1 de marzo de 2007

Homenaje al Club Atlético Tarapacá de Chiquián en su 66 Aniversario: 27 de Noviembre (1939-2005)

La guerra con Chile, de 1879, nos dejó el nombre de TARAPACA como uno de los lugares mas recordados. “Tacna, Arica y Tarapacá tierra de sangre y de fuego, y de fuego..”, rezaba una canción en la Escuela primaria. Bolognesi y Cáceres, simbolizan a los miles de peruanos que cayeron en la nefasta guerra del pacífico. “Hasta quemar el ultimo cartucho...”, resuena en nuestros oídos y sentimiento, la voz inquebrantable y eterna del Coronel Francisco Bolognesi.

El 27 de noviembre de 1879, a las 8:30 am se inició la batalla de Tarapacá, que duró casi 9 horas, donde la Infantería integrada por hombres de Cusco y Ayacucho al mando de Andrés Avelino Cáceres, le dieron un gran triunfo al ejercito peruano. A pesar de la derrota final en la guerra del 79, aun queda en nuestro corazón el coraje de un batallón que se impuso al enemigo a pesar de su inferioridad numérica.

Ese mismo sentimiento de ganadores, brilló en el pecho de unos jóvenes chiquianos que en los campos del Rimac, desplegaron orgullosos la triunfadora bandera chiquiana bajo los colores VERDE y BLANCO del Club Atlético Tarapacá.

Como no recordar a Pipa y Poco Valerio en el arco, en la defensa a Enrique Ocrospoma Cocinero, Eca Carrillo el Kaiser, Uli Zúñiga calidad, Erich Vilchez la sorpresa, Nando Vásquez el latigazo y Arnaldo Balarezo el colorado. En el medio campo Willy Roblez (que se fue al cielo antes que todos y ahí nos espera), Hugo Vilchez el mas joven y Acucho Zúñiga el pequeño gigante. En la delantera Nando Alarcón, el Crack de cracks Toto Núñez, el hombre del potente remate Percy Vilchez y el puntero goleador Comunito Núñez.

Este pequeño recuerdo ojala llegue a los oídos de nuestros queridos amigos, que desde aquellas temporadas inolvidables de los 80 pocas veces nos hemos vuelto a ver, unos por el trabajo otros por que se fueron a países lejanos a buscar mejores oportunidades para sus hogares, pero con seguridad sus corazones se quedaron para vivir en medio de estos muchachos. En nuestras mentes quedan imperecederos los entrenamientos en el campo de VIPOL, el diseño en el camarín para estudiar la formula MW (eme vedoble) antes de salir al gramado del campo de la unidad vecinal del Rimac.

Este Tarapacá surgido por los 40 en chiquian se nutrió de campeonatos en el viejo estadio de Jircán, hasta que apareció una promoción de niños y luego jóvenes, que desde las cuadras arenosas del barrio Venecia (agocalle), saltaron a ser campeones de la fiesta de Santa Rosa de Chiquian, en aquellos días cuando este campeonato era la principal atracción en las fiestas patronales, el ultimo equipo campeón de estas fiesta, se conformó con jóvenes adolescentes de Chiquian, reforzados por jóvenes de Lima. Con este equipo dieron cuenta de sus acérrimos rivales El Alianza y de su clásico rival el Cahuide. Luego al son de su típico himno - huayno de “ Tarapaqueño soy casaca verde bien de adentro soy....” se trasladaron desde el pedregoso y polvoriento Jircán a los verdes campos del Rimac, para continuar su racha triunfadora.

Todavía esta en nuestra memoria las tardes dominicales, de los 80, que al son de la banda de músicos entonando el “Chimbarabata”, ingresábamos al campo bajo los aplausos y gritos de nuestra bulliciosa barra encabezadas por Chole Zúñiga y Rosita Núñez, mujeres que demostrando su estirpe guerrera, hoy enfrentan con valentía inclaudicable su lucha por la vida. Ejemplos vivientes de los colores gloriosos verde y blanco del Tarapacá.

De las infinitas anécdotas que hoy asalta mi memoria, permítanme amigos de ese equipo campeón de los 80, recordarles aquel que por el año 1983, luego de haber estado ausente casi un año en Argentina volvía a integrar un gran equipo que tras un fragoroso y largo campeonato interdistrital del AIB, los dos mejores equipos empataron en puntaje (Tarapacá de Chiquian y Club Cajacay) por lo que se debía dilucidar al campeón en un partido de desempate, el cual se programó, para dentro de 3 semanas y sería el 2 de Setiembre de 1983, dos días después de la fiesta patronal de Chiquian, a la que muchos integrantes habían viajado, algunos volvimos el mismo día de aquel partido, otros no llegaron simplemente.

Con todo eso nos presentamos el día del encuentro diezmados, completando a las justas 11 jugadores contando con todos los suplentes. Ese día se jugaría un solo partido, programado para las 11 am. Los cajacainos se presentaron con todas sus estrellas dos de los cuales jugaban en el fútbol profesional uno en el Municipal y otro en el Sport Boys. Ya en el campo esperábamos el tiempo reglamentario y no se iniciaba, los cajacainos al ver a nuestro equipo debilitado daban por seguro su triunfo, pero el tiempo avanzaba pasaron 10, 20 y 30 minutos, y no llegaban los árbitros.

Nuestros delegados, abogados, se pusieron bravos e hicieron respetar las bases suspendiendo el partido por que la hora de inicio se había vencido largamente, y no llegaban los jueces. De tal forma que finalmente se suspendió el encuentro trasladándose para el próximo 8 de diciembre, pues el campo iba a ser tomado para otro campeonato. Ese 8 de diciembre en un partido memorable con gol de Percy Vilchez ganábamos el encuentro y campeonamos por segunda vez.

La anécdota se completó luego de varias semanas, al enterarnos que la razón de la inasistencia de los árbitros, había sido tramada, considerando que el equipo de Tarapacá no se presentaría con todos sus titulares y sería derrotado. El responsable para contactar con los árbitros había sido nuestro amigo Gregorio Gamarra Genebroso (cahuidista), quien no hizo el contrato con los árbitros por la razón mencionada. Permitiéndonos no jugar aquel partido asimétrico, por ello parte de la copa, que se ganó aquel año, se debe también a este amigo admirador de nuestro juego y de la competencia deportiva sin ventajas.

Que este corto recuerdo, sirva de homenaje a todo el Club Atlético Tarapacá, en las personas de los añejos dirigentes como don Abel Alvarado, don Gudbi Ibarra, don Anatolio Calderón, Peli Balarezo y los Jóvenes aun, Iván Robles, Nica Rivera, Nalo Alvarado, Felipe Alvarado, Juancho Núñez, Toto Núñez, Nina Núñez, Irma Robles, Irma Alvarado, Carmen Robles, Doris Bravo, ... etc. Que siempre mantengan su alegría y orgullo de ser tarapaqueños y sobre todo el orgullo de ser chiquianos, nos despedimos recordándoles a nuestros hermanos tarapaqueños su himno:

Tarapaqueño soy casaca verde bien de adentro soy.
Todos me quieren todos me odian porque soy campeón.
Todos me quieren todos me odian porque soy campeón.
Campeoncito soy.
No se porque será que siendo tarapaqueño odiadito soy.
No se porque será que siendo tarapaqueño odiadito soy.


Feliz día Club Atlético Tarapacá de Chiquian


Agustin Zúñiga Gamarra
Lima, 27 de noviembre de 2005

No hay comentarios: